En estos tiempos que corren, donde no hay valores y donde la cultura del esfuerzo y del sacrificio no existen, sino que cada uno va a lo suyo y se mira su propio ombligo hasta un punto que raya con el onanismo, es reconfortante ver el ejemplo de amor propio de personas como Masanobu Sato, y también ver cómo el esfuerzo tiene su recompensa y su reconocimiento.
Es bonito ver cómo la abnegación, el tesón y la perseverancia en la consecución de nuestras metas no solo valen la pena sino que pueden hacer que lleguemos a disfrutar con el esfuerzo: https://www.periodistadigital.com/codigoxy/ciencia/2011/12/23/el-campeon-mundial-de-masturbacion-es-japones-y-tiene-novia.shtml
Vean también la magnífica química que hay entre Naboru y su novia: http://www.youtube.com/watch?v=SNH5EUw7gxk&feature=player_embedded , no hay más que ver que ambos emiten buenas vibraciones por cada poro, que su hogar es un nido de amor y de concordia y que son todo un ejemplo para otras parejas que, desgraciadamente, solo piensan en la satisfacción de sus necesidades materiales y en la obtención -cada día y a cualquier precio- de los placeres terrenales. En fin.
