+Privó la descoordinación: fuentes militares y especialistas
+Se desata rapiña en Acapulco Diamante
+Negligencia de protección civil ante el embate de Manuel
Antes, durante y después de las tragedias por ningún motivo se puede experimentar poniendo a cargo de puestos importantes a personas que no saben de protección civil, eso es muy delicado y ahora estamos padeciendo las consecuencias.
En estos cargos no hay período ni tiempo para aprender; protección civil no es una área de quitar expertos para poner a amigos o amiguitas que por que son muy partidistas y las respeta mucho «el jefe» que por que se la jugaron en la campaña. Ahora sabemos que personal que tenía más de quince años trabajando (o sea antes de que llegaran los panistas) fueron corridas de sus funciones que por que no llenaban el perfil partidista «ya que ahora se requería gente comprometida con «el proyecto» (y no precisamente el de salvaguardas vidas y prevenir tragedias).
Protección civil no es zona de ideologías o de colocación de puestos por afinidad partidista.
Ahora lea usted la información y las declaraciones de los expertos para que entienda mejor a que nos estamos refiriendo:
«Las primeras alertas se emitieron el sábado 14, y el 15 no había reportes de evacuación
A pesar de que el desastre en Guerrero a causa de la tormenta tropical Manuel es multifactorial, especialistas señalan que hubo aplicación insuficiente de medidas preventivas para cuidar a la población.
De acuerdo con fuentes de las fuerzas armadas y expertos en materia de protección civil, las autoridades subestimaron los efectos de una tormenta tropical y, con ese antecedente, sobrevino la falta de coordinación.
La Secretaría de Gobernación confirmó ayer (boletín 265/2013) que 56 municipios de Guerrero recibirán recursos para la atención de los daños sufridos por la lluvia severa del 14 de septiembre, aunque varios secretarios de Estado fueron enviados a atender la emergencia la noche del domingo 15.
El sábado 14, el coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, emitió la primera alerta pública (a través de Twitter): “Precaución estados (Guerrero, Chiapas, Oaxaca) que tendrán lluvias torrenciales (150 mm) por tormenta tropical Manuel”. La mayor parte de los mensajes por esta vía fueron relativos al huracán Ingrid, en el otro litoral del país.
Un día después, Gobernación indicaba: máxima atención zona costera por tormenta tropical; Acapulco, hasta Punta San Telmo, Michoacán.
Sin embargo, hasta ese momento no había reportes acerca de evacuación de la población en Guerrero. Este diario solicitó una entrevista con Puente para precisar las tareas preventivas realizadas, pero en Gobernación dijeron que no era posible porque en la noche hablaría el presidente Enrique Peña Nieto.
Funcionarios y expertos del sector –quienes pidieron no ser identificados– lamentaron que se hayan destinado importantes recursos humanos y materiales a las ceremonias patrias y de conmemoración de los 100 años del Ejército (hubo más elementos que en celebraciones anteriores), en lugar de aplicar un enérgico protocolo de evacuación, antes del desbordamiento de ríos.
En el caso específico de Acapulco, indicó una especialista, las afectaciones se vinculan también a la persistente construcción de asentamientos humanos y desarrollos turísticos que irrumpen el desagüe natural.
El número de muertos (47 registrados hasta la tarde de ayer) es alto en comparación con los decesos del lustro inmediato anterior.
Por ejemplo, a consecuencia del huracán Dean (categoría 5) ocurrieron nueve decesos, según el documento Peligros naturales y tecnológicos relevantes durante el periodo 1810-2010, del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
Ahora se perciben elementos distractores, como ocurre cada septiembre, que redundaron en una deficiente acción preventiva, opinó uno de los entrevistados.
Aseveró que la información del Cenapred es constante y, con base en esto, se convocó al grupo técnico que, a su vez, genera las alertas (varias al día) acerca de la cantidad de agua y trayectoria del fenómeno.
Entonces se notifica a las autoridades estatales y municipales para que pongan en práctica sus procedimientos de preparación, incluso cuatro días antes del impacto: equipos en sitio, solicitudes de declaratoria de emergencia y otras previsiones como el traslado de la población en riesgo a albergues.
Datos del Cenapred indican que en 2001, por el paso de Juliette murieron nueve personas; ese mismo año, por Iris, hubo 23 decesos; en 2002 Kenna provocó dos fallecimientos; en 2003, Ignacio, ocho, y Marty, ocho.
En 2005, Emily, categoría 5, no dejó víctimas mortales, aunque Wilma y Stan dejaron un saldo de casi un centenar de fallecidos; en 2006, Lane dejó dos muertos; Jhon, cinco, y Dean nueve. Con información de FABIOLA MARTÍNEZ Y ANGÉLICA ENCISO, Periódico La Jornada, Miércoles 18 de septiembre de 2013, p. 5. http://www.jornada.unam.mx/2013/09/18/politica/005n1pol
Falla prevención frente a desastre; desesperación y rapiña en Acapulco. CIUDAD DE MÉXICO, 18 de septiembre.- Los embates del huracán Ingrid y de la tormenta tropical Manuel han puesto en evidencia al Sistema Nacional de Protección Civil, encabezado por Luis Felipe Puente Espinosa.
A pesar de que el gobierno federal impulsó desde el inicio de esta administración una reingeniería en materia de protección civil, con énfasis en su carácter preventivo, y que la contingencia comenzó desde el viernes, fue a partir del domingo cuando Puente Espinosa apareció para informar sobre la peligrosidad de ambos fenómenos meteorológicos.
En Acapulco, Guerrero, una de las zonas más afectadas, decenas de habitantes de Puerto Marqués saquearon tiendas departamentales ubicadas a lo largo del bulevar de Las Naciones Unidas, en la Zona Diamante, robando mercancías como pantallas planas.
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, informó que hasta el momento se tiene un registro de 57 personas fallecidas en diez estados, a causa de Manuel e Ingrid.
Esta cifra de muertos es la más alta desde 1997, cuando el huracán Paulina impactó en Guerrero, devastó al puerto de Acapulco y provocó el deceso de 250 personas.
Falló el nuevo plan de prevención
A pesar de que el gobierno federal impulsó desde el inicio de la actual administración una “reingeniería” en materia de Protección Civil con el fin de privilegiar la prevención y garantizar la respuesta oportuna ante las emergencias derivadas de fenómenos naturales, el embate de los meteoros Ingrid y Manuel ha puesto en evidencia las limitaciones del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).
Desde la nueva perspectiva en materia de protección civil, caracterizada por su énfasis preventivo, el Sistema Nacional de Protección Civil busca lograr una estrategia equilibrada, en la cual la prevención desempeñe un papel tan importante como la mitigación de las consecuencias adversas que ocasionan los desastres naturales y los que se originan de la actividad humana”, detalla el Primer Informe de Gobierno, dado a conocer apenas el 1 de septiembre.
No obstante, sólo dos semanas después, los huracanes que simultáneamente embistieron al país este fin de semana dejaron un saldo preliminar de 57 muertos y cientos de miles de damnificados.
El Informe presidencial señala que se había previsto buscar soluciones científicas, tecnológicas, de organización y presupuestales, que incluyen acciones de ajuste a los instrumentos financieros, el impulso y la difusión de la cultura preventiva, además del perfeccionamiento de los protocolos gubernamentales de respuesta en zonas de alto riesgo.
Sin embargo, a pesar de que los efectos de Ingrid y Manuel se preveían desde el viernes 13 de septiembre, no fue sino hasta el domingo 16 por la noche, cuando Luis Felipe Puente, coordinador nacional de Protección Civil, citó a una conferencia de medios para informar sobre la situación y alertar a la población.
Nos reporta el Servicio Meteorológico Nacional que es la primera vez que nos afectan dos fenómenos de este mismo tipo a un lado y otro de la República Mexicana”, explicó el funcionario.
Luis Felipe Puente, en su calidad de coordinador nacional de Protección Civil del gobierno federal, es el encargado de dirigir la “reingeniería” en la materia que se planteó desde el inicio de la administración federal y que pondera la prevención.
De diciembre a la fecha, se crearon los grupos interinstitucionales y comités científicos asesores para adoptar decisiones integrales ante incendios forestales, erupciones volcánicas, deslaves, terremotos, ciclones tropicales, emergencias radiológicas, entre otros, donde participaron los tres órdenes de gobierno.
De igual forma, el 3 de junio pasado se presentó la Estrategia Nacional de Cambio Climático para reducir la vulnerabilidad de los mexicanos que viven en situación de riesgo y para fortalecer su capacidad de adaptación a fenómenos asociados a la variable ambiental.
Entre las acciones de la estrategia sobresalen: reducir la vulnerabilidad de los sistemas productivos y de la infraestructura estratégica ante contingencias climatológicas, y fortalecer la capacidad de adaptación de personas, comunidades y ecosistemas al calentamiento global.”
El mismo gobierno federal reconoce que “dentro de los principales retos que actualmente enfrenta el Estado mexicano en materia de protección civil ante un entorno climático cambiante, la creciente exposición a los fenómenos naturales perturbadores, así como la vulnerabilidad física y social que por tales eventos se registra en nuestro país, se encuentra el asumir la responsabilidad y liderazgo para ofrecer y apoyar acciones de preparación que garanticen a la población su seguridad, integridad física y preservación de su patrimonio”.
Por ello el objetivo que se trazó fue el de adoptar el enfoque de la Gestión Integral de Riesgo. Dicho enfoque engloba medidas y procedimientos para la identificación, análisis, evaluación y reducción de los riesgos, desde sus procesos de gestación hasta su maduración.
Esto implica una nueva estrategia general de protección civil en México, que fortalece tanto su organización y funcionamiento, como sus instrumentos de intervención, teniendo como fin último la reducción, previsión y control permanente y priorizado del riesgo de desastre”, destaca el Informe.
Asoma otro meteoro por el Golfo
Una baja presión que se mueve lentamente entre la bahía de Campeche y Belice tiene un 70 por ciento de posibilidades de convertirse en las próximas 48 horas en un huracán, informó el Centro Nacional de Huracanes.
El organismo señaló que esta perturbación, aunque no pueda llegar a desarrollarse como huracán o tormenta, pude ocasionar fuertes lluvias sobre el este de México y podría ocasionar inundaciones.
La baja presión está localizada sobre Belice y el sur de la Península de Yucatán y está acompañada de nubosidad y tormentas.
Después de causar devastación en la costa del Pacífico mexicano y disiparse, el fenómeno meteorológico Manuel ha vuelto a convertirse, ayer por la noche, en una depresión tropical y se fortalecerá en las próximas horas.
Manuel se ubicaba por la noche a 120 kilómetros al oestede Mazatlán y a 260 kilómetros al este de Cabo San Lucas, y se pronostica que hoy volverá a la categoría de tormenta tropical, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.
El ciclón se mantendrá en la franja central del litoral del Pacífico mexicano las próximas 24 horas y se aproximará al sureste de la península de Baja California hoy, con fuertes lluvias.
Por lo pronto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que cuatro días antes de que Ingrid y Manuel tocaran tierra en México, se lanzaron alertan a las autoridades sobre la proximidad de los ciclones.
El meteorólogo Jesús Carachure, explicó a Excélsior que el pronóstico se dio a conocer con antelación a la situación que actualmente vive el país, pues se hicieron los pronósticos de lluvia intensa y torrencial, la posible formación de los ciclones y, en su momento, la posible trayectoria de dichos fenómenos.
El especialista del SMN, que depende de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), detalló además que ellos, como Servicio Meteorológico Nacional, hicieron con tiempo y de forma correcta lo que correspondía a su labor, por lo que “cumplimos con nuestra labor al pie de la letra”.
Estos fenómenos se vinieron pronosticando desde la semana pasada. Nosotros como Servicio Meteorológico Nacional estuvimos pronosticando desde cuatro días antes, nuestra función es hacer los pronósticos e informar a las autoridades correspondientes de cada estado y Protección Civil”.
En 1958 no hubo Desgracias
Dos ciclones se encontraron en México, uno del lado del océano Pacífico y otro por el Golfo de México. Era el 14 de junio de 1958, justo durante los últimos meses del gobierno de Adolfo Ruiz Cortines y mientras Adolfo López Mateos aseguraba la presidencia con una exitosa campaña.
El Periódico de la Vida Nacional, en su primera plana, daba a conocer que un ciclón azotaba la costa de Chiapas y causaba grandes daños, mientras que otra llegaba a las costas de Tamaulipas. Sin embargo, una tormenta más, moría entre las costas de Oaxaca y Guerrero.
El mar se metió a Puerto Arista — relató Excélsior en su edición del 15 de junio de 1958— informes recibidos aquí indican que una extensa zona de la costa de Chiapas fue azotada por vientos ciclónicos y lluvias torrenciales que causaron grandes destrozos.”
Este diario informó el día que ese ciclón ocasionó grandes daños, principalmente en la agricultura, a las comunicaciones y destruyó un importante puente de la localidad pero sin provocar muertes humanas.
Suman 57 los muertos por lluvias
Cincuenta y siete personas han fallecido a causa de los ciclones Manuel e Ingrid, informó el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong.
El funcionario participó en una improvisada conferencia de prensa realizada a bordo del avión presidencial TP-01, procedente de Chilpancingo, Guerrero, y en la que estuvieron presentes el presidente Enrique Peña Nieto; el secretario de Defensa, Salvadsor Cienfuegos, y el director de la Comisión Nacional del Agua, David Korenfeld.
Osorio Chong expresó que algunos de los decesos han tenido que ver “con cuestiones tal vez hasta de imprudencia, en los traslados a través de ríos; y lo más lamentable han sido los deslaves donde varios fallecimientos se han dado”.
Detalló que ocurrieron 27 muertes en Guerrero, 12 en Veracruz, cuatro en Hidalgo, cuatro en Oaxaca, cuatro en Morelos, tres en Puebla, dos en Jalisco, dos en Michoacán, uno en Tamaulipas, y uno en Coahuila.
A su vez, el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, dio a conocer que alrededor de ocho mil efectivos del Ejército están atendiendo a las personas afectadas por el huracán.
Se ha atendido a más de 30 mil personas, de las cuales tenemos 13 o 15 mil en el estado de Guerrero”, dijo el militar.
Sobre el surgimiento de nuevos fenómenos meteorológicos, el presidente Enrique Peña Nieto comentó que ha dado instrucciones para que se reparta esta información a la opinión publica, “para que cualquier cambio relevante lo pueda precisar”.
Recordó que desde los años cincuenta no se vivía una situación en la que llega un huracán por el Golfo y otro por el Pacífico.
Destacó que se han trasladado 27 toneladas de diferentes artículos y 60 toneladas de despensas, asi como ocho mil litros de agua, y esta noche llegarán 10 mil despensas más, y el miércoles otras 10 mil.
Informó que la Armada llevará estas despensas a las personas más necesitadas en Guerrero. Destacó que cuentan con 12 helicópteros para trasladar los víveres.
A su vez el titular de Gobernación recordó que en Guerrero hay 13 mil personas en 15 albergues e insistió en que mañana se surtirá de agua a los damnificados que están en la sierra.
A su vez el presidente Peña Nieto subrayó que hay 91 carreteras afectadas en el país.
El mandatario se mostró confiado en que el sábado se pueda liberar la carretera México-Acapulco, aunque para hacerlo se tengan que enlazar algunos tramos de la carretera federal, con la de cuota, para resolver asi el problema de los tramos de carretera federal que están totalmente dañados.
En cuanto a los ríos, el titular de Conagua explicó que de los 52 “ríos que estamos monitoreando en la zona de incertidumbre, ocho están desbordados, tres están a punto de desbordarse, nueve tienen niveles de ascenso, ocho tienen niveles de descenso, y 24 han regresado a su escala normal”.
Explicó que de los 52, 20 tienen circunstancias de riesgo importante “por eso hay que estar muy atento a las autoridades de Protección Civil para seguir de cerca los programas de protocolo para emergencias”.
Las zonas de mayor riesgo son las cercanas a los ríos de la cuenca del Balsas, en la zona de Lázaro Cárdenas, donde las tres presas de la CFE están vertiendo una cantidad importante de agua.
Declaran emergencia en 77 municipios
La Secretaría de Gobernación emitió declaratoria de desastre natural para 77 municipios en el país: 56 en Guerrero, 11 en Oaxaca, ocho en Veracruz y dos en Chihuahua, a causa de las fuertes lluvias que han azotado en la mayoría del territorio nacional.
La Coordinación de Protección Civil emitió esa declaratoria para ocho municipios guerrerenses que se suman a 48 que fueron declarados en emergencia extraordinaria el lunes pasado y ahora también son considerados en situación de Desastre Natural. Con información de 18/09/2013 06:19 Carlos Quiroz y Georgina Olson http://www.excelsior.com.mx/nacional/2013/09/18/919142
Se desata rapiña en Acapulco Diamante
ACAPULCO, 18 de septiembre.— Las aguas anegadas en varias comunidades del Puerto de Acapulco han comenzado a traer a cocodrilos que merodean por la población en busca de alimento.
También ha sido el pretexto perfecto para que decenas de habitantes de Puerto Marqués hayan saqueado las tiendas departamentales que se encuentran a lo largo del Boulevard de Las Naciones, en la Zona Diamante o el denominado Acapulco Diamante, que aún está inundado.
A pesar de que el agua les llega a la cintura, hombres, mujeres, jóvenes y niños se esforzaban para empujar los carros de supermercado que llenaron de diversos productos perecederos, electrónicos y automotrices.
Al ser cuestionados por Excélsior por el robo de una pantalla plana, Jorge, vecino de Puerto Marqués, sólo atinó a decir que no sabía que era un delito.
No pues como estaban ahí yo las agarré, pues me la traje”.
—¿Sabías que éste es un delito y se llama robo?
—No sabía pues mi jefe, yo la agarré y me la traje, como vi que todos se las estaban trayendo.
Para evitar que estos robos siguieran, elementos de la Marina-Armada de México iniciaron un operativo de detención de infractores, mientras los efectivos de las policías municipal y estatal sólo veían pasar las pantallas planas, tablas de surf y perecederos.
Al igual que el lunes, ayer, cientos de personas se dedicaron a saquear la tienda Costco. Con el agua hasta la cintura, la gente utilizó carritos de supermercado para llevarse enseres domésticos, comida, agua y hasta pantallas de plasma.
Ahí se pudo ver a jóvenes que llevaban pantallas planas cargando; incluso los vecinos reportaron que un joven se llevó una carrito del supermercado con dos pantallas planas y otros artículos del supermercado.
Al ser alertada de este hecho, la Policía Federal se presentó al lugar, logrando recuperar gran parte de la mercancía que habían sacado de la tienda, aunque hasta el momento no se ha informado si hay personas detenidas por estos hechos.
También en la zona de Plaza Sendero, ubicada en Llano Largo, muy cerca de Puerto Marqués, hubo reportes de que la gente se estaba llevando mercancías de algunas tiendas que resultaron con afectaciones por las lluvias.
Además, se dio el reporte de que una tienda Oxxo que se ubica cerca de Puerto Marqués, sobre el Boulevard de las Naciones, que estaba inundada y algunos vidrios estaban rotos. Esto provocó que vecinos del lugar se metieran a la tienda y se comenzaran a llevar mercancía del lugar.
Llevamos comida para nuestros hijos, no hay nada que comer”, dijo una mujer que cargaba varias bolsas llenas de productos.
No podemos contenerlos. Estamos en una situación de grave emergencia”, dijo uno de los soldados destinado a tareas de seguridad y rescate, que no quiso identificarse.
En la zona se identificaron a cientos de personas que caminaban con el agua a la cintura llevándose comida, refrigeradores, televisores e incluso algunos colchones. Información del periódico Excélsior http://www.excelsior.com.mx/nacional/2013/09/18/919052