+ Peña Nieto traía su plan bien calculado y agarró como al
“Tigre de Santa Julia” a quienes creían que, con su triunfo,
llevaban las de seguir ganando.
En su colaboración semanal de los lunes en el periódico El Universal, Don Jacobo Zabludovsky, escribió este interesante texto que sin duda hay que leer con mucha, mucha atención, por mensajes que sin duda alguna lleva entre líneas.
He aquí el Texto en mención:
Bucareli Jacobo Zabludovsky
¡Chuza!
Peña Nieto traía su plan bien calculado y agarró como al
“Tigre de Santa Julia” a quienes creían que, con su triunfo,
llevaban las de seguir ganando.
Antes de cumplir un año de presidente Enrique Peña Nieto hizo chuza con todos los mexicanos de la lista “Forbes”.
Nos lo habían pintado como muñequito de sololoy, producto de la televisión, invento de los poderosos, títere de los ricos, niño bonito manejable, vacío debajo del copete, inmaduro y débil. ¿Sí? Pues, ¡oh sorpresa: no lo conocíamos! Después de más de 20 años de gobiernos apapachadores de los rich and famous bastan once meses para descubrir la película inesperada: llegó un sheriff discípulo de John Wayne y metió en cintura a los cowboys de negro, los bajó del caballo y les dijo quién manda. Y calladitos se ven más bonitos. Derribó todos los palos de una vez y con una sola bola.
Empezó con Carlos Slim, el más rico de los ricos no sólo del rancho sino de todo el oeste. Le redujo su sistema de telefonía al 50% del mercado. Le afectó también en sus negocios mineros al establecer un impuesto del 7.5% sobre las utilidades de operación, equivalente a gravar el ingreso bruto, no el neto, que sería menor. Y no le han concedido el canal de televisión abierta al que públicamente aspira.
Hablando de mineros, Germán Larrea y Alberto Bailleres, los grandes del negocio, pagarán el impuesto del párrafo anterior aunque lo consideran ruinoso. En el caso de Bailleres, dueño también de El Palacio de Hierro, la carga es mayor porque sobre metales preciosos (Bailleres es el principal productor de plata en el mundo) el impuesto no es del 7.5% sino del 8 por ciento.
El año próximo se licitarán dos cadenas de televisión abierta frente a Ricardo Salinas Pliego y Emilio Azcárraga Jean, quienes, por si fuera poco, no podrán transmitir anuncios de merengues y chicharrones a la hora del auditorio infantil, golpe heredado del nocaut al cártel de la comida chatarra: Lorenzo Servitje, de Bimbo, pagará 8% de impuesto a menos que le baje a la causa de la obesidad y la diabetes. Y a los embotelladores de Coca Cola y Pepsi les carga un peso por litro de sus menjurjes, a pesar de la campaña sin precedentes, gasto inútil en defensa sus ganancias.
Peña Nieto cambió la política de vivienda financiada desde siempre por un Infonavit que enriqueció a “desarrolladores” hasta ubicarlos entre los súper magnates, fabricantes de casas inhabitables, con materiales de deshecho, agrietadas antes de acabarlas, sin más agua que las humedades de sus paredes y a tres horas del sitio de labor de los empleados cautivos. Dijo “hasta aquí” y quebraron los tres más grandes constructores de basura: Geo, Homex y Ara. Supongo que esta medida es consecuencia inmediata de las quejas de quienes se acercaron a él durante su campaña electoral. Un ejemplo, entre muchos, de empresarios ricos y empresas pobres.
Tampoco se la perdonó a los dueños de líneas aéreas, viejos y nuevos, todos clientes de “Forbes”: subió el precio de la turbosina para avión. A los especuladores o inversores inocentes de la Bolsa de Valores un 10% sobre ganancias de capital. Y a moros y cristianos por igual una ley contra el lavado de dinero a tal grado severa que algunos juristas la ven inaplicable. Pero ahí está, para ser cumplida mientras se demuestra lo contrario.
Peña Nieto traía su plan ranchero bien calculado y agarró como al Tigre de Santa Julia a quienes creían que, con su triunfo, llevaban las de seguir ganando. Y no sólo eso: contó con la ayuda de partidos políticos que avanzaron por caminos insospechados: el PRD, la izquierda, decidió colaborar y sin su presencia tal vez lo anotado arriba no se habría logrado, además de medidas increíbles: la cancelación de la deuda que Cuba tenía con México a la que llevaba 15 años sin abonar un peso y, aunque usted no lo crea, la Cooperativa de Refrescos Pascual, de la izquierda obrera, quedó exenta del impuesto de 1 peso por litro y recibirá 500 millones de pesos en efectivo para fortalecer su operación.
Mientras el PRD hacía política, el PAN hacía rabietas: abandonaba la negociación, que, no por eso interrumpida, sólo continuó sin la derecha que se quedó a la luna de Valencia.
Los gobiernos suelen decepcionar porque en su lucha por lograr el poder siembran ilusiones convertidas después en faltas. Eso ocurre las más de las de las veces. En nuestro caso ha sido al revés: una campaña hábil de sus enemigos políticos enanizó las dimensiones del candidato del PRI y minimizó las esperanzas. De ahí el asombro: por primera vez en más de dos décadas el Estado no recoge las migajas del banquete de los poderosos, sino pone en orden la cocina.
Seguramente no todo es positivo. En otros planteamientos de su administración hay profundos desacuerdos. Pero el alquiler del boliche apenas empieza.
¡Chuza!, Bucareli, Jacobo Zabludovsky. Texto original de Bucareli Jacobo Zabludovsky, publicado en http://www.eluniversalmas.com.mx/columnas/2013/11/104500.php
obtenido en http://www.zocalo.com.mx/seccion/opinion-articulo/chuza-1384160929
Jacobo Zabludovsky Kraveski (Ciudad de México; 24 de mayo de 1928) es un abogado y periodista mexicano de ascendencia judío polaca, célebre por su larga carrera en la prensa televisiva, sobre todo por haber conducido, durante muchos años, el noticiero 24 horas. Nació en la calle Dr. Barragán, en la colonia Doctores, pero desde sus primeros meses vivió en el famoso barrio de la Merced en la Ciudad de México. Se graduó como abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México el 21 de julio de 1967. Comenzó a trabajar como periodista en 1946 en Cadena Radio Continental como ayudante de redactor de noticieros. En 1947 ingresó en la XEX-AM, como subjefe de Servicios Informativos. En los inicios de la televisión en México, en 1950, asumió la producción y dirección del primer noticiero profesional en el país y continuó relacionado con las noticias hasta el 30 de marzo del 2000, cuando renunció a Televisa.(wilkipedia) O sea el señor sabe lo que escribe.