+Maldad social y no solo estatal
+ El México de Ibargüengoitia
+ Han sido muchos los acontecimientos que van marcando pauta para ver a un país que poco a poco despierta.
+ “Aunque tarde, cada vez nos queda más claro que el problema de México no se encuentra única o principalmente en el Estado”
+ Vigilamos todo, no sólo el estado de Michoacán, y vamos tras los delincuentes, asegura el secretario de Gobernación
“pio,pio,pio,pio,pio!!!!, grito de repente Beatriz Gurza, cuando de pronto, a mediana velocidad, nos incorporamos a la circulación de la glorieta de los coyotes por Av Universidad; entonces el Doc. Collado y el suscrito volteamos a verla y con esa dulce sonrisa y chispeante mirar, dijo: ”Es que cuando atropellan a alguien, luego dicen que ni pío dijo”
Y soltamos la carcajada tras breve y divertida encomendación.
También recuerdo cuando entre al Conapo, por allá a los mediados de los setentas me toco compartir oficinas con el entonces recién llegado de Alemania, el Dr. Luis F Aguilar, persona increíblemente inteligente y sencilla y de enorme capacidad laboral; lo recuerdo por ese extraordinario artículo que publica hoy en el diario Reforma, al igual que el texto que también publica Yuriría Sierra, mujer inteligente de una lógica relatoria que a mí me encanta leer.
Qué por qué toda estas referencias, pues por la sencilla declaración que ayer hizo el ciudadano Secretario de Gobernación, quien aseguro: “Estamos en alerta permanente en el país”
Y mejor, por mi parte, hasta aquí mi pensamientos y doy paso a cuatro texto que a mí parecer resultan de singular interés para la comunidad en general:
1. Maldad social de Luis F Aguilar
2. El México de Ibargüengoitia de Yuríria Sierra
3. Las palabras del Lic. Miguel Ángel Osorio Chong
4. NOTAS INDISCRETAS…Desde Bucareli,de Salvador García Soto
Pero recuerde, cada mañana, al salir de casa, que no se le olvide decir cuando menos ¡¡¡Pío, Pío, Pío!!!!!
Maldad social y no solo estatal
En gratitud al inmortal Claudio Abbado.
Autor del texto: Maldad social y no solo estatal. Luis F. Aguilar.
La política nacional muestra que tiene dos caras como Jano, el dios ambiguo, incierto e irresuelto, que da nombre a Enero y que nos impulsa a realizar nuestros proyectos futuros y también a no dejar de ver las fallas e inconclusiones de nuestro trayecto pasado. Hemos comenzado el año con visiones luminosas de país y futuros radiantes y al mismo tiempo la oscuridad de la maldad social es más lóbrega y prolonga su noche de violencia y desorden en numerosas localidades. Por un lado, se anuncian reformas transformadoras, «estructurales», que supuestamente generarán prosperidad y seguridad social con beneficios de todo tipo, incluidas las bajas en las tarifas de la luz. Por otro lado, está a la vista la realidad de Michoacán con su desastre social, resultado de años de gobiernos de la dinastía cardenista y de los gobiernos priistas, perredistas y panistas. Oscilar entre las motivaciones del pasado y las del futuro es un existencial humano, pero al parecer lo nuestro es dar bandazos entre la celebración de las formas de un pasado social incivil y una política arcaica, que no terminan de morir, y la invención de futuros grandiosos y reformas históricas, que al mismo tiempo que se proyectan empiezan a deteriorarse por el peso de las costumbres. Para avanzar no podemos más que mirar al pasado y al futuro al mismo tiempo, como ordena Jano, pero a lo mejor debemos hacerlo con una mirada nueva que se enfoque en las capacidades, limitaciones y maldades de la sociedad más que en las del Estado y de la política. En estos momentos nos conviene usar los lentes de la sociología más que los de la ciencia política.
Aunque tarde, cada vez nos queda más claro que el problema de México no se encuentra única o principalmente en el Estado, en el gobierno, en la clase política, como si la sociedad económica y civil del país, las familias, las empresas, los sindicatos, los pueblos y los barrios de las ciudades fueran ejemplos de inocencia cívica y autenticidad moral, laboriosos, emprendedores, obedientes a la ley, causantes, socialmente responsables y solo un «poquito» tramposos, embusteros, violentos y algunos dispuestos a matar al prójimo sin muchos cuentos.
En la segunda mitad del siglo XX crecimos afirmando que el sistema político y el gobierno eran la causa de todos los males de nuestra sociedad y, en corolario, desarrollamos una idea de la sociedad como un mundo bueno, que los políticos habían echado a perder. No faltaron argumentos para sustentar nuestra crítica y creencia. A pesar del milagro mexicano, se pueden listar los daños del mal gobierno de la sociedad: atropellos de derechos, arbitrariedades, corrupción, favoritismos, persecuciones a los disidentes y terribles errores de política económica que provocaron crisis fiscales y colapsos de la economía nacional. Sin embargo, la revalorización de la sociedad, que en mucho fue el motor de la democratización del régimen, ha sido ambivalente. Por un lado, es fundado y motivador reivindicar el valor de las organizaciones de la sociedad religiosa, civil y económica de México que acreditan capacidad y responsabilidad social y, por otro lado, resulta menos convincente glorificar a las masas, al pueblo y ahora hasta las autodefensas armadas como los actores de la regeneración y relanzamiento nacional, los redentores y sanadores de la nación, ante las fallas del Estado, sus gobiernos y sus políticos.
Imputar a la política, el gobierno, el Estado nuestra deformidad y descomposición social es una posición con argumentos y evidencias a favor, pero su efecto ha sido desresponsabilizar a la sociedad, ya que el sistema autoritario y el democrático le han permitido por años delitos, improductividad, parasitismo de vivales, corrupción, con tal de tener votos y mantener su subordinación y apoyo. Se trata de un quid pro quo aciago: asegurar el mando y la estabilidad a cambio de cerrar los ojos ante las maldades y fallas de la sociedad, indultarlas y compadecerse. El resultado final es irresponsabilidad social con irresponsabilidad del Estado. No somos el único ni el peor país metido en este abismo, pero Jano nos diría dudoso de que no se pueden esperar futuros nuevos sin discontinuidad con aquellas situaciones del pasado que son causas de ruina y no recursos de creatividad social. Autor del texto, Luis F. Aguilar, Hora de publicación: 04:45 hrs. del 22 de enero de2014, en la sección editorial del periódico Reforma, www.reforma.com
++ El México de Ibargüengoitia
Autora Yuríria Sierra.
Han sido muchos los acontecimientos que van marcando pauta para ver a un país que poco a poco despierta.
“Aunque las condiciones sean soporíferas, hay que hacer un esfuerzo por mantenerse despierto…”.
El México de Ibargüengoitia. (Texto original de Yuriria Sierra) 22/01/2014 03:13 Hoy Jorge Ibargüengoitia estaría cumpliendo 86 años. Un autor que, como pocos, muy pocos, lo mismo se vaciaba en una novela que en un texto editorial o un cuento u obra de teatro. Durante siete años publicó en las páginas de este diario una columna en la que constantemente obligaba al lector a abrir los ojos, a ver su realidad de forma sensata: jamás con el imperativo de mirar hacia una dirección.
“Creo que el estilo de gobernar es una parte fundamental del Gobierno. Además, considero que un cambio en el estilo de gobernar no sólo es importante, sino que empieza a ser urgente. Pero voy a explicar lo que quiero decir. Los mexicanos que conozco, y no sólo los que conozco, sino con los que entro en contacto en la calle, se dividen en tres grupos, por las impresiones que tienen de la manera en que el país ha estado gobernado. Un grupo, bastante numeroso, está formado por los que se consideran víctimas inocentes de un gobierno errático —y en muchos casos, corrompido— que va desde los agentes de tránsito para arriba. Otro grupo, menos numeroso, está formado por gente más consciente, que considera que muchos de los problemas del país son insolubles y que, por consiguiente, casi cualquier cosa que se logre es un milagro. Los optimistas y entusiastas, que forman el tercer grupo, son pocos…”. Esto lo escribió en 1970, una de las épocas más complicadas de un México que meses antes fue sede de unos Juegos Olímpicos precedidos por uno de los episodios más trágicos e injustos de los que varias generaciones —aún presentes— tienen memoria. Siendo precisos, este texto llamado Con motivo del cambio: problemas de estilo se publicó el 1 de diciembre de aquel año, el día que Luis Echeverría tomaba posesión como Presidente del país.
Han pasado más de 40 años. Salió el PRI de Los Pinos, pero regresó. Hemos probado ya un gobierno salido de filas distintas al tricolor. La mayoría que votó el pasado 1 de julio de 2012 decidió que era mejor regresar a la herida original. Sin embargo, también se han registrado cambios que bien podrían ser de carácter inevitable, porque los tiempos han dado la pauta para ello (el acceso a la información es más fácil y rápido ahora; a menos que falten ganas, cualquier ciudadano que viva en un contexto urbanizado puede enterarse de lo que quiera y por la fuente que lo desee), pero son cambios que de a poco van estimulando a que cada vez más ciudadanos dejen la apatía política y se involucren más con lo que sucede a su alrededor.
Quién sabe cuáles habrían sido las palabras exactas de Ibargüengoitia para definir todo lo que ha ocurrido desde su partida. Han sido tantos acontecimientos que, aun con el retorno del PRI al gobierno, van marcando pauta para ver a un México que poco a poco despierta, aunque la somnolencia aún es suficiente para que la política nacional se siga viviendo bajo los mismos esquemas y vicios: “¿Qué es lo que piensa la gente del sistema político en que vivimos? Lo mismo que pensaba hace seis o hace 46 años: Que el poder corrompe y que el que se mete en la política acaba corrompido. Nomás que aunque el concepto sea el mismo, la actitud ha cambiado notablemente…”. Esto, publicado hace casi 40 años y con vigencia como si la pluma de Ibargüengoitia lo hubiera escrito ayer. Seguimos siendo el país de la familiona revolucionaria de la que él habló por tanto tiempo. . Texto original de Yuriria Sierra, publicado el 22/01/2014 03:13 en el periódico Excélsior, http://www.excelsior.com.mx/opinion/yuriria-sierra/2014/01/22/939642
+ Estamos en alerta permanente en el país: Osorio Chong. El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, aseguró que la autoridad federal está en alerta permanente en todo el país y no solamente despliega acciones en Michoacán, pero mantiene cuidado en los estados vecinos a dicha entidad “porque queremos dar con los delincuentes” y estar listos para capturarlos si pretenden trasladarse a otros lugares.
En entrevista en la sede de la dependencia, Osorio Chong dijo que no descarta que los ataques a los comercios en Hidalgo y el Estado de México sean una reacción del crimen organizado por el despliegue federal en Michoacán, pero señaló que hasta no contar con las pruebas, no especularán.
“Si fuera algún mensaje lo manejaremos como tal y lo haremos de su conocimiento, pero de ninguna manera tenemos hoy conocimiento al respecto de que tenga que ver con este grupo delincuencial”.
El titular de la Segob sostuvo que se toman previsiones con las autoridades de Colima, Jalisco, Guanajuato, el Estado de México y Querétaro, “para evitar que lo que puedan dejar de hacer en Michoacán, vaya a otro estado o incluso que de otros estados puedan alentar que se den conflictos en el estado de Michoacán”.
A pregunta expresa respecto si esta prevención incluirá a Hidalgo, el secretario de Gobernación afirmó: “estamos en alerta permanente en todos los estados no es un asunto de la acción solamente en Michoacán, lo estamos con los estados vecinos porque creemos que tenemos que tener el cuidado respectivo porque queremos dar con los delincuentes y en su posibilidad de traslado a otras entidades, queremos estar listos para poderlos capturar o si ellos quisieran hacer unos eventos en otros estados. Pero estamos en alerta permanente siempre en todas las entidades” y no solamente por los ataques a comercios de Hidalgo y el Estado de México, dijo. Con información de la redacción del periódico Impacto, http://impacto.mx/nacional/u5B/estamos-en-alerta-permanente-en-el-pa%C3%ADs-osorio-chong
+NOTAS INDISCRETAS…Desde Bucareli salió ayer un fuerte regaño para los gobernadores de Hidalgo, Francisco Olvera, y del Estado de México, Eruviel Ávila. Fue el secretario de Gobernación, Miguel Osorio, quien reclamó a los mandatarios las declaraciones que en la víspera hicieran colaboradores suyos, como el secretario de Seguridad hidalguense, Alfredo Aedo. “No hagan declaraciones si no tienen fundamentos”, pidió Osorio a los gobernadores a los que requirió controlar a sus colaboradores porque, según el gobierno federal, no hay evidencias de que los ataques a las tiendas Oxxo y a gasolinerías en ambos estados tengan que ver con Los Caballeros Templarios ni con el conflicto en Michoacán… Uno de los estados con mayor problema de trata de mujeres es Chiapas, que junto con Tlaxcala, Puebla y el DF son los principales centros del tráfico sexual de personas. Ayer el gobierno de Chiapas anunció operativos en giros negros de Tulxtla Gutiérrez y Tapachula para desmantelar redes de explotación y auxiliar a posibles víctimas tanto nacionales como migrantes, incluso se habla de una iniciativa en el Congreso chiapaneco para prohibir el uso de suelo para esos giros negros donde se explota a mujeres… Cuando el gobierno federal decía que estaba volviendo el orden a Tierra Caliente, ayer sonaron de nuevo las balas. Al cierre de esta columna grupos de autodefensas y Caballeros Templarios llevaban dos horas de enfrentamientos en las afueras de Apatzingán. Es decir, que por más cifras de detenidos y partes policiacos, toda la presencia federal no ha logrado el desarme de las autodefensas y mucho menos de los narcos… Los dados repiten Serpiente. Mal tiro. Columna política serpientes y escaleras de Salvador García Soto, ver texto de la Columna completa en: http://www.24-horas.mx/serpientes-amlo-repunte-y-reintento/