+Si no son capaces de leer algo tan claro, entonces ¿cómo se les podrá convencer de la realidad?
+No requiere interpretación: hay quienes promueven la insurrección en México.
A continuación lea Usred este interesante texto, Columna Sólo para iniciados, por Juan Bustillos el 17 de febrero de 2015, que se publica en el periódico IMPACTO, El Diario.
El mensaje al gobierno del príncipe de la Iglesia. Hablar de insurrección (levantamiento o sublevación contra una autoridad) no es cualquier cosa, pero lo es más aún si quien lo menciona es un cardenal de la Iglesia Católica.
No es un vato cualquiera, si parafraseáramos al chihuahuense Gustavo Madero; es un príncipe de la Iglesia Católica. Es cierto, es el más reciente a pesar de su edad, pero príncipe de la cristiandad al fin, quien dijo que en México hay quienes apuestan por la insurrección.
Dijo más en un discurso que parece redactado más que por su mano, por una vaticana experta en codificar los mensajes, aunque él niegue haber hablado del tema con Francisco, el Papa. Los insurreccionistas serían quienes manipulan al movimiento de los padres de los 43 normalistas desaparecidos.
¿Quiénes? Nadie lo dice o nadie se atreve a desenmascararlos; en todo caso lo hacen con eufemismos: son quienes pretenden que todo siga igual, que nadie cambie; los que teniendo mucho nada quieren perder, etcétera.
A todas luces (y ya lo interpretarán el jefe de la Oficina de la Presidencia, Aurelio Nuño, o el canciller (para abreviar) o secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Mead) parece un mensaje de Francisco, el Papa argentino de los católicos, que lo envía sin enviarlo y sin lugar a interpretaciones al gobierno mexicano.
¿Y cuál es?
Hay quienes desde la oscuridad promueven la insurrección y no precisamente al estilo del subcomandante Marcos, cuyo movimiento comparado al de los manipuladores de los 43 de Ayotzinapa parece de kermesse.
Ya sabrá el gobierno mexicano si logra leer el mensaje de esa institución milenaria que es la Iglesia Católica, la misma que si no inventó la política es el ejemplo más acabado de lo que ha sido y es el estilo priísta.
El cardenal Alberto Suárez Inda no habló por hablar o por ganar un espacio en los medios mexicanos; se concretó a entregar un mensaje de Francisco a Enrique Peña Nieto. Tan concreto que no requiere interpretación: hay quienes promueven la insurrección en México.
El Presidente habló de desestabilizadores, pero el mensaje papal va mucho más allá, porque una cosa es ensayar la desestabilización de un país y otra la insurrección. Ésta se refiere a quienes ya están levantados en armas.
El nuevo cardenal desde luego es estricto en el cumplimiento de sus instrucciones: releva a su jerarquía, al Papa, del asunto. Dice que no habló del tema con Francisco, pero se trata de un pecado venial porque este Santo Padre no podría hablar con el más bisoño de los príncipes católicos mexicanos de asuntos tan banales como comer morelianas o de turistear con los lancheros en Pátzcuaro, sino de lo medular; desde luego hablaron de lo que ocurre en nuestro país, en especial en esa tierra guerrerense en donde el movimiento de Ayotzinapa es lo más parecido a un levantamiento insurreccional que no ha encontrado una respuesta correcta del gobierno: mucho diálogo, sí, pero poca mano firme.
Desde Morris West y sus “Sandalias del Pescador” la Iglesia Católica no había encontrado a un Papa tan mundano como Francisco. En la casona presidencial deben leer con cuidado al cardenal michoacano, sobre todo en lo referente a la responsabilidad gubernamental en este franco reto de los insurrectos.
Si no son capaces de leer algo tan claro, entonces ¿cómo se les podrá convencer de la realidad?. El mensaje al gobierno del príncipe de la Iglesia Columna Sólo para iniciados, por Juan Bustillos el 17 de febrero de 2015, publicada en periódico IMPACTO, el diario,
http://impacto.mx/opinion/EB2/el-mensaje-al-gobierno-del-pr%C3%ADncipe-de-la-iglesia