El castellanismo cultural de finales del XX y principios del XXI

El castellanismo cultural de finales del XX y principios del XXI

El castellanismo (cultural y asociativo) es un concepto amplio que incluye todas aquellas actividades que tienen o han tenido por objeto fomentar los valores de Castilla desde una posición exclusivamente cultural.

Se entiende por tal lo que intenta fomentar activamente valores castellanos -de ahí el concepto de «castellanismo»- pero desde un punto de vista independiente de toda formación política.

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Estas asociaciones y movimientos culturales castellanistas sin ninguna aspiración ni dependencia política, aunque podrían rastrearse en épocas pretéritas, comenzaron a eclosionar a partir de la reinstauración de la Democracia, en la época de la Transición de los años 70 del siglo XX, mediante la creación de entidades culturales, asociaciones de diversa índole, ciclos de conferencias, revistas, libros, folletos y otras publicaciones.

Este artículo quiere recoger las Asociaciones culturales que han tenido en su horizonte territorial o han hecho mención expresa en sus Estatutos a las 17 provincias que el historiador abulense Claudio Sánchez-Albornoz consideró siempre, y defendió ardorosamente durante los años de la Transición, como integrantes de esa unidad cultural, lingüística y de intereses compartidos que cabe llamar abreviadamente «Castilla», situada a ambos lados del Sistema Central.

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• 1 Historia
• 2 Ámbito territorial
• 3 Castellanidad, castellanía y Castilla política
• 4 Asociaciones y referentes
o 4.1 Alianza Regional
o 4.2 Concejo de Castilla y León
o 4.3 Instituto Regional
o 4.4 Amigos de las Castillas y León
 4.4.1 Castilla, manifiesto para su supervivencia
 4.4.2 Himno a Castilla «Madre nutricia, Castilla»
o 4.5 Guadalajara mía
o 4.6 Sociedad Intercastellana
 4.6.1 Manifiesto por la unidad cultural castellana
• 5 Actividades
o 5.1 Revistas y Editoriales
o 5.2 Letra del Himno cultural a Castilla

Historia

A finales de los años 70 del siglo XX surgieron asociaciones castellanistas preocupadas por recuperar las señas de identidad de lo castellano y de estudiar la tierra desde un punto cultural, no político.

Algunas de esta asociaciones fueron Alianza Regional de Castilla y León, el Instituto Regional de Castilla y León, el Concejo Comunero de Barcelona, el Bloque Comunero de Castilla-León, en Bilbao, y otras que posteriormente continuaron con esta labor cultural a lo largo de los años 80. El ámbito territorial de estas asociaciones fluctuaba entre la Cuenca del Duero, dejando abierta la puerta para actuar también en el ámbito de Castilla la Nueva, y la decidida apuesta inicial por un ámbito completo que comprendiera a las dos Castillas, es decir, las tierras castellanas situadas a uno y otro lado del Sistema Central.

Entre ellas, surgió entre los años 1982 y 1985, la asociación Amigos de las Castillas y León, que ya desde sus estatutos defendía la idea de una unidad cultural por encima de las divisiones políticas y que reunió un importante plantel de intelectuales, escritores, periodistas y ciudadanos de ambas Castillas. El criterio de unidad estaba avalado por el historiador Claudio Sánchez-Albornoz que reclamaba para Castilla su ámbito esencial, esto es, desde el Mar Cantábrico a Sierra Morena, las Castillas Vieja y Nueva, tradicionales, unidas desde el siglo XIII al antiguo reino de León, de un modo permanente.

Ámbito castellano al que se dirigía la Asociación «Amigos de las Castillas y León». Las diecisiete provincias, defendidas como castellanas por Claudio Sánchez-Albornoz. Su estandarte era el Pendón Real de Castilla, esto es, el cuartelado de castillos y leones.

Ámbito territorial

El ámbito cultural del «concepto» Castilla en este artículo es el de las 17 provincias que defendía el historiador abulense, político, ministro de la II República Española y miembro de la Real Academia Española de la Historia entre 1925 y 1941 y luego entre 1975 y 1984, Claudio Sánchez-Albornoz en «España, un enigma histórico» y en sus libros de la época de la Transición democrática española. Sánchez Albornoz, fue también Medalla de Oro de Ávila e Hijo adoptivo de la Provincia de León. Por lo que sigue siendo el historiador de referencia en estas cuestiones. Su criterio al respecto puede resumirse en esta frase.

«Depongan egoísmos y ambiciones personales. Déjense de hacer lucubraciones históricas. La meseta del Duero constituye una unidad. Si por mí fuera, constituiríamos una unidad desde el Cantábrico hasta el comienzo de Andalucía. Pero todos quieren ser ahora cabeza de ratón. Están intentado organizar una región autónoma: la Mancha, que nunca ha existido como tal sino que es una de sus comarcas».

Cualquier otro ámbito territorial no puede considerarse histórico ni castellanista en su integridad, sino que será producto de elucubraciones de aficionados, de entidades castellanas parciales o de entidades surgidas al calor de las autonomías vigentes, que mañana pueden ser mudables.

Castellanidad, castellanía y Castilla política

Fueron tres conceptos que diferenció con claridad la Asociación «Amigos de las Castillas y León», centrando sus actividades en los dos primeros conceptos (los culturales) y soslayando en todo momento el tercero, como impropio para una entidad que pretendía sumar voluntades y sentimientos y no dividir por ideologías e intereses partidarios.

1. La castellanidad (o Castilla cultural máxima): Desde el punto de vista cultural, existe una castellanidad máxima que incluye todo aquello en donde se aprecie algo surgido de Castilla, siquiera sea en su lengua, y esa castellanidad puede apreciarse y valorarse por en cualquier punto del planeta que se encuentre.

2. La castellanía (o Castilla cultural mínima): Es el concepto mínimo de lo castellano que la Asociación referida encontraba territorialmente en el conjunto de las Castillas Vieja y Nueva, más la región administrativa de León, que forma con el resto de la Cuenca del Duero una unidad indiscutible, excepto en zonas fronterizas, que como siempre ocurre en todos los territorios fronterizos del mundo, presentan zonas de interconfluencia con espacios vecinos.

3. La Castilla política: no pertenece al ámbito de interés de una asociación cultural, sino que debe formarse mediante una consulta democrática a la voluntad de los castellanos que deseen integrarla en el futuro.

Bandera de los Angeles

Bandera de Los Ángeles. Una parte de la personalidad cultural de Castilla consiste no sólo en apoyar los valores internos de su territorio, sino conocer los lugares a los que llegó la lengua y la cultura nacida en Bardulia, tierra originariamente situada entre el norte de Burgos y la costa de Castro Urdiales. Castro barduliae o Castro de los bárdulos. Y que alrededor del año 800 ya empezó a conocerse como «Castella» -los castillos-, aún como denominación geográfica, referente a la zona montañosa cuyos desfiladeros se protegían con construcciones defensivas.

Asociaciones y referentes

Alianza Regional

• Alianza Regional de Castilla y León, con sede en Valladolid, presidida por Gonzalo Martínez Díez. Alianza Regional de Castilla y León, asociación castellanoleonesista de carácter moderadamente regionalista y conservador surgida en Herrera de Duero, provincia de Valladolid, en 1975 al amparo de la Ley de Asociaciones de 1964. Ha de tenerse en cuenta que el territorio que reivindicaba esta asociación como Castilla y León difería del de la actual autonomía, pues integraba en ésta las entonces provincias de Logroño y Santander (hoy La Rioja y Cantabria, respectivamente). También dejaba abierta la puerta a la conexión de su territorio con Castilla la Nueva.
Fue la primera Asociación Cultural creada tras la muerte de Francisco Franco, puesto que el 15 de diciembre de 1975 se reunieron en Herrera de Duero personalidades destacadas de todas las provincias de las entonces regiones de Castilla la Vieja y León con el fin de constituir una asociación de carácter regionalista.

Concejo de Castilla y León

• «Concejo de Castilla y León en Barcelona», con sede en la calle Roger de Flor, de Barcelona. estuvo presidida por el soriano Ramiro Gallego Pinilla.

Instituto Regional

• Instituto regional de Castilla y León. Instituto Regional Castellano-Leonés, sociedad regionalista de Castilla y León. Nació legalmente en Paredes de Nava (Palencia) el 16 de enero de 1976, si bien se había constituido previamente en Lerma (Burgos). Su forma legal fue la de Sociedad Anónima, con el fin de evitar el control que sobre las asociaciones ejercía el régimen.
Surgió impulsado por personas de la oposición clandestina al régimen franquista agrupados en la denominada «Platajunta». De hecho su inclusión entre las asociaciones culturales castellanistas sería cuestionable, puesto que sus fundadores no ocultaban su interés preferente por la política. Entre sus más de 300 miembros predominaban los intelectuales, profesores universitarios, periodistas, ecologistas y miembros de los partidos políticos progresistas a título individual.

El Presidente del Instituto Regional fue José Luis Martín, Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Salamanca, y su Secretario General Carlos Carrasco, abogado segoviano miembro de la asociación ecologista AEORMA-Cuenca del Duero. La mayor parte de sus integrantes se integraron después en organizaciones políticas.

Amigos de las Castillas y León

• «Amigos de las Castillas y León», asociación que comenzó sus actividades en 1982, después de encuentros de sus organizadores en Madrid y en Valencia, con ocasión de un ciclo de conferencias sobre la cultura castellana celebrada en el Ateneo Mercantil de Valencia. Al quedar oficialmente fundada en 1983 estableció su sede en la Casa de Ávila en Madrid.

Nonbró presidente de honor al historiador y acedémico Claudio Sánhez Albornoz, y fue presidida por el escritor Juan Pablo Mañueco Martínez, su secretario general fue Silvio Martínez, publicista residente en Barcelona, siendo vocales de la misma el historiador Gonzalo Martínez Díez, el farcmacéutico y escritor Demetrio Casado, el profesor de EGB y empresario Jesús Rodriguez Sánchez, el escritor Ramón Carnicer y el senador por la provincia de Soria Ramiro Cercós Pérez. También participaron en sus actividades el folklorista segoviano Ismael Peña, el escritor leonés Jesús Torbado, los dibujantes Máximo Sanjuán y José María Pérez «Peridis», y el escritor y sociólogo zamorano Octavio Uña.

La asociación organizó exposiciones y ciclos de conferencias, especialmente trascendente fue el que se celebró en mayo de 1983, en el Centro Castellano-Leonés de Tarragona (que se recogió en el libro «Castilla, manifiesto para su supervivencia»: ISBN 84-86132-07-X), además de editar un boletín periódico con el nombre de la Asociación, que aspiraba a constituirse como revista mensual. Sin embargo, la asociación acabó disolviéndose en 1985 por las discrepancias políticas de algunos de sus componentes atraídos hacia partidos de uno u otro signo.

manifiesto supervivencia

Libro-Manifiesto de los integrantes de la Asociación Amigos de las Castillas y León, con intervenciones de sus componentes en un ciclo de conferencias en Tarragona

Inició también la costumbre de homenajear en febrero a los comuneros en la ciudad de Toledo, para lo cual organizó un acto de homenaje en la plaza de Padilla en los primeros días de febrero de 1982, donde se depositó un ramo de flores en la plaza de Padilla y se leyó un manifiesto de apoyo a la castellanía de Toledo. Y a la unidad de Castilla.

Algunas de las reuniones de la asociación se celebraban rindiendo homenaje a Francisco de Quevedo, y leyendo algunos de los pasajes del Padre Nuestro rimado, por considerarlo de plena actualidad y vigencia, pese a haber sido compuesto en el siglo XVII. En concreto el pasaje en que el madrileño Quevedo se consideraba no sólo discriminado fiscalmente, sino que también declaraba cuál era su tierra:

En Navarra y Aragón
no hay quien tribute ya un real;
Cataluña y Portugal
son de la misma opinión;
sólo Castilla y León
y el noble reino andaluz
llevan a cuestas la cruz.
Católica majestad,
ten de nosotros piedad,
pues no te sirven los otros
así como nosotros.

Es decir, el madrileño Quevedo o bien se consideraba de «Castilla y León» o bien «andaluz», pero sin duda la tierra que consideraba suya no era la «Castilla y León» a nueve provincias que por aquellas fechas se estaba inventando artificialmente sino las Castillas y León a 17 provincias que la Asociación defendía.

Igualmente, el primer número del Boletín de la Asociación reproducía las palabras de Claudio Sánchez-Albornoz pidiendo unidad para las 17 provincias:

“Ha llegado la hora de defendernos unidos, castellanos y leoneses, de un nuevo tremendo peligro. Unidos sobreviviremos; separados seremos piltrafas de las comunidades autónomas: Cataluña, Euzkadi y Galicia.
Las ocho provincias andaluzas, asunto otrora de diversos reinos y mucha más diferenciados que los de León y Castilla, han sabido unirse. Sólo Castilla y León, unidos, pesaremos en la España en formación”.

Únanse todos los leoneses y castellanos. Formen un frente cerrado y poderoso para constituir una región autónoma, que pueda defenderse de los zarpazos de los demás y mirar al porvenir con esperanza.
Si por mí fuera, constituiríamos una unidad desde el Cantábrico hasta el comienzo de Andalucía. Pero todos quieren ser ahora cabeza de ratón. Están intentado organizar una región autónoma: la Mancha, que nunca ha existido como tal, sino que es una de sus comarcas”.

Me acerco a los ochenta y ocho años. No tengo otra ambición personal que contribuir a la gloria de España y de nuestra tierra castellano-leonesa. Unidos, adelante. Maldición para los que se opongan a esta unión de los hermanos de León y Castilla”.

«Castilla, manifiesto para su supervivencia»

Es el título de un libro que recogió las intervenciones de los principales dirigentes de la Asociación Cultural «Amigos de las Castillas y León» en un ciclos de conferencias que se celebró en mayo de 1983, en el Centro Castellano-Leonés de Tarragona («Castilla, manifiesto para su supervivencia»: ISBN 84-86132-07-X). Entre otas cosas intentó establecer un concepto válido para el castellanismo cultural, que quedó establecido en una declaración conjunta, que se recoge en este libro, de los integrantes de la Asociación en los siguientes términos:

CASTILLA, LA CASTELLANÍA Y LA CASTELLANIDAD

Preliminar 1. Castilla es ancha y difusa, como cualquier otro territorio cultural que quisiera definirse, y carece de una conciencia convergente.

Sólo lo que está encerrado en unas fronteras polóticas puede delimitarse. Lo cultural de cualquier cultura, por el contrario, excede los límites políticos de cualquier demarcación, y por tanto no puede establecerse inequíocamente,

Aun existiendo una conciencia de castellanía en una amplia constelación de personas y tierras, no incluye tal sentimiento la tendencia o el deseo de confluencia política. No vemos, sin embargo, por qué a Castilla deba exigírsele más que a otros territorios para definirse a sí misma, y en este sentido, consideramos clave la lengua castellana para expresar el primer nexo de unión con lo castellano.

Preliminar 2. Deseamos diferenciar los conceptos de castellanidad, castellanía y Castilla política:

1. La castellanidad (o Castilla cultural máxima): Desde el punto de vista cultural, existe una castellanidad máxima que incluye todo aquello en donde se aprecie algo surgido de Castilla, siquiera sea en su lengua, y esa castellanidad puede apreciarse y es valorada por nosotros en cualquier punto del planeta que se encuentre.

2. La castellanía (o Castilla cultural mínima): Es el concepto mínimo de lo castellano que para esta asociación se encuentra territorialmente en el conjunto de las Castillas Vieja y Nueva, más la región administrativa de León, que forma con el resto de la Cuenca del Duero una unidad indiscutible, excepto en zonas fronterizas, que como siempre ocurre, en todos los territorios fronterizos del mundo, presentan zonas de interconfluencia con espacios vecinos.

3. La Castilla política: no pertenece al ámbito de interés de esta asociación y simplemente afirmamos que deberá ser consultada democráticamente la voluntad de los castellanos que deseen integrarla en el futuro.
§Himno a Castilla «Madre nutricia, Castilla»

Uno de las actividades de la asociación «Amigos de las Castillas y León» fue la difusión en su boletín periódico del «Himno a Castilla. Madre nutricia, Castilla, recobrarás tu pujanza» en el sentido de reivindicar la unidad cultural de las 17 provincias defendidas por el historiador abulense Claudio Sánchez-Albornoz y por la propia Asociación, como integrantes culturalmente del concepto «Castilla».

«Madre nutricia, Castilla» ha circulado desde entonces en versiones más o menos largas y ha sido publicado íntegramente en 2014 en el libro «Castilla, este canto es tu canto. Parte II» del que fuera presidente de la entidad Juan Pablo Mañueco Martínez

Guadalajara mía

• «Guadalajara mía», Asociación cultural fundada y registrada en 1999 en el Registro de Asociaciones de Guadalajara, pero cuyos estatutos hacen referencia al ámbito de las diecisiete provincias de la Castilla de Claudio Sánchez Albornoz, organizó un servicio de prensa para remitir informes sobre Castilla a diferentes instituciones y medios de prensa.

También, en unión de otras entidades culturales de la ciudad, celebró como el «Día de Guadalajara», el 31 de mayo, fecha en que se conmemora la concesión del Segundo Fuero de la ciudad de Guadalajara, o Fuero Largo, por parte Fernando III el Santo, en defensa de la personalidad y de la unidad de toda Castilla. En la celebración del año 2000, que se convocó en la plaza del Concejo de la ciudad, se leyó el poema «A Padilla, Bravo y Maldonado. Capitanes en 1521 y capitanes de Futuro», a cargo de su propio autor, el poeta y escritor Juan Pablo Mañueco Martínez. También ha seguido editando folletos de temática alcareña y castellana.

Sociedad Intercastellana

• «Sociedad intercastellana» fue una asociación cultural creada en Guadalajara en el año 2004, entre cuyo promotores figuraban personas como Juan Pablo Mañueco, César Javier Gonzalo Gayo, Julio Lopezosa Espliego, Clemente de los Santos.

Prácticamente su única actividad fue la redacción y divulgación de un Manifiesto por la unidad de Castilla, ampliamente difundido, pero poco aceptado por otras entidades y asociaciones castellanas. Unas de ellas, con ciertas vinculaciones políticas veían escasas sus peticiones; otras de ellas, las propiamente culturales, ya practican la evidente sintonía cultural intercastellana, pese a que no esté reconocida por los organismos políticos y pese a las dificultades incluso burocráticas que la división de Castilla en varias autonomías sin colaboración común plantea.

El Manifiesto de Intercastellana, sin embargo, por su sencillez, claridad y sentido común, sigue circulando por diferentes vías en la actualidad. En esencia, el denominado «Manifiesto por la unidad cultural castellana» que proponía la Sociedad Intercastellana al conjunto de Castilla, firmado el 30 de mayo de 2004, decía:

Manifiesto por la unidad cultural castellana

1. Castilla posee una personalidad cultural propia entre los pueblos de España, una historia singular y unas manifestaciones artísticas, literarias, folklóricas, etnológicas, lingüísticas y humanas específicas, expresadas a través de su trayectoria secular, primero como Estado histórico independiente y después como nacionalidad histórica o pueblo peculiar entre los restantes de la Península, cuyo reconocimiento y expresión deben normalizarse en todos los ámbitos oficiales de España.

2. Las señas de la cultura castellana son comunes a varias de las Comunidades autónomas existentes en estos momentos en España, como lo demuestra el hecho de que algunas de ellas compartan el mismo nombre de Castilla. También sus estatutos de autonomía dejan abierta la puerta a una posible integración en una Castilla mayor. Hecho que también se recoge en los símbolos actuales de esas Comunidades, y mucho más, naturalmente en sus símbolos históricos.

3. Este hecho debe ser reconocido por el Estado y debe fomentarse colaboración cultural, cuando menos, entre los organismos y las personas de esas Comunidades que participan en mayor o menor grado en las señas propias de lo castellano, para lograr en el mayor grado que las leyes permitan una mayor afinidad intercastellana.

4. Nada impide y sí es mucho lo aconseja que se fomente desde este mismo momento la colaboración cultural, deportiva, musical y etnográfica entre las varias comunidades españolas con raíces indudables en Castilla. El interés de los castellanos y hasta el mismo interés general de España así lo aconseja, porque a todos los castellanos y a todos los españoles conviene que las tierras centrales de la Península se hallen cohesionadas y fuertes para solidarizarse, de igual a igual, con las restantes Comunidades de España.

5. Todo ello, pero en especial el punto 4, perfectamente constitucional y deseable, así como la colaboración en el ámbito de lo cultural entre las Comunidades castellanas lo demandamos a las autoridades españolas y nos comprometemos a orientar nuestras acciones en un sentido intercastellano desde este mismo momento.

Actividades

Alianza Regional de Castilla y León se caracterizó por la celebración de ciclos de conferencias y por la publicación de folletos, como «Fueros sí, pero para todos» del historiadorGonzalo Martínez Díez. Igualmente, participó en la convocatoria del primer Villalar celebrado en 1976 y fue protagonista destacado de la festividad de Villalar de los Comuneros, hasta que los partidos políticos comenzaron a utilizarla en su provecho partidario. Momento en que tanto por voluntad propia, a tenor del cariz que tomaban los acontecimientos, como arrinconada por los propios partidos políticos Alianza Regional de Castilla y León se desvinculó del acto y poco después se disolvió como asociación.

«Amigos de las Castillas y León», entre 1981 y 1984, organizó exposiciones etnográficas, ciclos de conferencias y patrocinó la edición de libros y folletos, en ciudades como Madrid, Toledo, Valencia, Tarragona, con conferenciantes como Gonzalo Martínez Díez, Juan Pablo Mañueco Martínez, Ramiro Cercós y Demetrio Casado. Organizó también un servicio de prensa que remitía regularmente información a los medios de comunicación castellanos, especialmente relativos a temas demográficos, sociológicos y económicos.

De alguna forma, por objetivos y por la coincidencia de algunos de sus componentes fue la continuación en los 80 de la anterior «Alianza Regional de Castilla y León», aunque ya incluyendo sin ninguna duda las 17 provincias de la Castilla propuesta por Claudio Sánchez Albornoz.

Uno de sus acciones para dar carácter reivindicativo a su ideario de Unidad de Castilla fue el encargo y aprobación al poeta Juan Pablo Mañueco Martínez, de un «Himno a Castilla» que glosara especialmente su unidad.

Revistas y Editoriales

Estas asociaciones dieron lugar entre otras revistas a publicaciones como «Nuestra Castilla» (VI-462-78), «El Pendón, quincenal de Castilla y León» (SO-144/1977), «El Concejo de Castilla y León».

Por otra parte, sin haber dependencia entre ellas, la Asociación «Amigos de las Castillas y León» colaboró también estrechamente con Editorial Riodelaire, editorial castellanista especializada en la publicación de temas sociológicos y literarios, referidos a ambas Castillas. Fruto de esa colaboración fue el libro «Castilla, manifiesto para su supervivencia» ISBN: 84-86132-07-X que recoge conferencias de los principales miembros de la asociación en un ciclo celebrado en la Casa de Castilla y León de Tarragona.

Letra del Himno cultural a Castilla

Se conoce como «Himno a Castilla» de Juan Pablo Mañueco, o como «Madre nutricia, Castilla» el que fue aprobado por la Asociación «Amigos de las Castillas y León» en octubre de 1983 y usado como propio de esta Asociación Cultural en sus actos. El encargo era subrayar especialmente la unidad de las provincias de Castilla la Vieja y la Nueva como una misma entidad cultural, al margen de toda consideración autonómica o de política concreta.

Su letra es la siguiente:

HIMNO A CASTILLA.
MADRE NUTRICIA, CASTILLA, RECOBRARÁS TU PUJANZA

¡Sal a la calle, Castilla,
a proclamar la esperanza!
¡Madre nutricia frondosa,
recobrarás tu pujanza!

En cinco partes partida
quieren talarte las alas,
/pero el fuego de tu yesca
se inflamará en nuevas llamas.

Han aventado tu cuerpo
como tierra troceada,
han aventado tu cuerpo
¡no podrán talar tu alma!

Lo que se sabe de un todo
cuestión de tiempo es que arda,
todas tus partes, Castilla,
retornarán a tu barda.

¡Sal a la calle, Castilla,
a proclamar la esperanza!¡
Madre nutricia frondosa,
recobrarás tu pujanza!

DESDE LA BÁRDULA CASTRO

Desde la bárdula Castro
te abrazaste a la Montaña
para levantar castillos
y sentirte castellana.

En Burgos ya te erigiste
en gótica hilera larga.
A Logroño le llevastet
us neveros de linfa alba

y el dulce son de tu lengua
mitad ibera y romana.
Del Duero fuiste a beber
en su ballesta soriana

y en Ávila y Segovia
libaste de sus fontanas,
Valladolid y Palencia
te dieron su espuma blanca.

Por entre Toro y Zamora
el río Duero te ensancha
y en belleza te refleja
el Tormes de Salamanca.

La Tierra de Campos gótica
góticamente te ama.
Por varia, te condecora
cada una de tus comarcas.

Gleba actual, barroca, clásica
y hermosamente románica.
Medieval, mudéjar, lírica,
épica y contemporánea.

CRUZASTE POR LA TRANSIERRA

Cruzaste por la Transierra
a Madrid, Guadalajara,
Toledo alcor, Cuenca en risco,
Campo en Montiel y la Mancha,

Ciudad Real y los Montes.
Alcaraz y Calatrava.
¡Levántate, iza, y, erguida,
pon con otras tu palabra,

que todas las tierras, todas,
tener voz han en España!
Castilla, muéstrate bella,
satisfecha de tu habla.

QUE SUENE FUERTE Y SONORA

¡Que suene fuerte y sonora
tu palabra castellana,
clamando por ser ya libre
y por no sentirse esclava!

¡No le faltará a esta tierra
ni alto cielo ni semilla,
que en raíz de fértil sierra
plantó su casta Castilla!

¡Salid, salid a la calle,
a proclamar la esperanza!
¡Madre nutricia, Castilla,
recobrarás tu pujanza!

¡No le faltará a esta tierra
ni alto cielo ni semilla,
que en raíz de fértil sierra
plantó su casta Castilla!

Castilla, muéstrale a todos
la hermosura de tu casa.
Que ilumine tu belleza
la antorcha que nos abraza.

Somos nosotros, Castilla,
los que iniciamos la marcha,
que nos retorne a tus brazos,
nos reponga a tu morada.

¡Salid, salid a la calle,
a proclamar la esperanza!
¡Madre nutricia, Castilla,
recobrarás tu pujanza!

¡Erguid alta la cabeza!
¡Cruzad la calle en alianza!
¡Ved de nuevo cómo empieza
Castilla a ser la que avanza!

¡Ved que viene sin tardanza
y que aflora primavera
a la tierra comunera
de Castilla al fin entera!

Madre nutricia, en tu savia
vibra otra vez la confianza
si enarbolamos la lanza
en que ondea la esperanza.

¡Salid, salid a la calle,
a proclamar la esperanza!
¡Madre nutricia, Castilla,
recobrarás tu prestancia!

DEJARÁS DE SER UNA TIERRA TROCEADA

Dejarás pronto de ser
una tierra troceada.
y serán agua pasada
quienes cercenan tus ramas.

¡Sed Castilla! Que no se hierra
ni a cultura ni a la entraña,
y entre las otras de España
tendrá futuro esta tierra!

¡Tendrá un hoy, tendrá un mañana,
unida otra vez y entera,
no será a sí misma extraña,
será común, comunera,

y por encima de todo
vida que a vida se abriera,
fulgor que con todos se iza
flameando su bandera!

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Juan Pablo Mañueco

Nacido en Madrid en 1954. Licenciado en Filosofía y Letras, sección de Literatura Hispánica, por la Universidad Complutense de Madrid

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