ESCULPIDA, PINTADA, TALLADA

Mientras ibas, señora, siendo esculpida
en piedra no, sí en carne y sangre viva
belleza guió el cincel, pues te describa
ideal hermosura en ti nacida.
Mientras ibas, señora, ya atractiva
en lienzo de tu cuerpo conseguida,
la finura terrestre complacida
forma, color, textura en ti cultiva.
Mientras ibas, señora, por la riba
de tu gran corazón siendo tallada
pincel, gubia, buril bien que perciba
fue tu celeste concepción gustada,
pues tu bondad, desde él, más a ti arriba
a ser vista, creída y adorada.
Juan Pablo Mañueco,