Recordatorio de Castilla, en varios siglos

RECORDATORIO DE CASTILLA, EN VARIOS SIGLOS

RECORDATORIO DE LA DEFUNCIÓN PROVOCADA DE CASTILLA, SIN CONTAR CON SU POBLACIÓN MÁS QUE PARA VACIARLA

FRANCISCO DE QUEVEDO, EN 1625. Epístola Satírica y Censoria contra las costumbres presentes de los castellanos escrita al Conde-Duque de Olivares por Francisco de Quevedo

 

«Señor excelentísimo, mi llanto

ya no consiente márgenes ni orillas

inundación será la de mi canto

sobre las aras de las dos Castillas».

 

RECORDATORIO

 

Señor poderosísimo, ni aras

les quedan ya a las dos ambas Castillas

donde ser inmoladas; ni cuadrillas

de gente castellana, que contaras.

 

Ya no inundan nada sus orillas,

porque les han quitado tantas varas

de orbe que no disfruta sus dos caras,

sino su tierra está en cinco astillas

 

Austrias, Borbón, Francisco, y señorías

siempre -pseudemocráticas-, quisieron

dañar a su gentío… Y a su figura.

 

De manera que, sin consulta o vías

populares, Castillas redujeron

a inhumar por decreto en sepultura.

 

Que sepas gran Quevedo, patriota castellano,

que aún podían degollar malos gobernantes

más al cordero de este lar, y sin habitantes

muerto, vacío, yerto dejarlo… Triste y vano.

 

Y hablarse en el Congreso de cualquier otro problemilla

humano sin dedicar siquiera un debate

a estas tierras esquilmadas, decapitadas, agonizantes,

en que muere y expira la antaño sin par magnífica Castilla.

 

Si acaso citarán a A. Machado -poeta tan sólo de muy poco de lo soriano-

de esa generación –ninguno de ellos castellano- que desprecia cuanto ignora

sobre Castilla; y, sin embargo, es la profesora

-en el bachillerato, selectividad, cultura, Congreso ciudadano-

sobre lo que muy estéticamente ignoró y despreció entre lo castellano,

volviendo la Leyenda Negra anticastellana –desde mediados XIX- en seductora.

 

«Cuando decían Castilla, todos se esforzaban»

Así se fraguó la tierra desde la mar bárdula y castellana

de Fernán González

hasta la Sierra Central, que luego en la Transierra conoció sus dos aras,

Castilla siempre adelante.

Pero ahora políticos, poetas ajenos y enemigos la difaman.

 

Otra vez, Quevedo, el castellano hablara

-Y es más fácil, que lo que para todos:

levantaste sola

te puedan a ti sola

quitar todos.

 

JPM

 

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Juan Pablo Mañueco

Nacido en Madrid en 1954. Licenciado en Filosofía y Letras, sección de Literatura Hispánica, por la Universidad Complutense de Madrid

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