Imposibilidad de la democracia en los verticalismos, o dictaduras o dictablandas y su antídoto

 

IMPOSIBILIDAD DE LA DEMOCRACIA EN LOS VERTICALISMOS

es decir, los Regímenes que desactivan para la acción pública a la gente, la cual queda estamentalmente sólo en las élites.

Sermón de la montaña política por los siglos de los siglos.

 

 

 

 

Quien rige mi país está corrupto:

todo verticalismo es corrumpente.

No importa cambies, (nombres) igual el siguiente…

¡Verticalismo impide (quede) lo incorrupto!

 

Jefe o rey del Estado (ambos) mismamente

de este o de aquel país (orbe) en todo el mundo

siendo el verticalismo igual profundo

siente efecto inmediato corrompiente.

 

No cabe duda, un modo (falta) diferente

de regir pienso fuese (mucho) bien fecundo

donde voltease el poder inmundo

y la cracia real fuese la gente.

 

Autócrata el Fiscal (mando) que es General del Estado

para jerarquizar (rango) bajo él resto de fiscales…

Está corrupto en cuanto sabes quién le ha nombrado.

 

Tribunal Constitucional (farsa) corrupto al dictado

del corruptor poder (togas) de falacias judiciales

que políticos jueces siervos los ha elevado.

 

Y todo esto proviene (error) de dos originales

pecados: pasivo es (final) pueblo pseudosoberano

cuando queda la acción a estamento rector plano.

 

Encenagan y enfangan (barro) tanto órdenes los verticales

que a quien persiste honesto (fuera) expulsa de entre su seno,

al poco,

como la mar arroja a sus náufragos mortales

y queda sólo de excrementos lleno,

a la hediondez sistémica deriva pronto, ni siquiera poco a poco.

 

A este infernal terreno (fraude)

todo lo humano vertical (cierto) como pirámide lo condeno,

sólo fuera de la comedia vieja de la política,

se halle una democracia que no sea pura mítica.

 

Será el verticalismo (actos) su volteo,

cuando el programa sí haya (actos) que cumplirlo,

pues el delegado tenga ese mandado imperativo

y un Defensor del Pueblo sea por el pueblo elegido

para fiscalizar al político que se aparte del empleo

o encargo para el cual fue electo,

siéndole todo lo demás per se prohibido.

 

Y en que en refrendo se apruebe (actos) lo que el programa no le haya establecido.

 

El resto es dictadura o dictablanda

del diputado señorial o señoría sobre el demos que sólo su nombre ha elegido,

 

Todo verticalismo (de Gobierno) la distancia

entre el demos y el poder o mantiene a lo blando o en lo duro agranda.

 

 

 

Cambiar sólo nombres impide quede lo incorrupto.

ambos en el orbe, monarquías, repúblicas, falta mucho,

para que le mando y rango sea algo más que una farsa de las togas.

El error final es echar fuera lo que reste honesto.

Ya todo será un fraude cierto.

 

¡Actos, actos, actos de Gobierno!

 

 

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Juan Pablo Mañueco

Nacido en Madrid en 1954. Licenciado en Filosofía y Letras, sección de Literatura Hispánica, por la Universidad Complutense de Madrid

Lo más leído