UN PAIS DONDE ESTAMOS ACOSTUMBRADOS A VER MORIR INOCENTES

UN PAIS DONDE ESTAMOS ACOSTUMBRADOS A VER MORIR INOCENTES

En Venezuela la costumbre se impone ya no solo en el derecho, sino en el campo sicológico. En la manera de pensar. Es prácticamente imposible dejar de tocar temas relacionados con el crimen organizado. Sin duda, como lo demuestran varios estudios, los venezolanos nos estamos acostumbrando cada día más a ver con mayor naturalidad los hechos violentos pasando a formar parte de la cotidianeidad; los niños y jóvenes de esta generación se están desarrollando en un ambiente que marcará sus vidas con episodios de sangre e impunidad y querámoslo o no con una idea de país que los avergüenza. Exaltar en ellos el nacionalismo y patriotismo en estas condiciones se vuelve difícil; la tarea de los maestros de trasmitir el orgullo de ser venezolanos se torna difusa y choca con la realidad; una realidad que lacera, que lastima las fibras más sensibles de la sociedad; la barbarie a la que ha llegado por el crimen organizado en “sicariatos” no tiene comparación pues se aleja de cualquier principio o valor filosófico, moral, psicológico o ético. El tema del narcotráfico está tan arraigado en nuestra cultura que ya forma parte de las aspiraciones de muchos niños y jóvenes, principalmente de aquellos que viven en ese pernicioso círculo. La “guerra” dizque emprendida por el Gobierno Nacional ha demostrado una y otra vez que es insuficiente si no va acompañada de acciones en diferentes vertientes como: generación de empleo, mayor presupuesto educativo que se emplee de manera eficaz y eficiente, programas alternativos de capacitación para el autoempleo, etc. El problema de la violencia y el narcotráfico no acabará con la captura sistemática de “cabecillas” y golpes mediáticos; sabemos que se captura a uno o dos y hay 200 más haciendo fila para ocupar el puesto. Dios nos proteja.
Lean este resumen de la investigadora Anabella Abadi que refleja el drama que vivimos los venezolanos:
«Las muertes por violencia en Venezuela no son simples estadísticas, pero las estadísticas ayudan a entender la magnitud de la crisis de seguridad que vive el país. Como parte de una investigación hecha por ODH Grupo Consultor, es posible hacer un análisis a partir del contraste de las cifras nacionales con otros referentes y de esta manera contextualizar los índices nacionales en la dinámica global y entender la magnitud de la crisis. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se puede hablar de una epidemia de homicidios cuando asesinan a 10 ciudadanos por cada 100 mil habitantes. Ya en la década de los noventa, Venezuela vivía una crisis de seguridad. Desde 1998, el crecimiento de la tasa de homicidios ha sido vertiginoso y, una década más tarde, las cifras oficiales y las registradas por ONGs como el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), comenzaron a presentar crecientes diferencias en 2008. Para 2013, mientras el Gobierno Central habla de 39 muertes por cada 100 mil habitantes, el OVV habla de 79. En cualquier caso, estamos hablando de una cifra que oscila entre 11 mil y casi 25 mil venezolanos muertos por violencia en un año, cifras que llenan de tristeza a la familia venezolana.El Ministro del Turismo, Andrés Izarra —quien, mientras se desempeñaba como Ministro de Comunicación e Información, se rió de las cifras de inseguridad en Venezuela—, en una reunión con los ministros del turismo de Mercosur, dijo que “el tema de la inseguridad no es exclusivo de Venezuela. Es un tema que abarca a todos nuestros países que padecemos de la violencia criminal”. Aunque la inseguridad es un problema de muchos países de Latinoamérica, en 2013 México —un país que afronta una importante crisis motivada por el narcotráfico— presentó tasas de homicidios (dolosos y/o culposos) menores a la tasa oficial venezolana de 39. En el caso de, por ejemplo, el llamado Triángulo del Norte —coordenadas donde se vive un espiral de violencia impulsada por el crimen organizado—, las tasas de El Salvador y Honduras fueron 39,6 y 39,3 respectivamente, muy similares a la tasa oficial venezolana. En el caso de Honduras, se habla de 75,1, casi 2 veces nuestra cifra oficial, pero inferior a la calculada por el OVV. En otros países de Latinoamérica, como Colombia, Panamá y Ecuador, las tasas fueron de 31,4, 16,0 y 10,9, respectivamente, todas por debajo de la tasa oficial venezolana.Cuando se compara el número de muertes violentas en Venezuela con las registradas en algunos desastres naturales y situaciones de guerra de otros países durante 2013, el problema adquiere dimensiones más alarmantes. En 2012 y 2013, en Siria murieron 47.000 y 73.000 personas respectivamente. Esto representa entre 4 y 6 veces las muertes registradas (oficialmente) en Venezuela durante 2013. Pero para el año 2013, en Irak murieron menos personas que en Venezuela. Por otra parte, desastres naturales como los tifones Bopha (2012) y Haiya (2013) que azotaron a Filipinas, o el huracán Sandy (2012) que golpeó las costas de Canadá, EEUU y el Caribe, murieron menos personas que en Venezuela durante 2013. Aunque la naturaleza de los eventos es distinta, las cifras revelan que el problema de seguridad en Venezuela es tan catastrófico como un desastre natural o una situación de guerra, al menos en cuanto al número de víctimas.Atacar una epidemia de homicidios exige atacar el problema de la impunidad. En marzo de 2013expertos en DDHH precisaron que apenas un 2% de los homicidios registrados en Venezuela entre 1999 y 2012 habían sido resueltos por el Ministerio Público. Aún más: entre 1998 y 2011, la tasa de detenciones cayó de 110 a 11 detenidos por cada 100 homicidios según las cifras oficiales (según el OVV cayó a 8). Es decir, suponiendo que se detuviera a un sospechoso por cada homicidio, en 2011 al menos 89% de los asesinatos quedaron impunes. El 17 de diciembre de 2013, el Comisario Sierralta reportó que en 2013 se habían detenido a 6.178 personas por delito de homicidio. Con esta cifra, la tasa oficial de detenciones por cada 100 homicidios subiría a 53, mientras que la calculada con las muertes registradas por el OVV sería de 25. En el mejor de los casos, en 2013 al menos 47% de los homicidios quedaron impunes. Luego de que el Gobierno Central ha implementado alrededor de 20 planes de seguridad, según cifras oficiales, entre 1999 y 2013 los homicidios se triplicaron (según las cifras del OVV se quintuplicaron). Además, las detenciones por homicidios cayeron, al menos, a la mitad. Si bien estas estadísticas ayudan a entender la magnitud de la crisis de seguridad que se vive en Venezuela, también evidencian que las muertes de venezolanos no se pueden quedar en simples estadísticas, permitiendo que la frialdad de la sociedad supere a la de los números».

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Ángel Monagas

Nacido el 12 de Mayo de 1963, Angel José Monagas ha sido Productor, locutor y comunicador de varios programas de radio desde 1983

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