La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

¿Un primer cambio para Euskadi? Las urnas deciden

Dentro de unas horas abren los colegios electorales en Galicia y País vasco. Hoy se vivirá otra jornada más en la que se encarnará la esencia de la democracia. La gente de a pie, el currito, es el que decide quién ha de gobernarle los próximos años. Por tanto, hoy es un día importante.

Pero, aun si cabe, creo que estas elecciones son más esenciales en Euskadi. Estoy convencido de que es saludable el turno de partidos en el poder. Cuando uno lleva mucho tiempo en la poltrona, llegan el caciquismo, el enchufismo por sistema, la corrupción y el creerse que la tierra gobernada es patrimonio en propiedad. Desde que gozamos de la democracia, el PNV no ha abandonado el poder en el País Vasco. Son 30 años. Demasiados. Y mucho más en una autonomía que sin duda es especial. Allí son muchos los que viven bajo la asfixia y el miedo. Demasiados se ha visto obligados a abandonar la tierra amada. Allí no es extraño que un bar recaude dinero para una banda terrorista. Allí no es inusual que la gente sea señalada con dianas y con el ‘ETA mátalo’. Allí son más de cuatro los que llaman “fascistas” a los que no son nacionalistas.

No hay que mezclar las cosas. El PNV no es ETA, ni mucho menos. El PNV condena a ETA, faltaría más. Pero es un hecho que el PNV favorece que aquellos “políticos” que son ETA estén representados en las instituciones. Batasuna, HB, Euskal Erritarrok, ANV, D3M… son la cara política de ETA. Y, ahora sí, lo reconocen el resto de partidos políticos y las instancias judiciales. Los que están con ETA están fuera de la ley. Los que tengan las ideas políticas que defiende ETA están en su derecho a ello. Ser independentista no es delito. Pero el que quiera buscar la independencia, que se deje de pistolas, bombas y tiros en la nuca. Que se dedique sólo a la política. Como ERC o BNG. Podrán gustar o no los postulados y actitudes de los representantes de los partidos independentistas catalán y gallego. Pero nadie duda de su legitimidad. No hablamos de ideas, sino de elegir entre política o violencia.

Ibarretxe ha cruzado en varias ocasiones el campo de la ilegalidad. En su empeño por mantener a los proetarras en las instituciones llegó a desoír al propio Tribunal Supremo. El Plan I y el bis del lehendakari fueron un bodrio que, además de por su anticonstitucionalidad, han continuado con la amenaza de la promesa de una consulta al pueblo mediante referéndum que no depende de sus atribuciones. Un despropósito propio de quien, por la morfina del poder eterno, se cree un Mesías.

No me gusta Patxi López. Sé que un hipotético pacto con el PP sería por puro pragmatismo. Esto no tiene nada que ver con el momento en que Fernando Savater levantó al aire las manos unidas de Redondo Terreros y Mayor Oreja. Aquello sí fue un movimiento, una alianza de ideales. No simplemente ‘en contra de’ los nacionalismos, sino ‘a favor de’ la Constitución. Sin embargo, si hoy se produce el hecho de que la suma PSOE+PP sea superior al sufragio obtenido por el PNV, el pacto, aunque sólo sea para apoyar la elección de López, debe cristalizarse. Un lehendakari socialista asegura que no habrá un Plan soberanista III y que se mantendrá alejados a los batasunos del parlamento. Un paso, puede que de mínimos, pero suficiente. No es ilusionante para los que nos ilusionamos en 2001, pero a todos les vendría bien. Incluso al PNV. Estar en la Oposición puede ser el camino para entrar en la senda de quienes no son partidarios de echarse al monte. Del ‘ari, ari, ari… Ibaretxe lehendakari’, podemos pasar al ‘adiós, Ibarretxe, adiós; adiós, Eguibar, adiós’. ¿Hola, Imaz? ¿Hola Urkullu?

Ojalá, dentro de unos años, el cambio real pudiera llegar con un ‘Hola, María San Gil; Hola, Rosa Díez’. Y ojalá que hoy ya dé un aviso Rosa Díez con un resultado sintomático.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

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Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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