La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

El País: manipulación por hechos consumados

Leyendo ‘El País’ de hoy me he encontrado con una información que me ha dejado de piedra. Hacía referencia a las elecciones que en el seno de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), rectora de la Fórmula 1, han tenido esta misma mañana, siendo elegido como presidente el que fuera durante tantos años manager de Ferrari, Jean Todt. Pues bien, en un reportaje sobre su oponente, Ari Vatanen, el título era el que sigue: ‘Un radical al volante’. Interesado, he leído el subtítulo, que me ha dejado de piedra: ‘Vatanen, opuesto al aborto y a la eutanasia, aspira hoy a ganar a Todt para presidir la FIA’. ¿Cómo puede caber tal ejercicio de dogmatismo y manipulación en una sencilla información deportiva?

No nos damos cuenta, pero es increíble la cantidad de gente que, sin tener una idea lo suficientemente formada sobre estas cuestiones, puede obtener la sensación, asimilada por el cerebro y el instinto de un modo subliminal y directo, de que estar actualmente en contra del aborto y la eutanasia pertenece a la caverna, al intramundo de la Historia que ya quedó bajo las telarañas del olvido, por superado. ¿Cómo es posible esa posición de hechos consumados, por muy clara que sea la línea editorial del medio, ante un tema tan conflictivo y que despierta tan enconados y complejos debates? No, no es serio. Y más cuando estamos en plena convulsión mediática y opinativa por una de las cuestiones latentes, como es la del aborto.

Diciendo eso, afirmando eso, ‘El País’, en una simple y aparentemente inofensiva información deportiva, no está dejando lugar a la duda sobre que los cientos de miles de personas que el otro día se manifestaron (nos manifestamos) en contra del aborto en Madrid, por ejemplo, son (somos) “retrógrados, carcas y energúmenos radicales”. Científicamente demostrado, claro.

Yo no digo que, hablando de los señores que cuelgan de una grúa a los homosexuales en Irán, valga otro ejemplo, no se les pueda adjetivar con el calificativo de “radicales”. Creo que en España hay el suficiente consenso sobre esta cuestión… Pero, ¿vale ese mismo adjetivo para una persona que se dice contraria del aborto y la eutanasia? ¿Entra esa acción periodística dentro de un mínimo concepto de la ética profesional?

En la Alemania de Goebbels, cuando los medios caricaturizaban a los judíos como los “culpables de todos los males de la patria”, tal vez, pero en la España del año 2009… como que no. Salvo que se quiera ser un manipulador, un dogmático y un intolerante. Como hoy ha sido ‘El País’.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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