La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

Clint Eastwood, Iwo Jima y los desastres de la guerra de Goya (bis)

Clint Eastwood, del que no me gustaron demasiado muchas de sus películas como actor, me maravilla como director. Este fin de semana he podido disfrutar su última obra; dos películas diferentes y la vez complementarias (de hecho las rodó ambas a un tiempo) sobre la batalla de Iwo Jima, entre japoneses y americanos, ya en los estertores de la dramática Segunda Guerra Mundial. La primera, ‘Banderas de nuestros padres’, refleja la contienda desde el punto de vista de los americanos. Y la segunda, ‘Cartas desde Iwo Jima’, destaca la visión de los japoneses (algo inédito, que yo recuerde, en un director americano). En definitiva, dos puntos de vista de un mismo horror, de una misma tragedia. Me consta que el señor Eastwood se ha documentado muy bien para la realización de tamañas obras de arte. Pero también estoy seguro de que ha visto, in situ, ‘Los desastres de la guerra’, la magnífica serie de grabados de nuestro aragonés más universal, Francisco de Goya y Lucientes.

Al igual que Goya nos mostró la crudeza de la guerra y el odio humano a través del trazo sublime de su pintura, Clint Eastwood, otro artista en su género, ha constituido un verdadero y profundo alegato pacifista mostrándonos el horror humano en su máxima potencia. Las dos películas nos dejan un mismo mensaje. No hay héroes ni villanos en una guerra. Ningún bando es totalmente bueno ni absolutamente malo. Precisamente porque está conformado por personas, por un ejército (nunca mejor dicho) plural y diverso, donde entran todas las capas de la inagotable naturaleza humana.

Lo que más me impresiona de ambas cintas es que en los dos bandos la mayoría de los soldados no están desfigurados, no son puntos y rayas a los que disparar sin más. Son personas con sentimientos, que en la mayor parte de los casos sólo luchaban por sobrevivir y poder marcharse a casa con sus familias. Sí, todos decían luchar por la patria, ese ente alejado y mayestático cuando de lo que se trata es de volver a ver a tus padres, tus hermanos, tu mujer o tus hijos; Pero todos también sabían que eran peones en manos de los poderosos de sus respectivos países, aquellos que jamás empuñarían un fusil para luchar por su amada patria.

Cint Eastwood lo ha conseguido. Ha reflejado como pocos el hecho de que una guerra es el punto culminante de lo más oscuro de la naturaleza humana. El Hombre es capaz de lo mejor y lo peor. Pues lo peor, qué duda hay, es que los hombres nos matemos unos a otros, en masa, sin piedad. Lo peor es el odio y el fanatismo del que ve en otro hombre a un objetivo, a un punto, a una raya… sin pensar que tiene miedo y desea volver a casa tanto como él mismo.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

PD. Escrito el 6 de agosto de 2007. Recordado este dos de mayo, 202 años después de un día que tiñó Madrid de sangre y ceniza.

Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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