La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

Impresentable lo de Manolo Lama. Y La Gaceta… pueril

Me da pena escribir esto. Soy un gran aficionado de ‘El Carrusel’, el mítico programa deportivo radiofónico de La Ser –¡ojalá se solucione lo de Paco González!–. He vibrado muchas veces con los goles del Madrid o de la Selección cantados en voz de Manolo Lama. Pero lo de éste ayer no tiene nombre. Horas antes de la final de Hamburgo de la Europa League, rodeado de hinchas del Atleti, no tuvo otra ocurrencia que dedicar, en Cuatro, su conexión en directo a humillar a un mendigo. Lama ha pedido perdón (lo que le honra), y ha aclarado que fue sin mala intención. Pero no valen las excusas. No tiene maldita la gracia promover que un conjunto de aficionados, entre risas, se dediquen a hacer como que le dan limosna a un sin techo a base de monedas, un móvil y una visa. Cosas que, al momento, concluida la “broma”, recuperan para sus bolsillos, claro.

El periodista, que fue el primero en dar alguna monedilla, remata la faena con frases grotescas como éstas: “¡A ver los atléticos, pasta, pasta, vamos, vamos! Una bufanda para el colega. ¡Ahí, ahí, que éste hombre sea feliz, joder! Al menos este hombre va a tener para ver el partido tranquilito y caliente”. Todo ello entre risas, jaleando a una panda de imbéciles que participaban de una farsa pretendidamente solidaria y con el señor alucinado con la cámara grabándole en primer plano. ¡Vergonzoso, paleto y pueril circo! No, no valen las excusas. El de la pobreza, el drama de los sin techo, no es para abordarlo de un modo superficial, deshumanizado y rodeado de ambiente festivo. Y más cuando la chavalada se dedica a echar el móvil, la tarjeta de crédito y, hecha la “gracia”, dejar al hombre “limpio”. ¡Que es una persona, joder!

Para concluir, sólo otro apunte periodístico más. Vergonzosa la portada de hoy de La Gaceta. Con foto de Zapatero, en su comparecencia ayer en el Congreso para anunciar su “tijeretazo” social, titula: “Un individuo así debe dimitir”. El diario de Intereconomía demuestra una vez más que representa una línea tosca, ultramontana y carente de toda calidad en sus contenidos. Vamos a ver, se puede ser hipercrítico con Zapatero (a mí me parece el peor presidente, con mucho, de la democracia; haciendo lo que siempre dijo que jamás haría, ha quedado a la vez como mentiroso e incompetente), faltaría más; pero de ahí a tacharle de “individuo”… ¡Y encima se enorgullecen del eco despertado! ¿Dónde queda el mínimo rigor informativo? ¿Dónde la decencia y el respeto? ¿Eso es tener las ideas claras? ¡Es el presidente del Gobierno de España! ¡Un respeto, al menos, a la institución y a la persona que lo representa! Creo que la gente es un poco más lista como para creer que con medios como La Gaceta, Público, El Plural o Intereconomía TV se puede hacer uno verdadera idea del país en el que vive. Todos ellos, anclados en sus respectivas ideologías, son puntas de lanza del fanatismo, la manipulación y la pintura de brocha gorda que todo lo deforma.

No soy tan tonto como para creer que los medios se guían por la búsqueda de la imparcialidad, la objetividad y la mesura antes que por el interés partidista, político y estratégico (económico), ¡pero por lo menos que no se note tanto, carajo!

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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