En lugares como Chechenia, Rusia o China han aparecido ya camellos de bótox ilegal
Ni aviones suicidas ni pentrita en la entrepierna. El último arma secreta de Al Qaida podría ser el bótox… sí, la sustancia conocida que deja impecables las pieles de los famosos.
Según recoge Abc.es en un artículo de Anna Grau titulado «Bótox asesino: ¿un nuevo instrumento para Al Qaida?», el principio activo del bótox es una bacteria capaz de paralizar los músculos. Se llama clostridium botulinum y en estado puro es uno de los venenos más potentes que existen. Bastaría con un granito insignificante para cargarse a una persona de 80 kilos de peso y con cantidades relativamente pequeñas se podrían envenenar las aguas de toda una ciudad o causar una matanza en cualquier espacio público cerrado.
Una sustancia peligrosa de la que Al Qaida descubrió sus potencialidades del bótox en 2001. Pero como para matar a alguien con bótox comercial habría que gastar una fortuna, ha empezado a proliferar toda una economía sumergida del bótox.
En lugares como Chechenia, Rusia o China han aparecido ya camellos de bótox ilegal… países que no son famosos por respetar las patentes farmacéuticas ni por la adecuada dosificación de las sustancias. El riesgo se incrementa con las nuevas tecnologías puesto que cada vez es más fácil proveerse de esta sustancia a través de Internet.

