No más Mentiras

Antonio García Fuentes

La prisa, la pausa y la impotencia humanas

La prisa, la pausa y la impotencia humanas

Una muy corta correspondencia con el director de una revista en la red y que publica mis artículos; y en la que quiere justificar un mínimo atraso en la publicación de los mismos, produce la respuesta que copio a continuación; todo lo cual me da “a huevo” el artículo de hoy y el que titulo como arriba figura.
“No pasa nada querido amigo, no vamos a arreglar nosotros este perro mundo, simplemente ponemos «gotas en el inmenso mar de la ignorancia», por tanto que más da hoy que mañana; yo ayer andé loco con mi portátil, hoy sigo muy entorpecido con el PC y soy impotente para poder desenvolverme en este «loco mundo de la red»; pero tras inmensos cabreos, vuelvo a mi senda y sigo poniendo «gotas», que ni sé ni para qué van a servir, pero, «algo me empuja a seguir poniéndolas mientras viva o tenga facultades para ponerlas»: Un abrazo y sigamos, creo que al menos «no destruimos sino todo lo contrario».

LA PRISA: Es un “veneno” tan introducido ya en la loca sociedad que hemos creado entre todos, que lo más inteligente es “reírnos de la misma y de nosotros mismos”; puesto que con prisa no suele hacerse nunca nada positivo; todo requiere un tiempo y una meditación y ya lo dice el dicho popular español y que no dudo igual o similar lo habrá en gran parte del mundo… “Ve despacio que tengo prisa”. Todas las obras artísticas que ha realizado el hombre, han requerido “tiempo y una elaboración intelectual que hoy no existe; y a lo que hoy tenemos como “arte y música” podemos referirnos; son simples aberraciones de “locos intelectos, ávidos de enriquecerse con lo que hoy se dice fama y gracias a los idiotas que la consumen”. Por otra parte simplemente observemos al padre Sol que nos da la vida y el que “nunca tiene prisa y marca el tiempo que debe y nos lo regala cada día que nos alumbra… y es una cura espiritual verlo venir cada amanecer y verlo marcharse cada tarde, lo que saboreado espiritualmente es uno de los grandes alimentos que recibe el alma”.
PAUSA: Todo trabajo la requiere y sirve para meditar intelectualmente y que descanse el cuerpo; “hasta Dios dice La Biblia que descansó al séptimo día”; y por cuanto ocurre, fracasó bastante en “su obra del mono humano”; y a la vista está la destrucción que siempre ha producido y que hoy tiene medios de hacerla hasta para devastar el propio planeta que le da la vida… y si bajamos de «las alturas a las bajuras o humildes guisos de los pucheros humanos”; infinidad de guisos obtenidos por el “homo poco sapiens”, si los dejas hechos varios días y luego los calientas (o no) resulta que saben mejor que recién terminados de hacer; “el reposo ha permitido que sus aliños completen el guiso y el paladar los apreciará mucho mejor”… Y no hablemos de un vino joven en contrapartida de otro más o menos viejo y que ha reposado, en el silencio y óptima temperatura de la cueva o vieja bodega, envejeciendo en viejas botas o barriles de buena y apropiada madera que termina de crear tan ricos caldos, que igualmente, hay que beber con tranquilidad e inteligencia para que caigan bien en el cuerpo y produzcan su efecto más beneficioso incluso para el alma.
IMPOTENCIA E IGNORANCIA: Como muy recientemente he publicado algo bastante extenso sobre ello y debido “al caletre” del insigne Voltaire, me remito a ello y lo que pueden leer en dicho artículo; aunque para colmar el mismo, no tengo más que repetir la infinitamente repetida sentencia del sabio de los sabios… “Yo sólo sé que no sé nada”; y que afirmara para todos los tiempos, aquel que se conoció como Sócrates”; y al que sólo cabe añadirle un simple “amén”, puesto que otra frase no cabe a tan gran gesto de sabiduría humana.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

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Antonio García Fuentes

Empezó a escribir en prensa y revistas en 1975 en el “Diario Jaén”. Tiene en su haber miles de artículos publicados y, actualmente, publica incluso en Estados Unidos. Tiene también una docena de libros publicados, el primero escrito en 1.965, otros tantos sin publicar y mucho material escrito y archivado. Ha pronunciado conferencias, charlas y coloquios y otras actividades similares.

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