SIN AMIGOS LA VIDA ES MALA BASE;
GRACIAS A LA AMISTAD, LE ENCUENTRO UN PASE
A mi amigo Luis de Pablo Jiménez (reconozco que iba a copiar íntegramente la dedicatoria que a su amigo Leon Werth escribió Antoine de Saint-Exupéry en “El principito”, pero, como iba a cantar mucho, a abochornarme, a dejar feo, como el plagio que lleva a cabo un personaje de “Amanece, que no es poco”, uno de los mejores filmes de la historia del séptimo arte, por muy divertido e interesante para mí, imperecedera película que escribió en estado de gracia y filmó José Luis Cuerda, de “Luz de agosto”, novela de William Faulkner), una de las mejores personas que conozco, por esta simple razón de peso, porque hoy, jueves 19 de febrero de 2026, cumple años; por ende, ¡muchas felicidades!
Ignoro si existir tiene sentido.
Quizá nos engañemos, si lo hallamos.
Nosotros acertamos, no fallamos,
Cuando dejamos fuera lo mentido.
Mi amigo Luis me presta su latido
Cuando ambos, a la par, nos abrazamos;
Y un solo corazón hoy escuchamos
Palpitar a buen ritmo, compartido.
La vida, a veces, se hace inaguantable,
Pero puede la cara del amigo,
Si hace frío, servirte a ti de abrigo,
Y, al catarla, que se haga soportable.
Sin amigos la vida es mala base;
Gracias a la amistad, le encuentro un pase.
Ángel Sáez García