Pacos

Paco Sande

La sangría nacional.

Todos los domingos por la noche lo mismo, nos sentamos ante el televisor a ver el telediario y a enterarnos de cuantos han palmado durante el fin de semana en accidentes de trafico.
Si el fin de semana ha coincidido con un puente, los accidentes aumentaran exponencialmente según los días que haya habido festivos, a más número de días festivos, mayor numero de muertos, regla de tres simple directa. Además en este caso, los accidentes y los muertos, serán de todo bagaje y condición, los habrá mayores, jóvenes, hombres y mujeres, aquí no hay discriminación de ningún tipo.
Pero en cambio, en un fin de semana normal, o sea el típico sábado y domingo, la cosa cambia, aquí también habrá hombre y mujeres, pero la mayoría serán jóvenes, el coche, de gran cilindrada, nuevo o casi nuevo, tuneado, y el conductor, un varón de entre 18 y 30 años. Víctimas de la movida, una movida que ha convertido los fines de semana en la sangría nacional, una sangría que, de no ponerle remedio, amenaza con dejarnos sin toda una generación de jóvenes. En los últimos 20 años han muerto más jóvenes en accidentes de tráfico que en todas las guerras que hubo en España durante todo el Siglo XX.
¿Y como hacer para ponerle coto a esto?
Se han duplicado el numero de radares, fijos y móviles.
Se han duplicado el número de controles de alcoholemia.
Se ha introducido el carné por puntos.
Se han duplicado el número de multas.
Y la sangría continua, semana tras semana, y aunque el total de accidentes de trafico, según las estadísticas de la DGT, ha disminuido un poquito, la sangría de la “movida” del fin de semana, ha ido en aumento y suma y sigue y sino echen cuentas.
Bien a este fin, (Terminar con la sangría) los radares que, normalmente están puestos en sitios estratégicos, justo al lado o encima de una señal de limitación de velocidad de 50, –estas son las preferidas de trafico- 60 o 70 que suelen estar a la entrada de algún pueblo o en alguna carretera nacional con un par de casas a cada lado, solo sirven como medio recaudatorio y para multar a panolis como yo, que conducen con una velocidad media de 90 klm hora, nos despistamos un poquito, no vemos la maldita señal, no reducimos bastante antes de sobrepasarla, -de ponerse los picoletos 10 metros mas adelante ya no cogerían ni uno, pues ahí ya estamos a 40- nos marcan a 81 o 82- siempre lo mismo- y nos fríen a multas. De esta forma a mi ya me han multado 3 veces y perdido 6 puntos y 300 €. Y aquí, a los chavales, que andan mucho más despiertos y espabilados que yo, al loro como dicen ellos, no cogen ni a uno.
Lo del carné por puntos, bueno esta no voy a criticarla, aunque a mi va acabar por mandarme de nuevo a la autoescuela.
Lo del aumento del número de sanciones, aquí la cosa chirría, pues la mayoría son impuestas por los radares de marras que menciono mas arriba y solo se hacen con afán recaudatorio y a la larga no valen más que para eso, recaudar.
Lo del control de alcoholemia, con esto no puedo estar mas de acuerdo y se deberían duplicar y triplicar y no solo de alcoholemia, sino también de drogas. Pero ojo, que esto no evita la tragedia, pues los chavales, sabedores de donde están los controles, los evitan, metiéndose por carreteras rurales y pistas sinuosas e infernales con el consiguiente resultado de que todavía aumenta el riesgo de accidente. Y, además, hay que tener en cuenta que es cien veces mas peligroso un chaval con coche nuevo, muy potente y tres o cuatro amigos a los que quiere impresionar, que un tío de 40 a 60 años con tres güisquis en el coleto. Y si al chaval del coche nuevo y los tres amigos, le añadimos un porro y dos copas, entonces ya estaremos jugando a la ruleta rusa, pero con una deferencia, en la clásica ruleta rusa, en un revolver con un tambor de seis disparos se introduce una bala en uno y cinco quedan vacíos, aquí es al revés, será una ruleta rusa con cinco balas en el tambor y uno vació.
¿Y cual es la solución?
Una solución podría ser: el prohibirle conducir un coche o una moto, a todos loa menores de 30 años, desde las 8 de la tarde hasta las 8 de la mañana, la noche de los viernes y los sábados, o sea la noche de la movida, aunque esta solución me parecería un poco drástica y, además, estaríamos poniendo la sanción antes de la infracción, algo así como hace la SGAE.
Por lo tanto habrá que pensar otra cosa. Por ejemplo, ¿Por qué no empezar por limitar la velocidad de los coches?, (de todos) digamos, que no puedan sobrepasar los 130 Klm hora.
Si la velocidad máxima en una autopista es de 120 Klm hora, ¿para que necesitamos coches mas veloces?
Y luego pensar en otras soluciones a más a largo plazo y que sean todavía si cabe más eficaces.
Por ejemplo: ¿Por qué, vía GPS, como los tomtoms esos, no se podría limitar la velocidad del coche de acuerdo a la velocidad de la carretera por la que circule?
O, si no es por GPS, también, he visto en la televisión que ya están haciendo coches que incorporan una cámara que puede leer las señales de tráfico. Por lo tanto, ¿Por qué no ponerle un dispositivo a los coches que limite su velocidad a lo que marque la señal?
Todo esto suena caro, pero seguro que se puede hacer, y si nos gastamos de media unos 20.000 € en un coche, ¿por qué no gastarse 2.000 mas y andar seguros por la carretera.
Ya se que no es solo el dinero. Ya se que a nadie le gusta que lo limiten, pero, o lo hacemos así, o continuaremos con la sangría nacional.
Muertos del asfalto, victimas tontas y gratuitas, victimas de la insensatez, una cruz y unas flores que una madre pone al borde de una carretera.

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