El momento fue surrealista a más no poder.
El programa ‘Espejo Público‘ (Antena 3) tiene una sección llamada ‘El Ring‘ donde dos personas con posturas encontradas se someten a un apasionado e intenso debate.
En esta ocasión, con todo el tema de la detención de Nicolás Maduro en su ‘prime’, los contendientes eran un defensor a ultranza de Nicolás Maduro y un exiliado venezolano.
Samuel Carvajal, chavista convencido, optó, de manera inopinada, por cortar la conexión y dejar a Andrés Villavicencio sin poder exponer los argumentos que pensaba exponer en el debate.
Susanna Griso no dio crédito a lo que acababa de suceder:
Hemos dicho que Samuel Carvajal iba a intervenir y que iba a tener que enfrentarse Andrés Villavicencio, ha cortado la conexión y nos ha enviado este mensaje: «Me salgo, yo no voy a participar en ningún ring de nada, tengo mucho trabajo para perder el tiempo con ustedes. Otro día y me lo pienso bien, pero me tengo que ir a un compromiso y no voy a perder el tiempo en eso».
Villavicencio entendió la decisión de su oponente porque sabía que no le iba a poder aguantar en el cuerpo a cuerpo dialéctico:
¿Sabes qué es lo que pasa? Que esta gente solamente es valiente cuando se trata de torturar presos políticos, cuando se trata de asesinar a estudiantes que protestan en la calle. Pero cuando tienen que estar en un espacio democrático, en igualdad de condiciones para debatir ideas, es lo que acaba de hacer este señor con esta falta de respeto, no solamente a mí sino a toda esta casa. Son personas que están respaldando a un asesino que cerró unas elecciones, unas elecciones que comprobadamente ganó Edmundo González con el 67% de los votos. Edmundo que fue exiliado, obligado al exilio acá en Madrid.

Detalló las tropelías del chavismo para aniquilar todo resto de Justicia:
Y no solamente eso, sino que se dedicaron durante 27 años a destruir todo el sistema democrático, a asaltar el poder judicial, a asaltar la Fiscalía General de la República, a blindarse judicialmente para que los venezolanos no tuviéramos instituciones a las que acudir, que asaltaron el canal del Estado para convertirlo en una herramienta de propaganda al Partido Socialista, eso fue una de las primeras cosas que el chavismo hizo. Y por supuesto que los venezolanos nos enfrentamos a un gran sistema criminal que convirtió el gobierno, el Estado y el partido en una misma cosa. Y es por eso que hemos llegado al punto al que llegamos, porque el chavismo lo quiso y no quiso reconocer el resultado.
Se mostró muy crítico con el blanqueamiento que se quiere hacer de Delcy Rodríguez y de su padre:
Se estaba haciendo una especie de campaña vendiéndose como una líder moderada, llegó a tener un titular en el New York Times que decía ‘Delcy the moderate‘ y no es verdad. Delcy no es una moderada, Delcy es una hija más de Chávez con todo lo que eso significa. Es una persona que ha dicho varias veces y lo citaron en la editorial del inicio del programa que la revolución bolivariana para ella era su venganza personal, su padre era un guerrillero. Un guerrillero no es un mártir y ya está bueno que nos vendan eso y que los venezolanos lo tengamos que aceptar. No era un mártir, como tampoco ella lo va a ser y como tampoco lo es Nicolás Maduro que hoy está enfrentando la justicia.
Y dejó claro que no se trata solo de acabar con Maduro, sino con el sistema chavista:
Yo desconozco cuál va a ser el futuro de Nicolás Maduro. Yo desconozco si va a terminar en una prisión federal junto al pollo Carvajal, que por cierto va a hablar en febrero y quizás el señor Zapatero tenga algunas cosas que explicarnos a los venezolanos también, como el señor Ábalos. Y por último, yo entiendo el pragmatismo de Trump con el tema de Delcy porque cuando un okupa entra en una casa, tú no hablas con el propietario, la policía tiene que hablar con el okupa. Y en Venezuela tenemos un gobierno ocupa que secuestró el poder, que secuestró las instituciones y evidentemente nosotros tenemos que desmontar por completo. El sistema chavista. No basta con salir de Maduro, hay que salir del sistema chavista.