Ya conocemos lo fina que tiene la piel Facebook cuando se comparten ciertos contenidos -que inmediatamente censura y considera “sensibles” si afectan a dirigentes o pensamientos de izquierdas- y que contrasta claramente con el criterio que aplica a otros post si son críticos, despectivos e incluso violentos contra opiniones o intereses de posiciones de la derecha; ahí suele hacer la vista gorda.
Esta ley del embudo, tal y como ha podido comprobar Periodista Digital, se aplica en la página oficial en esa red social que tiene la vomitiva revista Mongolia, que atacan a sus adversarios políticos (todos aquellos que no sean de la órbita de PSOE o Podemos) disfrazando esos feroces ataques, burlas y descalificaciones en repugnantes bromas que difunden diariamente y que usan la ofensa como un ‘canal’ para la comedia.
Resulta que estos ‘mongoles’ han colocado en su foto de perfil en Facebook una fotografía-caricatura de Isabel Díaz Ayuso. La presidenta de la Comunidad de Madrid aparece literalmente decapitada, con mirada perdida (sugiriendo un mal estado en su salud mental) y en vez de cabello son serpientes verdes lo que adorna su cabeza.

Parte de la foto de perfil en Facebook de la revista Mongolia.
Los responsables de esta asquerosa ‘broma’ justifican así su ilustración: “Las caretas más atroces para cuando tu mascarilla destroces. Descubre las 6 máscaras espeluznantes de estos «monstruos» que en persona dan más miedo todavía. Diseños recortables para coleccionar y asustar. ¡Atención: solo recomendable recortarlas de la versión en papel no intente hacerlo con su tablet!”.
Y lo peor de todo esto no es el evidente mal gusto de la caricatura, lo verdaderamente malo es el enorme sesgo político y sectarismo de los responsables de Facebook que además de permitir este tipo de ilustraciones llenas de odio también autorizan comentarios (que no vamos a reproducir en Periodista Digital) absolutamente vejatorios, violentos e incluso machistas contra Díaz Ayuso de los fanáticos seguidores de ese panfleto disfrazado de revista satírica. Tienen tan poca gracia como odio acumulado.

