Para un nacionalista yo no soy catalán, soy un enemigo de Cataluña
El PSC se nos presenta como un barco que se hunde y su capitán, Pere Navarro, no aplica el dicho de ‘las mujeres y los niños primero’ y abandona la nave antes que nadie. CiU parece al borde de la ruptura con un Durán cada vez más distanciado de Artur Mas y su estrategia separatista. Son tiempos revueltos en la política catalana, y José García Dominguez los analiza para Periodista Digital. García Dominguez es comentarista político en medios como Radio Siglo XXI de Radio 4G, donde participa en la tertulia ‘El Buho’, esRadio, ABC y Libertad Digital.
EXTRACTOS DE LA ENTREVISTA
En ‘El Buho’ [de Radio 4G] estamos intentando plantear algo que existió en España en la Transición, un espíritu que existió, un afán de hacer un periodismo no sectario, no militante, no de trinchera. Con una orientación ideológica, que no ocultamos, que está en el ámbito del centro derecha reformista, pero sin un afán militante o sectario. Por otro lado estamos intentando recuperar un cierto rigor intelectual que hubo en el periodismo de este país.
Los medios estamos instalados en un periodismo espectáculo, muy condicionado por el funalismo, en las declaraciones: Rubalcaba ha dicho, Mariano ha replicado.
Ciudadanos ha tenido unos resultados excelentes en el conjunto de España, no así en Cataluña.
El híbrido ideológico [de Ciudadanos] entre la socialdemocracia y el liberalismo es un tanto indefinido y no acaba de estar muy claro.
El tío de la sandalia [David Fernández, de CUO] es un batasuno.

El catalanismo era un proyecto profundamente identitario, con una idea de doble lealtad nacional. Podían confluir en unas mismas siglas, que eran las del PSC por ejemplo y en parte Convergència, una lealtad a la nación española y al mismo tiempo una lealtad nacional catalana. Desde que el grueso del catalanismo político opta por romper con España esa convivencia se hace imposible. Consecuentemente, el matrimonio Unió-Convergència se tiene que romper más pronto que tarde y el matrimonio PSC nacionalista-PSOE también se tiene que romper. Es cuestión de tiempo, pero la fractura ideológica ya se ha dado.
Ciudadanos tiene el espacio que históricamente había abandonado el Partido Popular con sus ententes y sus acuerdos con el nacionalismo catalán, y sus enjuagues madrileños, y el gran espacio que tenía el Partido Socialista del votante catalán que se siente español.
A Navarro le han echado más que haber dimitido.
El PSC son ocho o nueve alcaldes muy asustados porque en las municipales se les puede acabar el poder local. Y en parte se les va a acabar.
El PSC es un partido en proceso de disolución.
Lo que quede del PSC va a a mantener unas decisiones muy difíciles con el PSOE.
El propósito de los nuevos dirigentes que sustituyan a Navarro va a ser volver a las andadas, retomar el derecho a decidir.
El catalanismo histórico era ambiguo, no era independentista.
El PSC es una sigla que tiene fecha de caducidad, como los yogures.
Convergència Democràtica de Catalunya nunca ha sido el partido de la burguesía catalana. Jordi Pujol no es un representante de la burguesía catalana, igual que no lo es Artur Mas.
No es descartable un acuerdo de Unió con lo que quede del PSC.
No es verdad que Cataluña sea una dictadura, pero la calidad democrática es muy baja.
Tienen muy interiorizado que quien no es nacionalista no es catalán.
Artur Mas no va a hacer ninguna locura, no tiene ningún afán de ir a la cárcel. Es un hombre joven, le gusta vivir bien y es muy sensato. Puede hacer todos los números mediáticos y teatrales que quieras, pero no se va a jugar su peripecia personal por Cataluña. No va a incurrir ninguna ilegalidad. Mi pronóstico es que que va a convocar el referéndum en el Diario Oficial de la Generalitat, acto seguido el Gobierno lo recurrirá ante el Tribunal Constitucional, que lo anulará y en ese momento le quedan dos alternativos: O salir al balcón a la Lluís Companys o Francesc Macià, no lo hará, o adelantar las elecciones y decir ‘vamos a un proceso plebiscitario porque España no nos permite votar e es intolerante.
El peso de Unió fuera de CiU es uno de los grandes misterios de la humanidad, en la medida de que nunca se ha presentado sola a las elecciones.
Cataluña no va a ser independiente porque Junqueras o ‘Manolo el del bombo’ salga al balcón y diga cualquier burrada.
Si tu quieres romper un Estado desde la ilegalidad lo tienes que hacer por la fuerza. Esto en Ucrania parece que se puede hacer, pero hacen falta unos cuantos tanques, y aquí no veo ni a Putin ni al tanque.

No sé que problema tiene la derecha madrileña para no acabar de ver que Convergència no son los suyos.
El papel de correa de transmisión que tiene las televisiones pública en Cataluña es igual que en el resto de España pero multiplicado por 17.
La presentadora del programa estrella de TV3 finge un orgasmo para burlarse de un miembro del PSC y no pasa nada.
Para un nacionalista yo no soy catalán, soy un enemigo de Cataluña.
Xavier Sala i Martín, premio de Economía de la Comunidad de Madrid, sale en una televisión y dice ‘este señor’ [Pere Navarro] es un Don Nadie’, estamos hablando del líder de la oposición en Cataluña, ‘y debe callarse porque la que le ha agredido es su amante’. Esto es tremendo, yo puedo decir ‘el señor Sala i Martín tiene una amante que se llama Fulanita y por eso dice esas ridiculeces y se pone esas chaquetas tan absurdas’. Es una falta de respeto intolerable en cualquier lugar y, ¿para el señor Sala i Martín tiene alguna consecuencia laboral? ¿Dejan de invitarle a las televisiones para hacer el payaso? No, se le ríen las gracias.
La Vanguardia ha sido entusiasta de todos los dictadores que ha habido en este país, particularmente de Francisco franco aunque también lo fue de Primo de Rivera; fue entusiasta de la Restauración, es entusiasta del independentismo y será entusiasta de meter a los independentistas llegado el momento.


