Aragón vota hoy en lo que serán las segundas elecciones, la segunda estación del viacrucis del trilero Pedro Sánchez, del vigente curso político.
Aún no conocemos los resultados, pero ya podemos anticipar con bastante precisión lo que va a suceder a partir de las ocho de la tarde, cuando empiecen a conocerse los primeros datos de lo ocurrido en las urnas.
Tampoco hace falta ser Einstein para pronosticar una debacle del PSOE similar o quizá mayor que la de Extremadura.
La esperanza en unos buenos resultados de Pilar Alegría es directamente proporcional al tiempo que uno pase viendo RTVE, pero eso es sólo para sectarios e insensatos.
La derecha superará de nuevo ampliamente el 50 % de los votos, a costa de una caída estrepitosa de los socialistas, que probablemente empeoren su peor resultado histórico. Esto confirma que el PSOE ha dejado de ser percibido como un factor de estabilidad. Al contrario: atrapado en escándalos de corrupción, enfrascado en batallas culturales artificiales y sin capacidad real de gobernar, se le ve cada vez más desconectado de las preocupaciones cotidianas y reales de los ciudadanos.
La segunda gran clave es que un intenso sentimiento de incertidumbre, frustración y desconfianza ha abierto un profundo hueco de credibilidad en el sistema democrático. Ese vacío está cristalizando en el crecimiento imparable de VOX, sin que ello impida que el PP mantenga —o incluso suba ligeramente— su porcentaje de voto.
La consecuencia es clara: Azcón, al igual que antes Guardiola en Extremadura, amplía su ventaja sobre el segundo partido y suma más apoyos que toda la izquierda junta. Sin embargo, al mismo tiempo, la formación de Abascal se fortalece de tal manera que el PP pasa a necesitarla de forma estructural.
Ese precio se traducirá inevitablemente en agenda política, en orientación programática, en cultura política y en el propio estilo de ejercicio del poder. La agenda pública se desplazará notablemente hacia la derecha.
No era esta la expectativa con la que Azcón convocó las elecciones. Sí, como ocurrió en Extremadura, la de llevar al PSOE de Sánchez a mínimos históricos. Pero, sobre todo, se trataba de facilitarse la gobernabilidad, no de complicársela de esta forma tan evidente, pero la política es así.
Los 1.375.000 aragoneses, de los que 1.036.321 tienen derecho a voto, se han levantado este domingo 8 de febrero de 2026 con las urnas preparadas para unas elecciones autonómicas anticipadas que podrían marcar el golpe final a la mafia sanchista.
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— Amo mi país 🇪🇸 (@IdeasFlashEPC) February 8, 2026
Por provincias (residentes en Aragón):
- Zaragoza: 725.471 electores.
- Huesca: 165.992 electores.
- Teruel: 100.430 electores.
Jorge Azcón, del PP, es el candidato favorito para repetir como presidente, mientras que Pilar Alegría, la candidata del PSOE y exministra de confianza de Pedro Sánchez, enfrenta encuestas que vaticinan una debacle similar a la sufrida en Extremadura.
Los colegios electorales han abierto sus puertas a las 9 de la mañana y cerrarán a las 20 horas, momento en que comenzarán a llegar los primeros resultados del escrutinio.
La jornada electoral, con un coste estimado de 10 millones de euros, moviliza a 1.300 representantes de la administración y cuenta con 59 solicitudes de voto accesible en braille.
En este contexto, Zaragoza, con 725.471 electores, lidera la lista, seguida por Huesca y Teruel. Además, hay 32.891 jóvenes que votan por primera vez, preocupados por la vivienda y el empleo, frente a los mayores que demandan pensiones y cuidados. Este 8F representa las segundas elecciones del curso político, tras el fracaso de Azcón para alcanzar un pacto presupuestario con VOX, lo que llevó a la disolución del parlamento.
Sánchez y su candidata no merecen ni un voto en Aragón.
Te lo explico ⤵️ pic.twitter.com/Z0sZFq1yFa
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) February 5, 2026
El perfil de Pilar Alegría: una candidata con pedigree sanchista
Pilar Alegría, nacida en 1977 en La Zaida (Zaragoza), no es un fichaje improvisado como Miguel Ángel Gallardo en Galicia. Dejó su puesto como portavocía del Gobierno y el Ministerio de Educación para liderar el PSOE aragonés tras ganar primarias sin oposición, contando con el respaldo explícito de Pedro Sánchez. Su carrera comenzó en la docencia y ha pasado por ser secretaria de Organización del PSOE-Aragón bajo la dirección de Javier Lambán, consejera de Innovación y candidata a la alcaldía de Zaragoza en 2019, donde fue la más votada pero perdió ante Azcón debido a pactos con Cs y Vox.
Alegría gestionó la crisis sanitaria como delegada del Gobierno en Aragón antes de dar el salto a Madrid, defendiendo las políticas del Ejecutivo durante una etapa convulsa marcada por escándalos de corrupción y tensiones internas. Ella reivindica sus «orígenes humildes» y experiencia nacional: «Qué enorme privilegio haber contribuido a la mejora de la educación y el deporte». Sin embargo, las encuestas la sitúan detrás de Azcón y advierten sobre una caída del PSOE que podría llegar hasta cinco puntos respecto a 2023. Desde luego, no podrán decir los terminales socialistas que no era la candidata designada por Sánchez; su derrota, si se confirma, tendría un claro origen en el Moncloa.
Durante la campaña, Alegría ha prometido «reconectar» con el electorado y frenar a la «extrema derecha», aunque los rumores apuntan hacia un posible batacazo electoral. «La campaña se decide en los últimos días», afirmó optimista, aunque el desgaste nacional del PSOE pesa como una carga pesada. Fernando Garea lo resumió bien: «El PSOE se juega su presente». Sánchez respaldó su cierre de campaña en Zaragoza; sin embargo, el fantasma de Extremadura sigue acechando sobre Aragón.
Entre colegas pic.twitter.com/1xGR4RxkOu
— antxon43 (@antxon43a) February 7, 2026
Encuestas y pronósticos: PP en cabeza, VOX tiene la llave
Las encuestas son claras: Jorge Azcón y el PP dominan la intención de voto, aunque sin alcanzar mayoría absoluta (necesitan obtener 34 escaños de un total de 67). Vox, que cuenta con 7 diputados desde 2023, podría duplicar su representación hasta alcanzar entre 12 o 13 escaños, consolidándose así como un socio indispensable para los populares. Por su parte, el PSOE bajo el liderazgo de Alegría se hundiría sin posibilidades reales de gobernar; una debacle fácil de prever sin necesidad de ser un genio.
A continuación se presenta una tabla con las previsiones más relevantes según sondeos recientes:
| Partido | Escaños estimados (2026) | Comparativa 2023 |
|---|---|---|
| PP (Azcón) | 25-28 | 28 |
| PSOE (Alegría) | 18-23 | 23 |
| Vox | 12-13 | 7 |
| Otros (Teruel Existe, CHA, etc.) | Resto | – |
El futuro político de Aragón está en manos de Vox: su ascenso definiría la dependencia del PP e enviaría un mensaje claro hacia Castilla y León, Andalucía e incluso hacia las elecciones generales. Azcón ha disuelto las Cortes debido a desacuerdos presupuestarios; no obstante, insiste: «Se presenta Jorge Azcón, no Abascal ni Sánchez». Por su parte, Sánchez replicó acusando al PP de soberbia. La fragmentación entre regionalistas e izquierda complica cualquier intento de pacto progresista.
A partir de las 20 horas comenzará el escrutinio; los resultados provisionales se irán dando a conocer al instante y los definitivos se publicarán en el Boletín Oficial de Aragón. Cabe recordar que el voto CERA ya fue contabilizado el pasado 5 de febrero. Jóvenes y mayores acudirán a votar con prioridades divergentes: emancipación frente a pensiones.
Antecedentes: del pacto roto al adelanto electoral
Estas elecciones son consecuencia directa del bloqueo presupuestario. Azcón fue investido en 2023 junto a Vox pero no logró alcanzar un acuerdo para los presupuestos correspondientes al año electoral; así que optó por convocar elecciones anticipadas por primera vez en la historia reciente de Aragón. Lambán gobernó hasta 2023 gracias al apoyo combinado de Podemos y CHA; sin embargo, Azcón rompió esa dinámica al establecer un pacto entre PP-Vox. Alegría llega como heredera tras la guerra interna entre Lambán y Sánchez; además carga con lastres nacionales como son los escándalos por corrupción dentro del PSOE y el desgaste acumulado por Sánchez.
La campaña ha adquirido tintes nacionalizados; Feijóo y Sánchez han cruzado acusaciones mutuas sobre arrogancia e inexactitudes. Temas candentes como vivienda, empleo o financiación autonómica dominan esta contienda electoral dentro del contexto actual marcado por problemas demográficos significativos. Alegría ofreció un pacto presupuestario a Azcón que este rechazó tajantemente. Algunos optimistas como los analistas de RTVE ven luz al final del túnel gracias a ella; no obstante, lo cierto es que las encuestas reflejan otra realidad más sombría.
¿Consecuencias? Un termómetro para España
Si Azcón logra revalidar su cargo junto a Vox consolidará aún más esa alianza entre derechas en Aragón, lo cual podría animar al PP nacional ante las próximas elecciones generales. Para el PSOE otra derrota tras lo ocurrido en Extremadura sería un duro golpe para el sanchismo: Alegría llega como candidata «de Pedro», arrastrando así al inquilino del Moncloa hacia sus propios problemas. «Huele a victoria», comentó ella con cierta ironía involuntaria; mientras tanto Azcón asegura que está listo para mostrarle la puerta a Sánchez.
El ascenso potencial de VOX podría influir notablemente sobre políticas futuras desde inmigración hasta cuestiones autonómicas. Y si hablamos con humor: hoy en día parece que tres partidos están bailando juntos este vals político en Aragón, aunque sólo dos realmente suman votos. No hace falta ser un genio para adivinarlo: será este mismo domingo cuando se despeje toda incógnita.
Curiosamente, La Zaida, lugar natal de Alegría cuenta con menos de 500 habitantes; ella cursó estudios superiores en magisterio en Teruel mientras trabajaba. En 2019 Zaragoza fue testigo por primera vez del duelo electoral contra Azcón. Hoy hay catorce candidaturas luchando por obtener uno de los 67 escaños disponibles; además cabe mencionar que hace tres días se emitió ya el primer voto aragonés desde el extranjero. ¿Sorpresas? Solo las urnas tienen esas respuestas.
