El zika, una nueva manipulación del sistema


A dos años escasos de la “crisis del ébola”, un nuevo fantasma destructor llamado zika entra en el tejido social por el arco triunfal de la desinformación, es decir, medias verdades con mentiras, todo ello bien agitado en la coctelera de las agencias de prensa que dirigen la información de la aldea global. Me hubiera servido la plantilla del artículo anterior sobre el ébola, porque los nombres de los planificadores, ejecutores y beneficiados son prácticamente los mismos. Solo cambian las víctimas.

Antes de entrar en materia, hagamos un breve histórico de estas pandemias ad hoc que con tanta maestría diseñan los traficantes del mal: el Ántrax, la gripe aviar, la gripe porcina, el “Sars” (Síndrome Respiratorio Agudo, por sus siglas en inglés), el virus del Nilo Occidental, la chikunguña, la fiebre del dengue y el ébola. El zika es la nueva amenaza, pero cumple con un patrón tan repetido que ni siquiera tenemos que tomarnos el trabajo de investigar los efectos y las causas. Tan solo hay que apuntar los nombres de los magnates de la industria de la muerte, y ni siquiera eso, porque ya son viejos conocidos. Lo del zika es un tema de libro, eso sí, con algún vector nuevo.

No quiero decir que estos virus no sean reales. Lo son, y también letales, hasta el punto de estar catalogados como armas bacteriológicas. Mi intención es desenmascarar a los creadores de terror y muerte, que manipulan a la sociedad y se ensañan con ella en beneficio propio para crear el cuádruple efecto:

1) desviar la atención. Así, por ejemplo, quedan minimizados los preliminares de la instauración del Nuevo Orden Mundial, la crisis global, el vergonzoso tema de Oriente Medio, el auge de las mafias, la corrupción política y el aumento de la pobreza.

2) crear pánico para amansar a una masa que se rebela contra este sistema oligárquico, injusto e inhumano que enunciamos en el punto uno.

3) provocar grandes pandemias para diezmar la población. En el caso del zika, este vector genera a su vez otro, del que estaban exentas las pandemias anteriores: la propuesta de que las mujeres portadoras del virus eviten quedarse embarazadas, y si ya lo están que aborten.

4) favorecer a determinados laboratorios fabricantes de los medicamentos o vacunas para remediar o paliar la pandemia programada.

Estas son las cuatro partes del zika que, a su vez, se componen de unas cuantas piezas que hay que encajar en el peligroso puzle. Para ello veamos unas cuantas claves en forma de datos y una cronología de los hechos:

1. El zika no es algo nuevo; se descubrió –o dicho con más propiedad, se creó— hace algo más de sesenta años en el monte zika –de ahí su nombre—, en Uganda, donde se experimentó con mosquitos en colonias de monos. (Curiosamente, si escarbamos en la memoria, recordaremos que el virus del Sida VIH también fue manipulado en laboratorio y causó gran mortandad –la sigue causando, aunque la enfermedad está cronificada—, y esa es también la zona del ébola.

2. Estos mosquitos fueron liberados en Brasil en el 2012, teóricamente para eliminar los mosquitos que causan el dengue y la chikunguña. (De hecho, la modificación genética se hizo a partir de la cepa de estos mosquitos).

3. La patente del supermosquito pertenece al emporio Rockefeller, y la empresa que los liberó en Brasil está relacionada con el falso filántropo antivida, Bill Gates.

4. Un tiempo después –y casi de repente—, aparecen unos 4.200 casos de recién nacidos con microcefalia, y se apunta al zika como causante de esta malformación.

5. De estos 4.200 casos solo 400 son hijos de madres contagiadas por el virus, y de ellos menos de 200 están aquejados de microcefalia. (Parece que no afecta a los adultos, aunque no se ha realizado ninguna investigación al respecto).

6. No existe una causa-efecto comprobada. No hay pruebas concluyentes de que el zika sea el causante de la microcefalia. A este respecto, el “Child Neurology Society” (American Academy of Neurology) dice que “la microcefalia es el resultado del crecimiento deficiente del cerebro y puede deberse a múltiples causas. En los EEUU se registran más de 25.000 casos de microcefalia infantil al año”. (A pesar de ello, en Estados Unidos ni abundan estos mosquitos, ni se les ha pedido a las mujeres que no se queden embarazadas hasta el 2018 o que aborten).

7. En el 2007 se confirmó un brote del virus del zika en las islas Yap de Microasia. Fue un ensayo con humanos cuyo resultado fue que el 75% de la población de 12,000 personas fue afectada por el virus, pero no se informó de ningún caso de microcefalia entre los neonatos. Lo mismo sucedió en el 2013 en las Polinesias Francesas, en una población de 270.000 personas, donde 28,000 fueron afectadas por el virus y tampoco se registró ningún caso de microcefalia.

CREADA LA ALARMA, EL SISTEMA SE PONE EN MARCHA Y ACTIVA EL PROGRAMA DE DESINFORMACIÓN

1. El sistema, con todas sus herramientas –agencias de prensa, gobiernos, organismos sanitarios de los diferentes países y la ONU a través de la OMS se pone en marcha.

2. El 29 de enero de 2016 la agencia Reuters anunció la necesidad de una vacuna de emergencia contra el zika a medida que el virus se extiende en el mundo y en Brasil aumentan los casos de microcefalia entre neonatos de madres afectadas por el virus. Se aconseja a las mujeres latinoamericanas que no se queden embarazadas hasta el 2016, y si lo están, que aborten. El Centro de Control y Prevención de enfermedades (CCE) de Estados Unidos recomienda no viajar a 24 países de Centro, Caribe y Sudamérica, especialmente a Brasil.

3. El ministerio de salud de Brasil declaró: “Se sospecha que las mujeres afectadas por la zika durante el embarazo, podrían dar a luz niños con encéfalos disminuidos.

4. La presidenta de Brasil Dilma Rousseff y Barak Obama ya se han puesto de acuerdo para la creación de la vacuna a través de sus respectivos ministros de salud. (Curiosamente, las vacunas suelen tardar varios años en estar disponibles Sin embargo, ya se ha anunciado que la vacuna podría empezar a probarse en humanos en agosto y a aplicarse antes de finalizar el 2016).

5. La directora general de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan, pronostica las consecuencias irremediables del virus ligándolo al “Síndrome de Guillain-Barré (un desorden del sistema nervioso central aún no confirmado científicamente).

UNA POSIBLE TAPADERA DEL SISTEMA PARA PROTEGER A LA INDUSTRIA ALIMENTARIA, DE LA QUE FORMAN PARTE ALGUNAS DE SUS CABEZAS IMPORTANTES

A estos puntos hay que añadir otro que puede ayudarnos a deducir el auténtico porqué de toda la trama. Si en el artículo sobre el ébola informábamos sobre las numerosas familias que achacan sus cánceres de diversos tipos a los experimentos químicos que se realizan en las proximidades de sus viviendas, y a los rociados desde aviones y globos aerostáticos con productos cancerígenos”, aquí tenemos que reafirmarnos en la misma deducción; además, con datos frescos.

1. Sobre la microcefalia dicen algunos expertos que “una malnutrición prolongada de la madre o una sustancia tóxica herbicida, como la “atricina”, están directamente relacionadas con la microcefalia, como en el caso del Brasil, específicamente en el área de “Juazeiro”, donde se ha estado fumigando con pesticidas (atricina) desde hace años (Quarz.com).

Los fabricantes de pesticidas, que son los mismos o primos hermanos de los creadores de mosquitos, buscarían un chivo expiatorio, en este caso el zika, para evitar las indemnizaciones millonarias a las que se habrían visto obligados, en un plazo corto de tiempo, por el daño de los pesticidas. Y de hecho, la Fiscalía de Brasil ya reclamaba en mayo de 2015, 50 millones de reales (16,6 millones de dólares) a las multinacionales fabricantes de plaguicidas, “por presuntas violaciones de seguridad. […] Entre estos fabricantes se encuentra BASF, Du Pont, Monsanto, Nurfarm, Syngenta, FMC Corporation y Nortox. Algunos de los productos agrícolas comercializados en Brasil por empresas extranjeras, están prohibidos en sus mercados nacionales.

2. El mayor productor de insecticidas de Brasil es Oxitec, la multinacional que, ¡oh, casualidad!, recibe fondos de Bill Gates para investigaciones biogenéticas sintéticas, bajo el lema de: “La producción de alimentos genéticamente manipulados es la solución para un mundo con hambre”. Oxitec pertenece a la corporación Itrexon, cuyo máximo accionista es un supermillonario llamado Randall Kira, que contrata a los mejores ingenieros biológicos del mundo que estén dispuestos a trabajar para el mal en el diseño de nuevos especimenes, algunos bastante aberrantes, como ratones con cerebros con células humanas, salmones con la hormona del crecimiento humana (Aqua Bounty es la gran productora de salmón transgénico).

A estos “Franqueinstenitos” les da lo mismo un mosquito que un cerdo o un ser humano, porque son totalmente amorales.

De esta cantera de “sabios” salió el doctor Sam Broker, que estuvo al frente del Instituto Nacional del Cáncer y fue el impulsor del medicamento pernicioso AZT, que se dio masivamente a los enfermos de sida, sabiendo que era muy tóxico, que deprimía el sistema inmunológico destruyendo la capacidad de las células de regenerarse.

UN CABO SUELTO

Como hemos expresado, en teoría, el mosquito zika, resultante del cruce entre un mosquito natural hembra y uno de los fabricados en laboratorio, dotados de un sistema inmunológico fallido, tiene la particularidad de producir especies fallidas, esto es, las larvas mueren a los pocos días. Pero esto podría ser solo teoría, o al menos no toda la verdad, porque en determinados medios sí podrían reproducirse las larvas, tal como se desprende de un artículo de Claire Bernish publicado en “Activist Post”, que establece una relación entre los mosquitos y los antibióticos utilizados en la industria ganadera. Según un documento de 2015 de la Comisión de Dirección de Comercio y Agricultura de Brasil, este país ocupa el tercer lugar en el consumo de “tetraciclina”, un antibiótico que se le suministra al ganado a través del alimento.

Por su parte, la Sociedad Americana de Agronomía declara que “se estima que aproximadamente el 75% de los antibióticos no son absorbidos por los animales y se excretan en los residuos”. Y precisamente en los suelos y en las aguas hay concentraciones grandes de tetraciclina. ¿Qué ocurrirá entonces con los mosquitos? La propia Oxitec rebeló en el 2012 que hasta un 15% de las larvas podrían sobrevivir.

Sea como fuere, la conclusión es triste. El mundo está en manos del mal. La gente buena se dedica a trabajar en fábricas, a la enseñanza, a escribir, a hacer poesía o a cultivar la tierra. Los malos hacen pactos con el diablo –literalmente— y trepan para hacer el mal las veinticuatro horas, haciendo desgraciada a una humanidad perdida y a oscuras. Son unos degenerados y unos psicópatas. Yo no pertenezco a su raza, y creo que mis lectores tampoco. Bendiciones.

(Fuentes: Quarz.com, Leo Beato, Jon Rappoport y Activist Post).

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
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Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

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