UN MONUMENTO

UN MONUMENTO

 

Tiene el corazón razones que la razón no entiende,

Menos con el corazón podrido y la razón: cero

En seso, o sea: en inteligencia suspende;

El caso más fragante en España es el tal Monedero,

De quien la gente, lo que digo, claro que lo entiende:

Un sujeto raquítico y ruin, y además cobarde,

Que de acusar a los demás de sus tropelías hace alarde;

 

Huyó de la política por pánico al Fisco,

Y ahora, donde puede hacer sangre, tira la piedra

Y esconde la mano, como el lobo en el aprisco,

Donde llena la andorga y su hipocresía medra,

Aunque sus desaguisados suenan a disco

Rayado, tal como culpar, con tal de meter una cuña,

Al alcalde de Madrid de un crimen en La Coruña;

 

Retuerce los mimbres de su pérfido argumento,

De modo que, por no izar en el Ayuntamiento

La bandera LGTBI, más de un elemento

De VOX, han asesinado, sí, sin más miramiento

Que el ser gay, con una paliza que ni te cuento,

A un joven inocente por mero ensañamiento …

La relación causa-efecto, es un monumento

A lo que en sí es el tal Monedero: … ¡un jumento!.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Salvador Monzó Romero

Salvador Monzó Romero cuenta la feria según le ha ido y según le va, siempre ante la pantalla de la Televisión, reivindicando desde su sillón-bol, un tanto escorado a la derecha, su derecho a la crítica mordaz y ácida, pero con carácter moralizante.

Lo más leído