No nos cansaremos de insistir en que el PSOE es el partido más siniestro de la historia de España. Y sigue siendo un peligro para la convivencia: nos quiere reducir al silencio a los que no le votamos. ¿Nos querrá llevar a la cheka?
Expaña tiene la desgracia de padecer una izquierda troglodita. En ella no hay figuras respetables como Helmut Schmidt, Tony Blair, Romano Prodi y Alain Jospin. Frente a estas figuras, el PSOE tiene a Leire Pajín, a Juan Carlos Rodríguez Ibarra, a José Montilla, a Always Marruecos… Y lo peor no es su indigencia mental, sino el odio que les mueve; quizás éste sea fruto de aquélla, o quizás sólo se deba a que harán cualquier cosa por seguir cobrando de nuestros impuestos.

Sea por incultura o por codicia, el aparato del PSOE considera a todos los que le critican, le desobedecen y le quitan votos como enemigos a aplastar, se trate de Rosa Díez, de Federico Jiménez Losantos, de Aznar, de Enrique Múgica, del obispo Munilla , de Francisco José Alcaraz y hasta de un padre cuya hija ha sido asesinada.
Por Periodista Digital me entero de que un concejal socialista granadino, Antonio García Leiva, ha denigrado a Juan José Cortés escribiendo en Facebook:
«Nada como una hija muerta para entrar por la puerta grande en el PP»
Aquí tenéis a otro mamporrero del PSOE (biógrafo del terrorista Pablo Iglesias): Gustavo Vidal Manzanares. Este XXXXXXX llega a atribuir a Cortés responsabilidad en el asesinato de su hija:
su niña de siete años deambulaba sin compañía por un barrio conflictivo donde todos sabían que residía un pederasta. Entiendo, salvo que me demuestren lo contrario, que los padres deben vigilar a sus hijos menores para que éstos no salgan solos a la calle. Lo contrario me parece una conducta negligente.
En una, a mi juicio, espiral de descaro, este individuo clamó para que ese Juez fuera sancionado, soslayando su propia responsabilidad que, al menos en mi opinión, fue la desencadenante de aquel trágico cúmulo de circunstancias.
¡Cómo se pondría este XXXXXXX si alguien dijese que los fusilados por el franquismo se lo merecían por haber quemado iglesias!
Y La Albóndiga… indescriptible.
Ninguno de estos tres dijo nada cuando Cortés fue recibido por el Bobo Solemne. Esa foto no era politización de un suceso, como sostiene ahora el miserable del concejal socialista, sino un acto institucional.
El PSOE no le perdona a Cortés que, habiendo sido militante del PSOE, no esté ya en sus mítines, sino que se haga fotos con Mariano Rajoy.
Lo mismo ocurre con la Iglesia. Ramón Jáuregui le ha indicado al cardenal Rouco cómo la Iglesia debe participar en el debate público. Los católicos, dice el socialista que cobrará la pensión máxima de la Seguridad Social, deben respetar la ley la soberanía popular. ¡Como la respetaron los socialistas cuando montaron los GAL y nos robaron docenas de miles de millones de pesetas! Por cierto, ¿cuándo Jáuregui contará lo que sabe sobre los GAL?
También podemos recordar a Almudena Grandes, la Afusiladora, que no es del PSOE, sino roja, roja, y sus milicianos sudorosos. A Maruja Torres y los hijos de puta. Y a los miles de socialistas que llamaban «asesinos» a los votantes y los dirigentes del PP, y todo porque los primeros estaban en la dura oposición, sin nómina ni coche oficial.
¿A que ahora no os sorprende lo que hicieron los socialistas en los años 30: golpes de Estado, escuadrones de la muerte, chekas, violaciones de monjas, robos…?
Nos engañamos si nos negamos a reconocer que en Expaña no habrá paz social hasta que la izquierda expañola no se civilice y entierre el hacha de guerra.
