Este 21 de octubre de 2014 escribe José García Abad en El Plural una columna titulada ‘La quiebra de las autopistas, una herencia recibida… de Aznar’ que arranca diciendo:
La ministra de Fomento, Ana Pastor ha justificado el incumplimiento de su promesa, a todas luces imposible de cumplir, apelando a la herencia recibida de su antecesor Pepe Blanco y, en definitiva, del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Y añade que:
Este Gobierno ha redescubierto el expediente tan manido de la socialización de pérdidas que al día de hoy están por encima de los 4.000 millones de euros a lo que hay que añadir otros 600 de impagados por los concesionarios a las constructoras. Pastor está negociando con la banca acreedora de las autopistas privadas una quita que podría situarse entre el 30 y el 50 por ciento.Y la banca acreedora: Bankia, Sabadell, Santander, Caixabank y algunos extranjeros están, naturalmente exultantes, pues en una quiebra como dios manda sus créditos no valdrían nada.
Y concluye que:
Las autopistas de peaje, no ya en tiempos de Aznar o Zapatero sino cuando se crearon con Franco se han ganado el título de autopistas de pillaje.
