Este 12 de diciembre de 2014, escribe Fermín Bocos en Europa Press una columna titulada ‘Quimera y realidad’ en la que arranca diciendo:
En Cataluña, en términos políticos, hay un antes y un después del fracaso del 9N. Entendiendo por tal el resultado de la consulta ilegal pro independentista en la que según las cifras facilitadas por los organizadores participaron dos millones doscientos mil ciudadanos de los más de seis millones que habían sido convocados. Los partidos más activos en el proceso secesionista: Convergencia y Esquerra Republicana han echado cuentas.
Añade que:
Tras la consulta, Artur Mas guardaba como último cartucho la convocatoria anticipada de elecciones.
Y concluye que:
Su «plan B» consistía en encabezar una lista única en una candidatura pro independentista y asegurarse así la reelección que ahora le niegan las encuestas.

