NOS TOMAN POR IMBÉCILES

Romance de la cara de cemento

Luis XIII… y medio

Corrupción, propaganda, woke
Corrupción, propaganda, woke. PD

Cuando alguien entra en política

deberá tener constancia

que su oficio va a traerle

obligaciones y cargas;

que no todo van a ser

mamandurrias y ventajas.

A las duras y a maduras

ha de estar, pues se le paga

haga honor a unas y otras

las dulces y las amargas.

Así pues, en este asunto

dejemos las cosas claras:

van en el sueldo, y por tanto

todas, tendrá que aceptarlas.
Que lo haga, es otra cuestión

pues que, en general, es ancha

a hacer del Poder, abuso,

para esta gente, su manga.

En lo tocante a los hechos

así funciona esta panda:
si lo prometido es deuda,

hoy, casi nadie las paga.

Voy a dejar esto a un lado,

con ser muy grave la estafa,

pues quiero centrar el tiro,

busco dar en la diana

de otra terrible cuestión

tampoco es que sea manca:

me refiero a analizar

otro asunto, la palabra.

Y son varios los sentidos

en que debemos tomarla.

Uno afecta al compromiso

que se adquirirá con darla;

Otro, que el decir verdad

todas veces que se habla

es primera obligación,

puede decirse, sagrada,

de quien, cerca del Poder;

más, si en su cumbre se halla.

Habría mucho que hablar

ahora desde gente llana

en contra de frase hecha

pues que no otorga el que calla

sino el que siempre hace honor

a lo que su boca hablara.

Quisiera centrarme ahora

en actitud que me espanta;

La tarea del político

deberá estar controlada;

no se le da el Poder gratis

sino que se la da “para”.

Y deberá responder

tantas veces haga falta

a cuánto los Diputados

ajenos a su bancada

tengan a bien preguntarle;

si no le gusta, se aguanta.

Y no vale dar rodeos

ni, mucho menos, dar largas;

y, si le preguntan, “pitos”

no puede contestar “flautas”.

También está sometido,

más vale “sobra” que “falta”

a que le siga de cerca,

en estrecha vigilancia

“toda” la Prensa también

de siempre legitimada.

para freírle a preguntas;

de eso, tampoco se escapa.

Y tiene la obligación

de poner su mejor cara

al periodista incisivo

que los colores le saca.

Resumiendo, que es gerundio:

en las preguntas, no manda,

se tiene que tragar todas;

ahí no puede hacer nada.

Es dueño de sus respuestas

siempre que se digne darlas

sin mentir ni escaquearse;

de allí, como pueda, salga.

Pero no debe olvidar

que en las preguntas no manda

mucho menos en aquellas

personas acreditadas

para en las ruedas de prensa

con libertad, formularlas.

Pues bien, esto es lo más grave

hay políticos macarras

se creen reyes del mambo

y tienen gente comprada

para que sean amables

y les pregunten chorradas;

pero, a la que no se vende,

la tienen acorralada

y ahora quieren prohibirles

en el Congreso, la entrada.

Y lo peor es que aplaude

la Prensa, ésta sí, canalla

ante tamaño atropello

que los derechos se carga

de todos los ciudadanos

a tener constancia exacta

de todo lo que sucede

en nuestra doliente Patria.

Para más recochineo,

de “pseudo-medios” les tratan

a los periodistas serios

que sus chanchullos no tragan.

Una más, llevamos cientos,

parece cosa olvidada

que los españoles somos

todos, los dueños de España.

Cuando nos la están robando

encima, sólo faltaba

que además de que nos jodan

hemos de poner la cama.

 

Luis XIII… y medio

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído