El título de este artículo hace alusión al refrán español cuyo significado es: “Los problemas o situaciones negativas actuales son consecuencia directa de errores, acciones o decisiones tomadas en el pasado”.
Es decir que las cesiones que Sánchez ha ido concediendo, para mantenerse en el poder, tanto al gobierno catalán como al vasco, han desembocado
en una situación insostenible y discriminatoria para el resto de CC.AA. en el caso de Cataluña como vergonzosa y execrable en el caso del País Vasco.
La diferencia de la importancia de estas ‘cesiones’ radica principalmente en el tipo de los delitos, aunque ambos son graves cometidos por unos y por los otros.
Los catalanes secesionistas del ‘Procès’ que el 1-O de 2017 provocaron, como saben, un intento de Golpe de Estado con un Referéndum Ilegal y una importante alteración del orden público con graves disturbios en los que actuaron grupos de activistas -CDR- perfectamente organizados en una violenta ‘guerrilla urbana’ terminaron acorralando y agrediendo a unas fuerzas de seguridad que, en una clara desproporción y sin recibir órdenes contundentes ni disponer de medios suficientes y propios de antidisturbios, se vieron incapaces de hacer frente a unas violentas ‘hordas de CDR’, siendo obligados incluso a replegarse o enfrentarse cuerpo a cuerpo en clara desproporción numérica, con el resultado numerosos heridos entre Mossos, Policías y Guardias Civiles, algunos de ellos con lesiones graves e irreversibles que les causaron inutilidad para el Servicio.
Los 9 culpables políticos de todo este ‘tinglado secesionista’ fueron juzgados por el Tribunal Supremo, excepto el prófugo Puigdemont que pudo huir de ‘manera inexplicable’, acusados de sedición y/o malversación, con penas de cárcel que oscilaban entre los 13 años (Oriol Junqueras) y los 9 años (Jordi Cuixart y Jordi Sánchez)
Penas que ninguno de ellos cumplieron por el indulto tan ‘generoso’ como ‘injustificable’ que fue acordado en Consejo de Ministros por Sánchez quien intentando explicar lo inexplicable dijo que esto era “para favorecer el diálogo, la convivencia y el reencuentro en Cataluña y entre Cataluña y el resto de España”. Dando ya por supuesto que ¿Cataluña no es España?
Junqueras solo cumplió -3 años y 8 meses- es decir un 28 % de la pena impuesta. A los demás el indulto les eximió de cumplir entre 5 y 9 años de cárcel.
Es decir que el Golpe de Estado fallido del 1-O les salió ‘bastante barato’ a los independentistas catalanes en comparación con la cuantía de las penas que les fueron impuestas por el Tribunal Supremo, todo ello gracias a Sánchez a sus ‘socios’ y al imprescindible apoyo de los golpistas excarcelados y adláteres para sustentarle en el gobierno. A la fuerza ahorcan ¿Verdad Sr. Sánchez?
Todo ello sin mostrar un ápice de arrepentimiento, pidiendo la Amnistía y amenazando con seguir optando a la celebración de un Referéndum para conseguir la independencia de Cataluña. ¡Vergonzoso!
Pero si esto ha sido grave y ha provocado rechazo y estupor en gran parte de los españoles -con la excepción lógica de los independentistas catalanes- lo ocurrido con las cesiones al gobierno vasco, de una forma lenta, silenciosa y solapada han sido aún peor.
Veamos las consecuencias referidas a la cesión de la Política Penitenciaria del gobierno de Sánchez al gobierno vasco:
- Derogación de la política de dispersión. Entre septiembre de 2018 y marzo de 2023, Instituciones Penitenciarias aprobó 382 traslados de presos etarras. Actualmente están todos en las tres cárceles del País Vasco y en la de Navarra.
- Cesión de las competencias en materia penitenciaria al Gobierno vasco a partir del 1 de octubre de 2021, como consecuencia de ello el Ejecutivo autonómico vasco instauró un nuevo modelo penitenciario potenciando el régimen de semilibertad o tercer grado a los presos etarras.
- Resultado: entre febrero de 2022 y septiembre de 2024, 66 presos terroristas han pasado al tercer grado en régimen de semi libertad.
- Además… por la acción de unos (gobierno Vasco) o por la omisión de otros (gobierno de Sánchez) más de 40 terroristas verán reducidas sus condenas y serán puestos en libertad.
Actualmente de los 133 presos de ETA solo un 34% cumplen condena en régimen normal, mientras que el 66% restante cumplen prisión en su casa o entran y salen de prisión.
Mientras tanto los familiares de las víctimas lloran impotentes porque quienes los tienen que defender no lo hacen.
Al parecer… este gobierno miserable se ha olvidado de los 855 asesinatos que durante 42 años (1968-2010) perpetró el terrorismo etarra sembrando de terror, dolor y muerte este País.
Esta es la falsaria, impostora e hipócrita“Memoria histórica” del PSOE y demás partidos de izquierda… El ‘olvido’ de la masacre etarra y de sus 855 víctimas y el ‘recuerdo’ de una guerra civil fratricida que finalizó hace 87 años”.
Lo primero como signo de ‘genuflexión vergonzosa’ e interesada ante el gobierno vasco y su pacto con Bildu y lo segundo para ‘recordar’ el ya olvidado ‘enfrentamiento guerra civilista’, para provocar una polarización de la sociedad actual, intentando seguir el aforismo latino “Divide et impera” (‘Divide y vencerás’)
Mientras tanto Sortu o EH Bildu siguen pidiendo la excarcelación de los presos y realizan actos de exaltación de etarras en fiestas populares que son permitidos por el gobierno.
Finalizo este artículo, señalando como ejemplo a estos 3 históricos ‘gudaris’, ‘asesinos del tiro en la nuca, la bomba lapa o el coche bomba’ que gozan de una injusta y reprochable ‘libertad’ gracias a los políticos y sus interesados tejemanejes…
- Joseba Arregui Erostarbe, alias “Fitipaldi”: 16 asesinatos (en 2024 excarcelado)
- Asier Arzalluz Goñi, se le concedió tercer grado. Aunque ha sido recurrido por la Fiscalía.
- Garikoitz Aspiazu Rubina, alias “Txeroki”, exjefe militar de ETA 18 asesinatos (régimen abierto)
¿Alguien lo entiende?
Suerte a todos… los que se la merezcan
