La cirugía estética, concretamente la última intervención a la que se ha sometido la exvicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega está dando para muchas coñas.
Federico Jiménez Losantos cuenta los excesos de pose y bisturí de la socialista:
Hace un par de años, Monereo, uno de los grandes cirujanos plásticos de España, acometió la tarea de planchar, alisar, rejuvenecer y reinventar un rostro seriamente castigado por la vida: el de la ex vicepresidenta Teresa Fernández de la Vega, llamada De la Vogue, desde que posó para la revista vestida de Mata Hari en las puertas de la Moncloa junto a media docena de ministras de Zapatero, a cual más hortera. Con enorme habilidad, Monereo convirtió a De la Vega-Vogue en lo más parecido a una agraciada nieta de la ajada política.
Y pasa a la mofa directa:
Y de pronto, en Estonia, con el mismo nombre, aparece este ser que unos reputan abuela de Chuki, El Muñeco Diabólico, y otros, Kim De-Lavega, esposa de Kim Jong-Il y acaso madre de Kim Jong-Un.

