Por Begoña A. Novillo

Egipto, Tierra de Faraones

Egipto Abu Simbel

Siempre quise visitar Egipto. La fascinación que me producían las películas que versaban sobre las historias de los faraones, me hacían ansiar visitar un destino plagado de historia, energía, misterio, y por encima de todo, arte. Cada visita, ya sea a un templo, un valle o una pirámide, es una verdadera lección, un regocijo visual que te deja impávido ante tanta belleza. Cada visita, se convierte en una lección única en la que el Antiguo Egipto cobra vida: Giza, Abu Simbel o el Valle de los Reyes, entre otros, son increíbles muestras del fabuloso imperio egipcio.

Egipto, ahora más que nunca, se ha convertido en un destino asequible y seguro. Un pueblo cálido te acogerá desde el primer minuto y te hará sentir integrad@ en el mundo faraónico.

Egipto es un país milenario, mundialmente conocido por haber sido cuna de la más importante civilización de la historia y por tener entre sus personajes ilustres nombres como Ramsés o TutanKamon. El Nilo corre majestuoso y es el origen de la vida egipcia. Muchos son los vestigios de esta gran civilización que podemos conocer en este fantástico país. Comenzaremos por un conjunto denominado Antigua Tebas que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979 y cuyos monumentos principales son los templos de Luxor y Karnak, el Valle de los Reyes y el Valle de las Reinas.

Egipto Karnak

Luxor o Lúxor es una población egipcia edificada sobre las ruinas de la ciudad de Tebas, la que fue capital del Imperio Nuevo del Antiguo Egipto, y capital del IV nomo del Alto Egipto. Es la ciudad de los grandes templos del antiguo Egipto (Luxor y Karnak), y de las célebres necrópolis de la ribera occidental, donde se enterraron a los faraones y nobles del Imperio Nuevo de Egipto, denominados el Valle de los Reyes y el Valle de las Reinas. El templo del mismo nombre fue realizado durante el Imperio Nuevo. El templo principal estaba dedicado al culto del dios Amón. Una avenida de esfinges, ininterrumpida durante 3 kilómetros, enlazaba Karnak y Luxor, siendo este último, tan sólo, la capilla de Año Nuevo de Karnak. Fue construido por dos faraones fundamentalmente, Amenhotep III (construyó la zona interior) y Ramsés II, que finalizó el templo, aunque otros faraones como Ajenatón, Tutankamón, Horemheb,

Nectanebo I y Alejandro Magno, contribuyeron al embellecimiento del recinto con decoraciones, construcciones menores, bajorrelieves y otros cambios. Este complejo, es el centro religioso conocido más antiguo del mundo. Es un enorme museo a cielo abierto que muestra importantes restos de la cultura del antiguo Egipto y es el tercero lugar más visitado de Egipto, después de las pirámides de Guiza

Como si de un «hermano mayor» se tratara, el Templo de Karnak se sitúa en la ribera oriental del río Nilo, junto a Luxor. Era una metrópolis donde el trabajo no cesaba nunca. Columnas de más de 20 metros y diámetro de 3,40 metros, únicas en la historia, representan la majestuosidad de una fabulosa construcción. Durante siglos, este lugar fue el más influyente centro religioso egipcio. El templo principal estaba dedicado al culto del dios Amón, pero como en otros templos egipcios también se veneraba a otras divinidades La sala hipóstila de Karnak es una de las partes más singulares del conjunto religioso. Con 23 metros de altura, es un espacio arquitectónico cuya cubierta está sustentada por 122 gigantescas columnas que son más altas en las dos filas centrales, conformando un gran pasillo, cuya disposición posibilita iluminar desde el eje de la sala. En el antiguo Egipto, la construcción de los templos se iniciaba siempre por el santuario, lo que significa que Karnak se comenzó por el centro y se terminó de construir por las entradas al recinto. Todo el conjunto estaba ricamente decorado y pintado en vivos colores.

El Valle de los Reyes:  situado en las cercanías de Luxor, en la orilla oeste del Nilo, podrás encontrar las mayorías de las tumbas de los faraones del Imperio Nuevo (dinastías XVIII, XIX Y XX), así como de varias reinas, príncipes, nobles e incluso animales. Adéntrate en el interior en la tumba de TutanKamon, Ramsés XI, Ramsés IV o Merenptah y vive plenamente la historia.

Egipto templo

Esta necrópolis tebana, de millones de años, alberga los templos tan interesantes como el de Hatshepsut, soberbiamente encastrado en la montaña; es el templo funerario de una reina majestuosa repleta de carisma y carácter. El monumento, denominado «sublime entre los sublimes» extiende sus terrazas sucesivas en el corazón de la necrópolis de Tebas. Esta soberana reinó durante 22 años como si de un «rey» se tratara, se proclamó como tal y quedan pocos vestigios de ella debido a que Tutmosis III mandó destruir todo aquello que la recordara.

Entre Aswan y la frontera sudanesa se encuentra por más de 350 kilómetros la Nubia egipcia, cuya arena ha conservado durante siglos, los templos de Abu Simbel: Descubiertos hace 200 años en 1964 cambiaron de lugar, ascendiendo 64 metros. Los esplendores de estos templos, tallados en la roca,  vienen marcados por el gran Ramsés II y el de su esposa, Nefertari.  En el primero, se accede por una sala majestuosa cuyo techo reposa sobre pilares a los que se adosan estatuas de Ramsés II con forma de Osiris, con los brazos cruzados sobre el pecho arbolando el látigo y el cetro. Como curiosidad, deciros que dos veces al año, gracias a la orientación bien calculada del templo, el sol penetra hasta el corazón del santuario, despertando a los dioses divinos. Al lado, el templo de Nefertari, su esposa. Su cuerpo desnudo sobresale al precipicio, su pie hacia adelante  como queriendo indicar el comienzo, y una tallas de tamaño colosal no visto hasta entonces. Los faraones, seguían siendo hombres que cantaban en la piedra inmensa sus amores y este es uno de los más claros exponentes.

Egipto columnas templo

Las Pirámides más famosas: Keops, Kefrén y Micerinos. Más de 80 pirámides dan fe del grandioso imperio que fue Egipto. De planta cuadrada y sobre suelo rocoso, fueron construidas para perdurar con el paso de los siglos. Cerca de El Cairo, en la meseta de Guiza se encuentran las pirámides más importantes y más reconocibles por el gran público: Keops, Kefrén y Micerinos. La contemplación de estos colosales monumentos (líderes en visitas turísticas) causan una impresión difícil de olvidar. La pirámide de Jafra (Kefrén) parece la más alta, pero es debido a que fue construida sobre una zona más elevada de la meseta de Guiza; en realidad es la que se adjudica a Jufu (Keops), la de mayor altura y volumen (140 metros de altura y 230 metros de base, y casi un kilómetro de pirámide). La Gran Pirámide estaba considerada en la antigüedad una de las Siete maravillas del mundo, y es la única de las siete que aún perdura, además podrás visitarla por dentro (eso sí, si no sufres de claustrofobia). Culmina tan colosal visita con una foto con la Esfinge como fondo; sus 57 metros de longitud y 20 metros de altura, midiendo el rostro más de cinco metros (se cree representaba al faraón Kefrén), y su cuerpo de león, la hacen inconfundible.

Para terminar me gustaría hablaros de una ciudad algo caótica pero fascinante y  repleta de encantos: El Cairo. Con casi 25 millones de habitantes y un tráfico desordenado, el Cairo ofrece varios puntos de interés a tener en cuenta en tu visita. Lo primero es recorrer el barrio copto (los coptos son los egipcios que profesan la religión cristina), un barrio algo aislado de callejuelas estrechas, adoquinadas, con puestos callejeros repletos de fotografías y  en el que puedes encontrar la iglesia cristiana más antigua de Egipto, la Iglesia de San Sergio. Situada en lo que en su momento fue la ciudad fortificada de Babilonia, fue uno de los sitios por los que pasó la Sagrada Familia cuando huía de Herodes. La parte más emblemática de esta iglesia es la Caverna.

Egipto karnak

Pero si todo el reportaje hemos hablado de arte y cultura, hay un lugar en El Cairo donde se acumulan la gran parte de ellos, su fantástico Museo. Situado en la Plaza  Tahrir, fue diseñado en 1900 por el arquitecto francés Marcel Dourgnon  e inaugurado dos años después. Con más de 2 millones y medio de visitantes y 136.000 objetos clasificados de diferentes épocas, se convierte en una visita indispensable a la que podrás dedicar toda una jornada. Debido a la falta de espacio y para mejor organización de la muestra artística del Museo, a finales del 2018, se abrirá una parte del espectacular Gran Museo Egipcio (no se cerrará el actual). Enclavado cerca de las Pirámides, albergará todo el tesoro de TutanKamon, más de 6000 piezas de este carismático faraón: Ataúd más interior del sarcófago con su rostro idealizado, Máscara funeraria, Maniquí de Tutankamon o su Trono.

Para terminar, no tenemos que olvidarnos de llevar algún recuerdo y algún regalito, y qué mejor lugar para practicar el regateo que el Bazar Jan el-Jalili . Es el bazar más antiguo de la ciudad y el más impresionante por su tamaño. Su origen se remonta a 1382. Allí todo es «casi» posible de encontrar: chilabas, pañuelos, joyería, esencias, bisutería, especies, bolsos de imitación, artesanía, escarabajos de la suerte… Te recomiendo pases por el café de Fishawi que seguro estará abierto (no ha cerrado ni de día ni de noche en 200 años). Su interior acogedor, aunque un poco claustrofóbico, está decorado con espejos por todos lados y en él buscó inspiración Naguib Mahfuz (Premio Nobel de literatura en 1988).

Egipto es más. Fastuoso y monumental, es un destino repleto de contrastes que no beberías de perderte.

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Ana Rojo

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