La misma esencia de Ekö Bistro, ese rincón de Chamberí que fusiona la cocina francesa y española con una libertad poco habitual, aterriza ahora en la barra. El chef Íñigo Uribe Paredes y el sumiller Eden Monoyez han reconfigurado el espacio de Sagasta, 23 para ofrecer una experiencia más desenfadada, con un horario ininterrumpido y un ticket medio de 25 euros .
Con capacidad para 24 personas, esta barra no es un simple añadido, sino una declaración de intenciones. Aquí se mantiene la obsesión por el producto de la casa, pero el formato es el del bocado para compartir, sin manteles ni solemnidades. “La barra es una fiesta”, y la carta lo confirma.

De Francia a Madrid en un bocado
Si hay un rey en esta nueva carta, ese es el croque monsieur. La versión de Íñigo Uribe se ha convertido ya en una de las más codiciadas de la capital. La clave: una bechamel perfecta, queso Saint-Nectaire y papada Joselito . Una combinación que eleva el clásico francés a la categoría de imprescindible.
Pero la oferta va mucho más allá. La barra se convierte en un escaparate de delicias galas difíciles de encontrar en Madrid, como la tarama de Maison Petrossian (esa crema sedosa de huevas de pescado ahumadas), el boudin blanc de Maison Huchin (una morcilla blanca de foie gras) o el cremoso rôtie de Camembert con patatas baby .

La vuelta de tuerca a los clásicos
La creatividad de Uribe brilla especialmente cuando reinterpreta la cocina castiza. ¿Un ejemplo? Las clásicas gambas al ajillo transformadas en un saam al estilo tailandés, con un pil-pil del crustáceo que incorpora ron blanco y kimchi para una textura untuosa y un sabor sorprendente .
Tampoco falta el homenaje a Madrid con unos callos en formato rollito, con un toque de ají amarillo que los convierten en un divertido finger food, o unas croquetas de rabo de toro de exterior crujiente e interior fundente . Para los que buscan algo más clásico, las tablas de embutidos (con cecina de wagyu o jamón cocido artesano de Navarra) y la selección de quesos franceses de Los Quesos de l’Amelie son un acierto seguro .
Y como en Ekö el dulce no es un mero trámite, el broche de oro lo pone el Café Gourmand, una bandeja con cuatro postres miniatura que cambian: pera al vino, caramelo salado, milhojas de pistacho y un recuerdo de infancia de chocolate.

Pecar (también) con la copa
Una barra así merece un respaldo líquido a la altura, y ahí entra en juego Eden Monoyez. La oferta de vinos por copas supera las 30 referencias, con precios desde los 4 euros, que abarcan desde espumosos hasta dulces, pasando por una potente selección de tintos y blancos nacionales e internacionales .
Pero la gran novedad es el menú de coctelería Los 7 pecados capitales. Una colección de tragos de autor para dejarse llevar por el vicio. Por 12 euros puedes rendirte a la Lujuria (mezcal, rosas, vino fino y un punto de kimchi) o caer en la Soberbia, una versión del clásico Gibson con vodka Belvedere 10 y vermut seco .

El aperitivo se alarga
Los fines de semana (viernes, sábados y domingos), la barra se transforma en el reino del aperitivo. Un plan perfecto para arrancar el fin de semana con una copa de vino o un vermut acompañado de una quiche de puerro o una ración de Camembert al horno.
Ekö Bistro demuestra que se puede comer de cine sin complicaciones, en un ambiente relajado y con un nivel de cocina que no baja el pistón. Ya sea para un rápido aperitivo o para una noche de pecados capitales, la nueva barra de Alonso Martínez es una parada obligatoria.
Ficha práctica
Dónde: Ekö Bistro, Calle de Sagasta, 23 (Chamberí, Madrid).
Horario de barra: Lunes a miércoles de 16:00 a 24:00. Jueves a domingo de 12:30 a 24:00 (horario ininterrumpido) .
Ticket medio barra: 25€.
Contacto y reservas: Web: https://ekobistro.es | IG: @Ekobistro_madrid
