El Zar olvidado, de Ángela Rodicio
La noche de febrero de 1917 en que una sublevación popular tomó las calles de Petrogrado, Miguel tuvo que buscar refugio en la casa de una amiga. Allí permanecería mientras la autocracia en Rusia desaparecía en una implosión. La Duma formaba un Gobierno provisional, se organizaba el Sóviet y el zar intentaba llegar en tren desde el cuartel general ruso en la Primera Guerra Mundial al palacio donde vivía con su familia. Ese viaje en tren de más de cuarenta horas, que mantenía al nuevo Gobierno en vilo, fue su perdición. El vacío de poder hizo que la capital, y ...