Nos hemos tenido que dar cuenta de que al referirnos al mundo islámico, antes de usar nuestra libertad de expresión, conviene calcular si realmente merece la pena correr el riesgo. Son otras las circunstancias las que concurren entre aquellas gentes, que hacen que se sientan ofendidas por cuestiones que a nosotros nos parecen inverosímiles y lo peor es que resulta peligroso.
Pero, ¿estamos seguros entre nosotros? ¿Podemos utilizar nuestra libertad de expresión sin ningún temor? Del diario El País es el siguiente titular: El Vaticano insta a boicotear la película ‘El Código da Vinci’ En Opuslibros dan su opinión sobre los motivos que han desatado la campaña en contra de esta película. Incitatus, por su parte, ya había alertado en su artículo Monse acerca de lo peligroso que puede resultar criticar al Opus Dei. Opuslibros avisa que su web puede desaparecer, dejar de funcionar o perderse, siempre milagrosamente. Yo espero que no hagan ningún milagro conmigo. No les he rezado.
Hace unos años, seguí con atención el debate en La Clave, de José Luis Balbín, acerca de Monseñor Escrivá de Balaguer y la opinión que saqué es que quienes estaban allí para defenderle le habían perjudicado más que los contrarios. Luego, me han resultado incomprensibles las prisas por beatificarlo y canonizarlo. ¿Qué gana el mundo con ello?