Respuesta a Finlandés

Me inquiere alguien que se presenta con el nombre de Finlandés para que explique porqué dije que los pequeños países cada vez tienen menos sentido y más difícil la supervivencia. Creo que ya he explicado más de una vez mi idea sobre esta cuestión, pero supongo que, por razones que no vale la pena reseñar, no está mal que vuelva sobre el asunto. Si ahora se decretase de improviso la unidad mundial, el daño sería mucho mayor que el bien que se pretendería hacer. Las cosas han de llegar por sus pasos contados y cuando puedan realizarse. Para llegar a esto, previamente han de crearse la Unión Europea, la Unión Latinoamericana, etc. Pero imaginemos que se han dado ya todos los pasos y que en el mundo rige un solo gobierno, democrático, por supuesto. Las multinacionales no irían de un país a otro, puesto que las leyes y los salarios serían iguales en todo el mundo. El hambre que habría en Tanzania sería más o menos la misma que la de Finlandia. El negocio del armamento desaparecería. Sería mucho más fácil luchar contra el cambio climático. No tendríamos que soportar a toda esa sarta de nacionalistas visionarios, que en realidad no hacen más que entorpecer el proceso natural. Evidentemente, hay que tener presente que cuando la humanidad hubiera resuelto los problemas citados y muchos más, inventaría otros. Como se puede entender fácilmente, si la unión ayuda a resolver problemas, la atomización los engrandece. En la actualidad, ningún país puede sobrevivir por sí solo. Los independentistas florecen en la actualidad, los vascos, por ejemplo, pretenden entrar luego en la Unión Europea y se entiende, porque por sí solos no podrían sobrevivir. Pero al unirse a la Unión Europea se encontrarían con aquellos de los que se han separado de mala manera. Evidentemente, parece utópico hablar en estos momentos de un único gobierno mundial. Para los primeros pobladores de la Península Ibérica también era impensable que un rey de España pudiera llegar a decir que en sus dominios no se ponía el sol. Las cosas llegan a su debido tiempo y humanidad sólo hay una y los problemas que surgen continuamente llegará un momento en que sólo podrán resolverse de este modo.

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Vicente Torres

Vicente Torres es Coautor de '1978. El año en que España cambió de piel' y autor de 'Valencia, su Mercado Central y otras debilidades' y 'Yo estoy loco', 'Diario de un escritor naíf', 'El Parotet y otros asuntos' y '2016. Año bisiesto'. He participado en los libros 'Tus colores son los míos', 'Enrique Senís-Oliver' y 'Palabras para Ashraf'.

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