Un Secretario de ayuntamiento

Las apariencias engañan y lo que a simple vista puede verse de un modo, si se acerca la lupa, puede resultar muy diferente de que lo fue nuestra primera impresión.
Si se piensa en el alcalde de un pueblo y el Secretario de ese ayuntamiento, una primera mirada daría a entender que puesto que el alcalde ha sido elegido por los ciudadanos, al ir incluido en una lista, y el Secretario haber conseguido el cargo por oposición, es el primero el amigo de los ciudadanos, y el segundo el defensor de unos intereses que no se entienden muy bien y que con mucha frecuencia chocan con los del pueblo.
La realidad es otra, sin embargo. Un alcalde puede llegar a serlo mediante la demagogia y luego puede utilizar los votos conseguidos en contra de quienes se los han otorgado. Esto no es ninguna suposición teórica. No hay más que ver la cantidad de ayuntamientos quebrados, quizá de por vida, para comprenderlo. Los alcaldes que han llevado a sus ayuntamientos a esta situación han abusado de la confianza de sus vecinos.
Un Secretario de ayuntamiento no se presenta a unas elecciones, sin embargo supera unas oposiciones. Estas oposiciones están estatuidas por la sociedad y con ellas se pretende constatar que el aspirante tiene los conocimientos requeridos. Su función, o una de sus funciones, consiste en garantizar que los actos del consistorio se ajustan a la ley. Por tanto, el Secretario, sea buena o mala persona, no tiene más remedio que defender a los ciudadanos, porque no depende de caer o no caer bien a nadie, sino de un reglamento estricto.
Los ciudadanos de cualquier pueblo o ciudad deberían ver en el Secretario un aliado. Y siempre que hubiera una discrepancia entre él y el alcalde, salvo raras excepciones, deberían estar de parte suya. Los ayuntamientos que están en quiebra lo están a pesar de los secretarios.
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Vicente Torres

Vicente Torres es Coautor de '1978. El año en que España cambió de piel' y autor de 'Valencia, su Mercado Central y otras debilidades' y 'Yo estoy loco', 'Diario de un escritor naíf', 'El Parotet y otros asuntos' y '2016. Año bisiesto'. He participado en los libros 'Tus colores son los míos', 'Enrique Senís-Oliver' y 'Palabras para Ashraf'.

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