Los machos alfalfa no son tan duros
Ya sabíamos que para ser podemita de pleno derecho hay que cumplir ciertos requisitos, como el de profesar obediencia ciega al macho alfalfa, ser cursi sin remedio, tener predilección por la guillotina como método persuasivo y se capaz de soportar las chorradas de Echenique sin descomponer el semblante, o sea, de aparentar seriedad. De la pareja de moda, Iglesias y Montero, o Montero e Iglesias, tanto monta, monta tanto, conocíamos su afición a las grandes piscinas, a los jardines extensos, a la servidumbre sumisa y resignada, a que unos guardias civiles en condiciones precarias les vigilen la mansión, y ahora ...