La simpleza de Rajoy
El expresidente, al que se le arrebató el cargo con malas artes y peores compañías, ha escrito sus memorias y en virtud de las cuales su necedad se ha puesto de manifiesto. Queda claro que no es tan prudente como quería hacernos creer, sino cobarde. Eso se lo notaron los nacionalistas y quisieron subírsele a la chepa, pero chocaron con la ley, que estaba ahí. Si fuera prudente, no habría desvelado sus carencias. Resulta que el tipo, que era registrador de la propiedad en excedencia, estaba en la política sin preocuparse nada más que en ascender en el escalafón, en ...