La cuadriga de Zapatero irrumpe en el Congreso

Según definición de la Real Academia de la Lengua, golpe de Estado es la violación deliberada de las normas constitucionales de un país y sustitución de su gobierno, generalmente por fuerzas militares. A los efectos de fijar el concepto, poco importa el método empleado. Es irrelevante que fueran los cascos del caballo del general Pavía -seguido por la Guardia Civil-, los que en enero de 1874 quebraran la I República Española, pateando la soberanía nacional, o que sea la cuadriga de Rodríguez Zapatero y de la Cuaterna catalana, la que hoy irrumpa en el Congreso de los Diputados –con el aval de la mayoría del Parlament català– para desarticular el Estado y despedazar a España, patria común e indivisible de todos los españoles, según establece, todavía, el artículo 2 de nuestra Carta Magna.

El Estatuto de Autonomía que acaba de aprobar el Parlamento catalán es un desquiciado repertorio de flagrantes violaciones de los principios constitucionales que definen a la Nación española -España- como un Estado social y democrático de Derecho. La quiebra constitucional que supone el nuevo Estatut es, desde luego, deliberada. Y pretende, además, suplantar al Gobierno en Cataluña -que ostenta la Generalidad por delegación del Gobierno de la Nación-, por otro en el que asumirá unilateralmente como propias, no solo las atribuciones que le corresponden según el marco autonómico (artículo 148 CE), sino las competencias delegadas por el Gobierno (artículo 150.2 CE) e incluso la práctica totalidad de las que le corresponden al Estado en exclusiva (artículo 149 CE) O sea un golpe de Estado en toda regla, cuyos pormenores intentaré describir en sucesivos artículos.

El Estatuto de Autonomía que hoy llegará a las Cortes de la mano de Ernest Benach, presidente del Parlamento de Cataluña, no es, por tanto, una reforma estatutaria más o menos amplia, sino un ambicioso texto constituyente de la pretendida nación catalana, cimiento jurídico y político del futuro Estado catalán. Es el resultado del consenso entre las viejas teorías nacionalistas de Carod Rovira y Artur Mas y las federalistas – asimétricas o ecologistas- de Maragall y Saura, con el apoyo indiscutible de Rodríguez Zapatero como propulsor y aglutinante del proyecto. Todo un ejemplo de golpe de Estado sin la participación “manu militari”. Una extraña OPA de conveniencia contra España. Un modelo de parasitismo social y de alta traición contra el pueblo español, depositario de la soberanía nacional y del que emanan todos los poderes del Estado.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Antonio Cabrera

Colaborador y columista en diversos medios de prensa, es autor de numerosos estudios cuantitativos para la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) y la Secretaría de Estado de la Defensa (SEDEF) en el marco del Comercio Exterior de Material de Defensa y Tecnologías de Doble Uso y de las Relaciones Bilaterales con EE.UU., así como con diferentes paises iberoamericanos y europeos elaborando informes de índole estratégica, científico-técnica, económica, demográfica y social.

Antonio Cabrera

Colaborador y columista en diversos medios de prensa, es autor de numerosos estudios cuantitativos para la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) y la Secretaría de Estado de la Defensa (SEDEF) en el marco del Comercio Exterior de Material de Defensa y Tecnologías de Doble Uso y de las Relaciones Bilaterales con EE.UU., así como con diferentes paises iberoamericanos y europeos elaborando informes de índole estratégica, científico-técnica, económica, demográfica y social.

Lo más leído