¿De qué se ríen Soraya, de Guindos y Montoro? ( II )

Les hablaba en mi artículo anterior del incumplimiento de Rajoy de sus promesas electorales; de no subir los impuestos como mecanismo de reactivación económica, del estricto control del gasto, la generación de empleo, etcétera.

Y es que uno podría entender lo de la herencia recibida, marca Zapatero, como justificación de la sangre, sudor y lágrimas que el Pepé ha impuesto a la sociedad española como sacrificio expiatorio para salir de la crisis, la contención del déficit, la prima de riesgo y la madre que las parió.

Pero no vale hacerse trampas en el solitario. Primera trampa: la jodida situación económica que arrastra nuestra economía. Porque eso lo conocía perfectamente Rajoy y sus muchachos y muchachas de género y génera antes del 20-N. Y don Mariano, sin que mediara puñal o pistola que lo obligara u obligase, se presentó a las elecciones para salvar a España de las garras socialistas.

Conocía el problema, tenía las soluciones y el equipo para implementarlas, repetía monocorde el gallego por las diversas nacionalidades, autonomías, regiones, entes, comarcas y cantones del Estado español. Incluso juró por Dios y por España que no subiría los impuestos aplicando la conocida fábula de la emprendedora lechera, aprendiz de economista: con menos impuestos los españolitos tendrían más dinero en el bolsillo y consumirían más; al activarse el consumo, se crearían nuevas empresas, con lo que se generaría empleo por un tubo; y con ello, las cotizaciones a la seguridad social y las recaudaciones de impuestos subirían como la espuma, haciendo rebosar de euros las arcas del Estado, o lo que sea este putiferio. Prueba conseguida. Paz y felicidad. Fin.

Pero se rompieron los cántaros, se derramó la leche y las promesas se fueron a hacer puñetas. Promesas incumplidas de Rajoy que sólo sirvieron como trampolín para ganarse el voto de los millones de indignados con las vergonzosas políticas de Zapatero, sus despilfarros, su ineptitud, sus mentiras y su soberbia.

¿La excusa para el incumplimiento? Los dos puntos de déficit por encima del declarado por el gobierno socialista. Una parida como otra cualquiera, aunque sea cierta. Y a partir de ahí la segunda trampa saducea: sangre, sudor y lágrimas para los de siempre –el currante de la nómina, el pensionista, el divorciado sin medios de fortuna o el autónomo de a pie– pero los rescates, los miles de millones, la pasta gansa y las indemnizaciones millonarias para todos los demás: la casta política, los sindicatos, los bancos, las bankias y la madre que los ha parido. Ellos se lo llevan crudo y nosotros les pagamos sus deudas a escote.

Porque la teoría del recorte sería válida si se aplicara al origen de la crisis: la corrupción, el derroche, el despilfarro y el trinque. Si estableciera prioridades y castigara conductas. Si no se empezara la casa por el tejado. Porque lo que no vale, lo indigno y lo facilón es machacar a los de siempre, doblarlos a impuestos, desahuciarlos y ponerlos en la puta calle si no consiguen pagar la hipoteca o meterlos en chirona porque están en paro y no pueden pagar la pensión compensatoria a su ex mujer. Cosas así.

Sobre todo cuando papá Estado -de la mano de Zapatero y Rajoy- ha entregado sin pestañear 120.000 millones de euros a su hija predilecta, la banca –y se premian con millonarias indemnizaciones a los gestores que la han arruinado–. Por ejemplo a un tal Izquierdo, director financiero de Bankia, 14 kilos -de euros- como premio por sus desvelos. Y más cuando no se suprimen las diputaciones provinciales, ni se entierra el reino de taifas autonómico –perro no come carne de perro- económicamente inviable y políticamente disolvente, con su carga letal de políticos y su nube de funcionarios –dos millones largos– algo inimaginable en cualquier nación, civilizada o no, del mundo mundial.

Eso sin contar lo de Bankia y Mafo, o viceversa, resumen y compendio de la corrupción de la casta política y sindical, la ineptitud, el descontrol y el trinque en el sector financiero. Total 24.000 millones de nada. Y ya puestos, otros tantos milloncetes para sanear a los demás bankios y bankias. En fin.

Este país se ha convertido en el coño -perdón quería decir la vulva- de la Bernarda. Europa nos rescatará y los de siempre seguiremos pagando, todavía más. Y Sáenz de Santamaría, de Guindos y Montoro, felices, se seguirán descojonando de risa.

Autor

Antonio Cabrera

Colaborador y columista en diversos medios de prensa, es autor de numerosos estudios cuantitativos para la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) y la Secretaría de Estado de la Defensa (SEDEF) en el marco del Comercio Exterior de Material de Defensa y Tecnologías de Doble Uso y de las Relaciones Bilaterales con EE.UU., así como con diferentes paises iberoamericanos y europeos elaborando informes de índole estratégica, científico-técnica, económica, demográfica y social.

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Antonio Cabrera

Colaborador y columista en diversos medios de prensa, es autor de numerosos estudios cuantitativos para la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) y la Secretaría de Estado de la Defensa (SEDEF) en el marco del Comercio Exterior de Material de Defensa y Tecnologías de Doble Uso y de las Relaciones Bilaterales con EE.UU., así como con diferentes paises iberoamericanos y europeos elaborando informes de índole estratégica, científico-técnica, económica, demográfica y social.

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