(o “NO a Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo”).
Hasta aquí hemos llegado. ¿Así es que el Gobierno de España, todavía presidido por el señor Rodríguez, aprueba un “Proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo” para que pase a las Cámaras y que éstas decidan? Pues a ver qué deciden, porque esto, dice mi señoría, hasta los juristas más preclaros del mundo mundial, entre los cuales me encuentro aunque no sea ni siquiera un vulgar abogado o picapleitos, lo clasificamos de “contradictio in terminis”, es decir, que sí, pero que no. Para que vuesarcedes lo entiendan, a juicio de mi señoría, lo que pretende el Gobierno, cuyo Presidente es aún el señor Rodríguez, este joven de Valladolid y que ahora anda, si no ha vuelto ya, por el Oriente Próximo, sin ir más lejos; lo que parece pretender el Gobierno mentado «ut supra” es que se promulgue una Ley que proteja la reproducción humana, pero en la inteligencia de que, si la madre así lo quiere, se le autorice –por ley– a cargarse, es decir, a asesinar al ser humano, fruto de ese esmerado -por ley– procedimiento reproductivo. Claro, como esta jovencita , señora o señorita Aído, «miembra» del Consejo de Ministras y Ministros que rige los destinos de España, tiene esa certeza acerca de que los fetos son seres vivos, pero carece de fundamentos científicos para poder asegurar que sean seres humanos…
Bueno, a mi señoría, en estas circunstancias lo único que se le ocurre es instar a que la joven «miembra» del Gobierno antes citado, realice algún curso «ad hoc» sobre Genética, a ver si adquiere esos fundamentos científicos sine qua non se atreve u osa aceptar que los seres que conciben las mujeres son humanos, ya que ella, al parecer y por su experiencia en cargos anteriores tal vez sepa más del flamenco andaluz que de fecundación humana, tanto «in vitro» como «in vivo». «Uséase»…
Y no se extrañe la señora o señorita ministra de que existan personas humanas que hayan cambiado de opinión respecto al aborto, aunque al parecer ella ha afirmado también, en la misma sentada, que esas personas están ancladas en el pasado y piensan igual que hace un montón de años. ¿En qué quedamos, han cambiado o siguen en sus trece? ¿Estamos, señora «miembra» del Gobierno de España, ante otra “contradictio in terminis”, y serían ya dos, de su autoría? Para mi señoría, lo del “nosotras parimos, nosotras decidimos” está ya pelín obsoleto y, a mayor abundamiento, joven ministra, siéndolo usted del departamento de Igualdad, quizá haya de considerar que en esa concepción debe haber intervenido algún varón, si no ha sido «in vitro», y que la decisión del presunto asesinato legal, si llega a serlo por culpa de las Cámaras, debería ser conjunta, de la hembra y del varón intervinientes en el acto de la concepción del «nasciturus», y ello por lo de la Igualdad que su ministerio, sin duda, preconizará. ¿O no?
18-10-2009.
