(o “La seria problemática lingüística foránea»).
Vuesarcedes seguro que no recuerdan que uno, allá por el mes de septiembre del pasado año, escribió –y muy bien, por cierto, como siempre-, con ese aroma profético que exhalan casi todas mis chirigotas(¡qué cursilada!), en el último párrafo de la de referencia, escribió: “Mi señoría tiene en proyecto por si fuera o fuese realidad lo de la existencia de lagunas e inasistencia de intérprete, ofrecerle algunas frases en inglesa lengua, en días sucesivos y si tiempo he, por si le pueden sacar de algún apuro o trance engorroso, porque para mi señoría que en Pittsburgh y en esos sitios así, tan lejanos, casi seguro que todos hablan ´en extranjero´” ¿A que ya lo habían olvidado? Anden, “pinchen” en “¿Ha progresado adecuadamente en inglés?”. Menos mal que mi señoría está en todo, que si no, no sé qué iba a ser de vuesarcedes, ¡caramba!
Han visto que uno escribió “en días sucesivos y si tiempo he”, ¿eh? Bueno, pues hasta hodierna no helo tenido (el tiempo, digo), pero la cosa viene como anillo a dedo, porque resulta que, a la sazón, con lo de la Presidencia de la UE y, en concreto, con la invitación del señor Obama, don Barack, a lo del desayuno ese de la oración, igual las referidas frases en inglesa lengua, si ahora tampoco tiene intérprete o exegeta para el caso en cuestión, pueden serle muy útiles al todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez. Aunque, a decir verdad, a mi señoría se le ha ocurrido otra cosa que, si me permiten vuesarcedes y el susodicho Presidente me admitiera o admitiese un consejo, de súbdito a señor –por supuesto-, uno le diría: «Mire, Excelencia, si es verdad que a ese desayuno van a ir también el señor Cebrián y don Pedro J., ambos inclusive, ¿por qué no queda con uno de ellos -con el que más aprecie o con aquel a quien menos rechace-, ese día, a la hora que sea, y van juntos? Porque éstos, tanto uno como otro, seguro que chamuyan la inglesa lengua a la perfección. Menudos son ellos… Y su Excelencia, con decir “yes”… Claro, si lo que le ofrecen es de su agrado, que si no… Pues es verdad que la dificultad está en saber qué es lo que le ofrecen, porque si le dicen, por ejemplo:”Your Excellence, what does want to take with the chocolate, light doughnut rings or bludgeons?”, que en cristiano (¡lagarto!, ¡lagarto!) significa: “Su Excelencia, ¿qué quiere tomar con el chocolate, churros o porras?” Y su Excelencia dice que “yes”, ¿qué coño le dan, churros o porras? De todas formas, recurriendo a la mímica…»
«Bueno, sin problemas. Que desde hoy hasta el día 4 de febrero, que es la conjunción o el evento (y éste sí que es planetario), ya se le ocurrirá a mi señoría alguna medida que sea al protocolo del mundo mundial lo que la economía sostenible, diseñada por su Gobierno, que es el nuestro, es a la crisis indígena».
Y vuesarcedes estén también al loro y lean, con la delectación o deleite que acostumbran, las sucesivas chirigotas a ésta, con presuntas soluciones a la problemática lingüística foránea. ¿O no?
28-01-2010.
