(o “La española cuando ´obesa´ es ´obesa´ de verdad”)
Hace unos días, cuando don Pedro Escobar no había decidido aún si sí o si no iba a abstenerse en la votación de investidura del Presidente de la Autonomía de Extremadura, mi señoría se asomó a estos dos diarios (“Periodista digital” y “Hoy”) virtuales y ´presuntamente´ virtuosos, con una chirigota en cuyo frontispicio ondeaba el interrogante sintagma de “¿Se salvará por fin Extremadura?”. (¡Qué cursi ha salido la parrafada…! Debe ser por la euforia inherente al epílogo del evento (¡uf!),porque uno, claro, se inclinaba por el aspirante más votado, pero vayan vuesarcedes a saber, con las dichosas leyes electorales que rigen en estos pagos…).
Sí, pero si todo es como nos lo han contado, en este asunto se ha procedido con toda lógica, preguntándole a los militantes de IU, que era quien tenía las llaves, de por qué se inclinaban, si por la abstención o por votar al PSOE, y fueron ellos quienes decidieron, por 28 a 19, respaldar la abstención para permitir la investidura del candidato más votado, es decir, del PP. Aquí afortunadamente no se hizo caso a ´la obediencia debida´, sino a la voluntad democrática del colectivo en cuestión. Y eso ha sido lo que permitirá que durante la próxima legislatura gobierne el PP, perdiendo el PSOE un feudo histórico del que había disfrutado la friolera de 28 años. Primero, en manos de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, y los cuatro últimos años, en las de Guillermo Fernández Vara.
A juicio de mi señoría, los dos líderes citados han pasado a mejor vida, dicho sea esto sin la connotación luctuosa de la frase en ninguno de los dos casos, porque al primero encaramado que lo han a un altísimo puesto, del que dice textualmente Wikipedia, la enciclopedia libre, que “El 17 de junio de 2011, (o sea, hace nada) el Consejo de Ministro (sic) le concedió una nueva prebenda a añadir a sus varios sueldos y pensiones y le nombró miembro electivo del Consejo de Estado, lo que supone en tiempos de crisis para el resto de contribuyentes, un nuevo sueldo de aproximadamente 84.000 euros al año (unos 14 milloncejos de pesetas), coche oficial y otras liberalidades. Buen ejemplo de socialismo”. Eso, al primero, es decir, a don Juan Carlos. Al segundo, a don Guillermo, algo le quedará también, y uno cree que se lo merece. Y el señor Monago, ahora inicia su andadura y acabará también, en su día, cuando abandone el cargo (Dios permita que tarde muchos años, si se van cumpliendo todas las esperanzas que los extremeños tenemos puesta en él) pasará sin duda a mejor vida también, que, no en vano, unos días antes de que el señor Rodríguez Ibarra abandonara o abandonase el cargo se aprobó el “Estatuto del expresidente”, con la aquiescencia no sólo del PSOE sino también del PP, ambos inclusive, que en todas partes cuecen habas y aquí “peace” (léase “pis”) y después «gloria» (que se lee “gloria”, como se escribe, porque es una palabra española). Y la española cuando ´obesa´ es ´obesa´ de verdad. ¿O no?
20-06-2011.
