Cajón de Sastre

Rufino Soriano Tena

A pesar del euro por receta (y 2).

(o “¡A que me automedico…!).

Ya antier les dijo mi señoría a vuesarcedes, al final de la chirigota, que por razones humanitarias tenía que interrumpir la transcripción de la anónima pieza literaria, jacarandosa por demás, pues que uno , o sea, yo intuía que, de continuar la copia, corría el riesgo de estar suministrándoles una dosis excesiva de lectura, siendo así que vuesarcedes, como españoles, tienen una capacidad lectora limitada, si nos atenemos al Informe Pisa. No hay que olvidar que, “ad vitandum” eso, es decir, para evitar ese inconveniente tal vez sea por lo que don Artur Mas dizque quiere que se independicen los catalanes. Y ello sin contar con que en sus promesas electorales el susodicho señor Artur, antes Arturo, parece que ha prometido también que incluso la longevidad de sus súbditos crecerá sensiblemente, si se independizan. ¡Anda, para que te vayas con los soldados y te dejes la puerta abierta…! Hay que tener rostro, ¿eh? Pero así es la vida…

Bueno, a lo que estamos. Vuesarcedes ansían ver la segunda y última mitad de MEDICAMENTOS, relato aún anónimo para nosotros, pero muy divertido y cuya primera parte ya les ofreció mi señoría, “gratis et amore”, como esta segunda y como siempre. Dicho lo cual, obedezco al mandato real de “que te calles…”. ¡Chitón!, pues. Y se inicia el “continuará” del día pasado, en este momento. Helo:

MEDICAMENTOS (conclusión).

Otra cosa que no entiendo: ¿quién les pone los nombres a los medicamentos?
Para mí que son dos tíos: uno que tiene las ideas muy claras y les pone a los medicamentos nombres que te dan pistas de para qué sirven: Peusek, Evacuol, Mucosán.
Y otro tío que va de creativo y se inventa marcas como Seroxat, Clamoxyl, Atarax, Augmentine. Que, claro, uno se pregunta:
-¿Qué aumenta el Augmentine? -¿Se vende junto con la Viagra? Si es que son ganas de complicar las cosas.

El bicarbonato por ejemplo, ¿por qué no le llaman Eructol?

O los supositorios, ¿por qué no se llaman Son-pal-cul?

Y, ya puestos, al Hemoal que le llamen Almorranón.

Otra cosa que me encanta de los medicamentos es el prospecto. A veces, con sólo leerlo y ver la cantidad de cosas que cura, ya me siento mejor.

Bueno, menos con los prospectos de los tranquilizantes. Porque te pones a leer los efectos secundarios y. «Este medicamento le puede producir mareos, temblor, cefalea, insomnio con ansiedad y depresión, visión borrosa, sequedad en la boca, estreñimiento, taquicardia.»
Pero, ¿cómo puede eso tranquilizar a alguien?

Bueno, y si nos ponemos a criticar. Hay unos medicamentos que a mí me ponen muy nervioso: Las gotas, por ejemplo. No se conoce a nadie que haya conseguido echarse el número de gotas que le dice el médico. Porque, ¿cómo lo haces? Tienes la cabeza de lado, el cuentagotas arriba. Y ahora. ¿Cómo cuentas las gotas?
Al final acabas:

– Uno, dos, tres, chorro, cinco, seis, chorro, doce.

Eso sí, cuando uno está realmente mal, no hay nada como las inyecciones.
Lo que pasa es que da un poquitín de miedo.
Yo además tengo la mala suerte de que siempre que voy a pincharme, me toca el ‘practicante’; o sea, ¡el que quiere practicar con mi culo!
¡Joder, si quiere practicar, que practique con el culo de su padre, y luego que venga!Lo que pasa es que como estás muy mal, dices: «Vamos pa’adelante»,te bajas los pantalones . el tío se pone a tu espalda . Y no hace ruido. ¿Qué estará haciendo? ¿Se habrá ido? No, porque de pronto te dice.
– Relaje la nalga.
¿Como que relaje la nalga?
Mire usted, yo con el culo al aire y un tío por detrás . ¡No me relajo nunca!
Aunque, no nos engañemos: Duele, pero un jeringazo es mano de santo.

Y es que los medicamentos te hacen la vida más fácil.
En fin, que. ¿Saben lo que les digo?
Que en vez de dejar de tomar medicinas, lo que voy a hacer es dejar de ir al médico.

Y así me tomo lo que quiero …”(Fin de la segunda y última parte del relato anónimo. Sic, salvo las negritas y las cursivas que han sido de mi cosecha; no así la ortografía, puntuaciones, etc.).

Como advertirán vuesarcedes, mi señoría, tras haberles ofrecido lo que quedaba del documento en cuestión, y considerando la limitación lectora citada ´ut supra´, que Pisa les asigna, uno desaparece por el foro y queda a la espera de que los lectores manifiesten si les satisfizo la parla. A que sí. ¿O no?

20-11-2012.

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Autor

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

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