(o “Diciendo mucho de pocos temas”).
Comenzaba ayer mi señoría quejándose de los pocos temas que un ´presunto´ columnista puede tratar cuando quiere enfocarlos desde un perspectiva humorística. Porque, si bien es cierto que la actualidad es muy prolífica en aconteceres y sucesos, quizá también por lo fácil que resulta tener noticia de ellos, dado los enormes medios de comunicación con que ahora se cuenta, no es menos cierto que son muy pocas las noticias que nos permiten reflexionar sobre ellas para sacarles ese jugo alegre que a la ´legencia´ (por analogía con ´ audiencia´)le satisfaría saborear con la lectura de determinadas parletas. En otras palabras, que hay muchos hechos que comentar, mas muy pocos de ellos tienen una vertiente alegre que pudiera o pudiese solazar a vuesarcedes. ¿Qué faceta humorística tiene, por ejemplo, que dizque, en el noreste de la península, un dinero que estaba destinado a la formación de personal para combatir el paro, dedicado se ha a financiar un partido político? Y descubierto que se hubo el pastel o chanchullo, pactado se ha, con la justicia que, devolviendo trescientos y pico mil euros, allí “peace” (léase “pis”) y después gloria. Ni dimite el gerifalte del partido, ni va nadie al trullo, ni ´na´ de ´na´. ¿Qué gracia tiene ese evento? O si el Gobierno central del PP felizmente reinante en España, solicita al Tribunal Constitucional que se declare inconstitucional el cobro de un euro por receta en Cataluña, ¿cómo el Presidente autonómico de la Comunidad de Madrid, que también es del PP, se atreve a decir que en la CAM se va a seguir cobrando el pavo por receta? ¿Es que ni entre ellos se ponen de acuerdo? Bueno, pues esta poblemática (sin r, para que sea más cutre la cosa), por ejemplo, ¿qué gracia tiene? Que se dé un carajal de estas característica dentro de un mismo partido político, ¿a quién le provocará risa, si no es a la oposición?, inquiere mi señoría. Y así, mil y uno aconteceres que no tienen gracia ninguna. Y esa es la anemia de la que se queja mi señoría.
¿Qué hacer pues? ¿Cómo ganarnos la vida los plumillas como mi señoría, dándole a la tecla? Porque de algo tiene uno que vivir. Y aunque es poco lo que se paga por estos posts, se va malviviendo, que siempre será menos malo que morir de hambre por inanición, que es lo que suele acontecer cuando la ingesta y el bebercio se minimizan hasta extremos incompatibles con la subsistencia del ser humano, porque aunque la ex ministra Aído dudara o dudase de que lo que se asesina en los abortos fuesen seres humanos, porque seres sí, pero para lo de humano tenía ella sus reticencias por el hecho de que no había fundamentos científicos según llegó a decir en una ocasión. Claro, es lógico: una persona tan cientificista o cientísta como ella, no podía pensar de otro modo. A propósito de la respuesta en que echó de menos la ex ministra citada la naturaleza humana de los “nacituri”, mi señoría escribió una parla que puede interesarles a vuesarcedes, y que denominé “Lo que la ministra de Igualdad, señora Aído, ha respondido”. Luego hay otras chirigotas o cuchufletas que uno garabateó también en aquella época acerca de doña Bibiana. Pueden ver, por ejemplo, “Recomendando tres lecturas exquisitas” y así mato tres pájaros de un tiro, pero ándense con cuidado, que son parletas de alto contenido filosófico- literario y podrían ser letales para mentes endebles como las de vuesarcedes (no, la de vuesarced, no; la de otros, of course). Y ya que mentado hemos a doña Bibiana, permítasele a mi señoría recordarle al señor Presidente del Gobierno de España que ´eslo, o sea, que lo es también del Consejo de Ministras y Ministros, ambos inclusive y que dice llamarse Mariano; permítasele a mi señoría, repito por no decir perrito, que le recuerde al citado prócer que qué hay a propósito de la abolición de la Ley que, bajo los auspicios de la citada moza, doña Bibiana Aído, promulgose, y aquél, el prócer no la ha ´despromulgado´ o abolido aún, y lleva ya más de un año cobrando el sueldo de Presidente del Gobierno y del Consejo de lo otro, y es que lo que no está impidiendo no es que roben los políticos para su partido o para sí mismos, lo que no está evitando es que se cometan tantos crímenes de criaturas indefensas como se evitarían si su señoría, señor Rajoy, de una vez por todas derogara la dichosita Ley del Aborto que, aunque sabemos que, por desgracia, va a seguir habiendo interrupciones de embarazo, al menos que haya menos, con perdón, y que no sea legal que las madres busquen y paguen a quienes asesinen a sus hijos. ´
En fin, que no quiero acabar estas líneas también sin decir por qué les he hablado de polisemia y de anemia. Polisemia, como todo el mundo sabe, menos algunos de vuesarcedes, proviene de poli-1 y el gr. σῆμα, significado y, por ende, se refiere a la pluralidad de significados de una palabra o de cualquier signo lingüístico. Y anemia, del gr. ἀναιμία, carencia de sangre, y consiguientemente, o por consiguiente, que diría don Felipe, en este contexto se refiere a carencia de temas con buen humor. Así es que el título que les he endosado, traducido a román paladino, viene a querer decir que habrá que suplir cuestiones que ni de coña nos harían reír por presuntas cuestiones obtenidos por obra y gracia de la polisemia y que generen siquiera meras sonrisas. Vean los siguientes ejemplos o verbigracias (¡de nada!): tan necesario como el ojo de la persona es el ojo de la aguja; se podía observar la sierra en cuanto la sierra tumbó el árbol; puede ser cierto que la cólera provoque cólera; hay faldas tan preciosas como las faldas de las montañas. Etc., etc.
En efecto, ya está bien de ejemplos. ¿O no?
14-01-2013.
