Cajón de Sastre

Rufino Soriano Tena

El euro por receta, a hacer puñetas.

(o “Si lo dijo el Constitucional, será porque estaba mal” o también “Que las Autonomías se financien por otras vías”).

Precisamente cuando mi señoría se proponía anunciar, en la parleta hodierna, el turismos sanitario ´versus´ el pago “eurótico” por prescripción facultativa, va el dicho Tribunal y dice que eso está mal, que ya está bien de pago, copago y repago, que se suspende cautelarmente la cosa nefasta de tener que aportar tanta pasta por cada medicina que uno gasta (esta prosa de poeta, por mor de mi señoría, se va a ir a hacer puñetas, porque hay algunos días). Y dice el Constitucional que al menos por unos meses, se suprime el impuesto ese del pavo por prescripción. (Sigue la ´versiculopatía´ de mi egregia señoría. A ver si mi mente reposa y puedo volver a mi prosa, que siempre es tan exitosa).

(Minutos después). Esta suspensión temporal / a uno le huele fatal. /A ver si es que luego / hay que volver a ese juego,/ cosa que yo no descarto, / porque estamos ya tan hartos / de que de que nos saquen dinero / a cambio de ´presuntos´ fueros

(Otra pausa terapéutica contra la vesiculopatía, que tan recidiva es). Y el turismo sanitario ´versus´ el pago “eurótico” por prescripción consiste, ni más ni menos, en que siendo la Comunidad autónoma de Castilla-la Mancha tan próxima a Madrid, un nutrido grupo de ancianos, multimedicados ellos (y mi señoría, claro) y consumidores de múltiples de fármacos y recetas al mes, se proponían crear una empresa cuyo objetivo único fuera adquirir los medicamentos en la dicha Autonomía cervantina por excelencia, ya que allí no se paga el citado impuesto “eurótico” por receta, y de aquesta guisa se lo ahorran, o sea, nos lo ahorramos. Es, vamos a ver si me explico, como un paraíso fiscal, es decir, algo a imagen y semejanza de ese presunto negocio que cuentan que parece haber llevado a cabo la familia Puyol, catalana ella, sólo que menos rentable, puesto que aquí no están en juego tantos millones como dizque llevaba a Andorra algún miembro de la susodicha familia, cosa que mi señoría no se la puede creer, aunque no fuera o fuse más que por aquello de la presunción de inocencia, pero en fin, eso es cosa de ellos y de las Agencias tributarias, ambos inclusive. A uno permítanle vuesarcedes siquiera sea esbozar, como modesto emprendedor del evento, que es mi señoría, el negocio que el grupo de “Ancianos Sin Fronteras Autonómicas” (ASFA), que así nos íbamos a llamar. Si las leyes lo permitían, porque eso sí, uno jamás procederá “versus” lege (cómo me gusta a esto de “versus”, ¿eh?), alquilaríamos un piso –modesto al principio, hasta que seamos una, no multinacional, no; multiautonómica, porque luego tendremos una sede central y muchas sucursales- … ¿Ven? Ya me he perdido: se me llenan los ojos de euros y… pierdo el control. Bueno, en ese pisito íbamos a tener una secretaria, bella y joven a ser posible, un automóvil con chofer… ¡Qué pena que no haya sido mi señoría antes o Presidente del Gobierno o de alguna Autonomía, porque entonces el proyecto inicial de dotación de toda índole podía ser eso que los contribuyentes le pagamos a los ex de alta categoría política, cuando los despedimos en las elecciones. O sea, cuando no les votamos y se tienen que ir. Es como una indemnización que les damos, pero bueno, eso ahora no viene a cuento, porque ni mi señoría ni ninguno de los ancianos del grupo, hasta ahora, hemos tenido puestos de tan alta alcurnia. No, si en el futuro contásemos con algún ancianito que lo hubiera o hubiese sido… Porque esa indemnización no es porque lo hayan hecho bien o mal. Es una indemnización que se le da todos. Algunos, hasta han destrozado la nación, pero eso no cuenta. Se les da de todas formas. (Bueno, esto es una digresión que no viene a cuento, pero vamos, que si en el futuro más o menos perfecto, algún ex de la categoría citada viene a formar parte de nuestro grupo (recuerden el nombre: “Ancianos Sin Frontera Autonómicas” o sea ASFA), perfectamente podría dedicar esa indemnización al desarrollo de la actividad citada.

Bueno, pues ese proyecto empresarial nos lo acaba de echar abajo el T. C., por la suspensión cautelar que decretado ha. De todas formas, mi señoría no va a cejar en el empeño, porque eso de suspender por unos meses un impuesto, arbitrio, azaque, canon, contribución, gabela, gravamen o tributo, lo que fuese; suspender definitivamente una bicoca de esas, no es muy frecuente que digamos. Por ende, todos los que leído hayan este informe de proyecto empresarial multiautonómico de ASFA y quieran pertenecer a ella, diríjanse a mi señoría por tierra, mar o aire (o a través de un Comentario a esta parla) expresando su deseo, porque si se reinstalara o reinstalase el tantas veces citado impuesto del pavo por prescripción médica facultativa, conviene estar preparados. ¿O no?

15-01-2013.

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Autor

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

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