Cajón de Sastre

Rufino Soriano Tena

El síndrome de la persiana.

Hace unos días, mi señoría torturó a vuesarcedes con dos de mis excelentes post o chirigotas con el título común de “reflexiones”, distinguidas en sus cabeceras con (1) y (2), como deben recordar si las leyeron, y si no, léanlas ahora, pinchando aquí y aquí, para que al menos no sean víctimas de aquellos versos o más bien ripios míos, en que yo insultaba de esta guisa:

“Que quien a mí no me lea

con gran cariño y amor,

si es mujer será muy fea,

y si es hombre será… un felón».

Insultos dirigidos a quienes manifestaran que lo que escribe uno es algo ilegible, es decir, una  porquería. Seamos serios. Es cierto, eso sí, que en ocasiones mi señoría endílgales a vuesarcedes unos rollos de prostituta progenitora por no decir de puta madre como dicen los ordinarios o incultos mequetrefes que tanto abundan en este país en el que,  ¡ojo!, a las ocho de la tarde ahí los tienen vuesarcedes aplaudiendo como locos desde sus balcones porque les sale de los… x. Bueno, discúlpenme que no les diga de dónde les sale pero si a alguien le picara o picase la curiosidad le invitaría a resolver lo que antes llamábamos una regla de tres. Y así a mí me evitarán tener que escribir otra nueva palabra referente a la entrepierna masculina y que en mis tiempos era malsonante por no decir soez. Así pues, la regla de tres citada es la de “sillines es a sillones como cojines a x”. Vuesarcedes calculan  x , sustituyen su valor en lo dicho tres o cuatro líneas antes, y aquí paz y después gloria.

Y pacificada la situación, advierto que alargado me he en exceso en esto de darle a la tecla y como conozco lo que el Informe Pisa viene diciendo acerca de la poca capacidad lectora de los españoles, hoy les contaré solo una parte de lo que había pensado decirles, y que va a ser simplemente que el nombre atribuido a las dos chirigotas citadas ´ut supra´ es una bobada porque si bien aquellas eran, en efecto, reflexiones de un viejo, lo que les vaya contando en chanzas sucesivas, qué otra cosa va a ser sino también reflexiones  de un matusalén… Por eso, les pido disculpas por haberle atribuido un título tan genérico a aquellas dos paridas y les prometo que en adelante cuidaré que estas rechiflas o cuchufletas tengan nombres más específicos.

Concluyo. Confío en que, en breve, pueda decirles el resto de lo que proyectaba haberles contado hoy, antes de excederme en una sobredosis como en esta ocasión. No sé, porque es que padezco también una dolencia (el síndrome de la persiana) según la cual mi señoría se enrolla tanto que casi nunca cuenta las cosas con la brevedad debida. Y eso que sabe que  “lo bueno si breve dos veces bueno” (Gracián dixit). ¿O no?

 

18-04-2020.

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Autor

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

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