Cajón de Sastre

Rufino Soriano Tena

Por si viene el coco de las elecciones

Hace casi dos meses, en una chirigota de éstas, les torturé a vuesarcedes con la que titulé “De expeler y no echar ni una pequeña porción”. No la leyeron, claro. Por si quieren leerla ahora lo lograrán pinchando aquí. Y si sigue sin preocuparles lo que allí dijera mi señoría, no tienen que pinchar en ningún lado. Más cómodo, por supuesto. Pero yo les diré hoy que esa cabecera provenía de esta expresión: De expeler (naturalmente la orina) y no echar pequeñas porciones (con forma esferoidal). Es decir, que el acontecer a que me refería se resumía en el antiguo refrán de que aquello era “de mear y no echar gota”. Y, ¿cuál era ese acontecer? Pues el acontecer político, en el cual se aludía a que mi señoría estaba leyendo cosas ante las cuales me quedaba anonadado, perplejo. Ejemplos de lo leído: que “el segundo estado de alarma (por la pandemia) también fue inconstitucional”; que había leído un chiste en el que, dialogando dos personas, manifestaba una de ellas que “El PSOE dice que el PP bloquea la renovación del CGPJ por interés partidista”; y la otra contestaba: “Sí. El mismo interés partidista que tiene el PSOE en renovarlo a su gusto”; que cierto elemento había denunciado que un grupo de enmascarados le habían plantado en sus posaderas, tafanario o culo, con una navaja, la palabra maricón y que las fuerzas vivas de la izquierda política, incluidos miembros del Gobierno, se lo habían atribuido a sujetos de la derecha con lo que rápidamente, don Pedro Sánchez, el hasta ahora -y no sabemos hasta cuándo- Presidente del Gobierno, había convocado de urgencia  a la comisión de seguimiento de delitos de odio para el día siguiente y, entretanto, el denunciante va y confiesa que lo de la denuncia no es así, que esas heridas se las habían provocado en el transcurso de una relación sexual consentida, que la agresión homófoba no se la habían producido en el portal de su casa, ni fue a manos de ocho encapuchados, ni nada de eso. Es decir, que esa agresión homófoba múltiple que había denunciado se la había inventado él y que, de hecho, las lesiones se las habían producido en el transcurso de una relación sexual consentida, que ni tuvo lugar en el portal de su casa, ni nada de eso. Y que él lo único que pretendía al formular la denuncia era que le curasen su pompis o trasero, horadado a navaja. Y que, desde luego, lo que no quería era que se pudiera enterar su pareja de que había participado en prácticas sadomasoquistas. Es decir, que ni los del PP, ni los de Vox, ni los de C´s, ni la madre que los parió.

Y tras lo dicho, se me antoja que, al parecer, quienes llevan la sartén por el mango no dejan de hacer con frecuencia lo que les da la real gana, a juzgar por lo que uno lee. Y eso es tan feo que, de seguir así, puede venir el coco de las elecciones y llevarse de calle, es decir, a la calle, fuera del poder, a quienes no paran de saltarse las leyes a la torera que es algo que, repito, está muy feo. ¿O no?

 

27-10-2021.                                                                                                                                                                                                  

 

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Autor

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

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