La sustancia ha ganado notoriedad como droga recreativa en los últimos años

La ketamina puede ‘apagar’ temporalmente el cerebro: una experiencia similar a la muerte

La droga puede causar daño hepático, detener el corazón y ser fatales ante un consumo no médico

La ketamina puede ‘apagar’ temporalmente el cerebro: una experiencia similar a la muerte
La ketamina PD

Los científicos desvelaron nuevos datos sobre cómo la ketamina afecta la actividad cerebral.

El estudio apunta a que, en altas dosis, apaga temporalmente el cerebro. En este sentido, genera «un estado de olvido comparado con una experiencia cercana a la muerte».

La ketamina es un anestésico y analgésico que ha ganado notoriedad como droga recreativa en los últimos años, según alertan los expertos.

Además, se trata de una sustancia que también se ha propuesto como tratamiento para la depresión y el trastorno postraumático. 

En un estudio destinado a comprender el efecto de los medicamentos terapéuticos en el cerebro de personas con la enfermedad de Huntington (una condición que impide que el cerebro funcione correctamente), los investigadores descubrieron que la ketamina en altas dosis produce un «apagón» temporal del cerebro.

Llevado a cabo por la Universidad de Cambridge (Reino Unido), el estudio se centró en examinar la respuesta de que hacían 12 ovejas a la ketamina, utilizando electroencefalografía (EEG).

Mientras estaban dormidas, la actividad era de baja frecuencia, pero, una vez desaparecida la droga de su organismo y cuando las ovejas recuperaron la conciencia, los investigadores observaron sorprendidos cómo la actividad cerebral presentaba oscilaciones de alta y baja frecuencia, que se volvieron regulares en pocos minutos. 

«Cuando las ovejas salieron de la ketamina, su actividad cerebral fue realmente inusual», cuenta la profesora Jenny Morton del Departamento de Fisiología, Desarrollo y Neurociencia de la Universidad de Cambridge.

«El momento de los patrones inusuales de actividad cerebral de las ovejas correspondió al momento en que los usuarios humanos informan que sienten que su cerebro se ha desconectado de su cuerpo. Es probable que las oscilaciones cerebrales causadas por el medicamento impidan que la información del mundo exterior se procese normalmente».

Quienes abusan de la ketamina suelen tomar dosis más altas que las administradas en la investigación, incluso teniendo que incrementar las dosis progresivamente para obtener el mismo efecto a lo largo del tiempo.

Esto, según alertan, conlleva un alto riesgo ya que, en dosis tan altas, la droga puede «causar daño hepático, detener el corazón y ser fatales».

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído