(BBC MUNDO)-. Después de meses de una insoportable indiferencia, una pareja de gigantes pandas del zoológico de San Diego, California, se apareó no una, ni dos, sino tres veces en el mismo día y sin más ayuda que su pasión natural.
Todo empezó cuando se dieron cuenta de que Bai Yun (la dama) no se mostraba interesada por caballeros maduros, lo que llevó a los responsables de ese centro en California, a la adquisición del joven Gao Gao.
Como estos tipos de osos son animales solitarios, macho y hembra viven en este zoológico en espacios separados que se comunican a través de una puerta vaivén.
GRUÑIDOS DE AMOR
Hace algunas semanas atrás, los veterinarios observaron que Bai Yun comenzó a comer menos, se volvió más activa y por una razón aún inexplicable, se dedicó a chapotear en el agua.
Ambos por otra parte se empezaron a lanzar gruñidos a través de la puerta divisoria.
Después de confirmar a través de análisis de orina que Bai Yun estaba en celo, los cuidadores intercambiaron a los osos de morada de modo que pudieran explorar por unas horas con su olfato sus respectivos olores.
Al día siguiente, los veterinarios al notar que Bai Yun, tras algunos gruñiditos, había elevado su rabo, salieron corriendo a abrir la puerta que separaba a los dos potenciales amantes.
Para Jim Harkness, ex director de la WWF/Adena en China no descarta el éxito del zoológico de San Diego. Y asegura que
Esto prueba que los pandas no necesitan Viagra, videos pornográficos u otros estímulos artificiales que se han intentado usar para elevar su interés sexual si se les provee del ambiente adecuado.